Guillermo Pereyra

Artículos de Guillermo Pereyra

Impuesto específico y pérdida de bienestar social en el mercado

Problema : Las funciones del mercado de un cierto bien son P=4Q y P=120-2Q . Si el gobierno fija un impuesto específico  de 18, estime el nuevo precio de equilibrio, estime la carga del impuesto para el consumidor y para el productor, estime la pérdida de bienestar social. ¿Porqué la carga del impuesto no se distribuye por igual entre consumidores y productores?

Peso muerto del impuesto
EC, EP y BS sin impuestos

Dadas las funciones del mercado se encuentra el precio de equilibrio, 80, la cantidad de equilibrio, 20, el excedente del consumidor (EC), 400, el excedente del productor (EP), 800, y el bienestar social (BS), 1200.  Si se aplica un impuesto específico de 18 soles, es necesario precisar si se aplica a los consumidores o a los productores. Si se aplica a los consumidores se modifica la función de demanda. Si los consumidores tienen que pagar 18 soles por unidad comprada, no van a querer pagar el impuesto y preferirán reducir el precio de demanda en el monto del impuesto, esto se representa como una contracción de demanda. Dada la oferta el resultado es una reducción del precio y de la cantidad de equilibrio. Al revés, si se aplica a los productores se modifica la función de oferta. Si los productores tienen que pagar 18 soles por unidad vendida, no van a querer pagar el impuesto y preferirán aumentar el precio de oferta en el monto del impuesto, esto se representa como una contracción de oferta. Dada la demanda el resultado es un aumento del precio y una reducción de la cantidad de equilibrio.

En cualquiera de los casos, si se trata de una contracción de demanda o de oferta, el precio de equilibrio final depende de la reacción del otro componente del mercado. Solo en el caso de una demanda o una oferta perfectamente elástica al precio, el precio queda determinado por la demanda  o por la oferta exclusivamente. Pero en la mayoría de los casos, el precio de equilibrio final dependerá de la capacidad de la demanda o de la oferta de trasladar el peso muerto del impuesto a los productores o a los consumidores. En este artículo vamos a asumir que el impuesto se aplica a los productores. Se trata de analizar el impacto en el equilibrio de una contracción de oferta.

En este mercado los productores forman el precio mediante la función P=4Q . Si el gobierno los obliga a pagar 18 soles por unidad vendida, el precio de oferta final será igual al precio anterior más el impuesto: P=4Q+18 . Dada la función de demanda P=120-2Q el precio de equilibrio final es igual a 86 soles y la cantidad de equilibrio final es igual a 17 unidades. El EC es 289, el EP es 578. Pero el BS no es igual a la suma del EC y del EP; falta considerar el ingreso fiscal (IF), los ingresos del gobierno como resultado de la aplicación del impuesto. Como se venden 17 unidades y cada una tributa 18 soles el IF es igual a 306. En consecuencia BS=EC+EP+IF=1173. 

El BS antes del impuesto fue de 1200, en consecuencia se ha producido una pérdida de bienestar social (PBS) igual a -27.

En el gráfico se aprecia que el EC se ha reducido como consecuencia de la aplicación del impuesto. La pérdida de EC es igual a 289-400=-111. Otro tanto ocurre con el EP. El EP se ha reducido como consecuencia de la aplicación del impuesto. La pérdida de EC es igual a 578-800=-222. Las pérdidas de bienestar de los consumidores y de los productores debidas al impuesto serían compensadas por el ingreso fiscal. El IF es igual a 306. Sin embargo las pérdidas de los consumidores y de los productores ascienden a  -111-222=-333. Los ingresos que obtiene el gobierno como consecuencia del impuesto son menores a las pérdidas de consumidores y productores, la diferencia es -333+306=-27 que es la PBS representada por el triángulo de color negro en el gráfico. En consecuencia, la aplicación del impuesto genera pérdidas mayores que los ingresos que genera al gobierno.

De otro lado, los ingresos fiscales resultado del impuesto representan una carga a los consumidores y a los productores. ¿Cuánto del impuesto se le carga a los consumidores?

Los consumidores pagaban 80 soles por unidad antes del impuesto y después del impuesto pagan 86 soles, 6 soles más. El monto del impuesto por unidad comprada es de 18 soles, en consecuencia la carga del impuesto para los consumidores es del 33%. 

Los productores cobraban 80 soles por unidad antes del impuesto y después del impuesto cobran 86 soles, pagan 18 soles del impuesto por unidad vendida y se quedan con 68, soles pero antes del impuesto se quedaban con 80 soles, ahora se quedan con 12 soles menos. En consecuencia la carga del impuesto para los productores es del 66%.

Los productores asumen el doble de carga del impuesto que los consumidores. ¿Por qué? 

Si medimos la elasticidad precio de demanda y la comparamos con la elasticidad precio de oferta, en el punto de equilibrio con impuestos, encontramos que la demanda tiene una elasticidad de 2.53 mientras que la elasticidad de la oferta es unitaria. Mientras más elástica la función, de demanda o de oferta, mayor capacidad para trasladar el impuesto. En este problema, los consumidores muestran una mayor capacidad de trasladar la carga del impuesto a los productores. 

El impacto de los impuestos sobre el bienestar social

Problema: Las funciones de oferta y demanda del mercado de un cierto bien están representadas por P=200-Q y P=Q. Si el gobierno decide aplicar un impuesto específico de t soles por unidad vendida, estime t si la recaudación fiscal asciende a 3200. 

De acuerdo con las funciones de oferta y demanda, el equilibrio del mercado se encuentra cuando el precio es igual a 100 y la cantidad de equilibrio es igual también a 100. El excedente del consumidor es igual al excedente del productor, iguales a 5000, y el bienestar social total que se genera en el mercado es igual a 10000.

El excedente del consumidor se define como el área debajo de la curva de demanda y hasta el precio de equilibrio del mercado. De manera más estricta, se trata de la distancia entre el precio de demanda y el precio del mercado. El precio de demanda (Pd) es el precio que el consumidor puede y quiere pagar, mientras el precio del mercado (Pm) es el precio que realmente paga. En consecuencia si Pd>Pm el consumidor tiene efectivamente un excedente. 

El excedente del productor se define como el área arriba de la curva de oferta y hasta el precio de equilibrio del mercado De manera más estricta, se trata de la distancia entre el precio de oferta y el precio del mercado. El precio de oferta (Ps) es el precio que el productor puede y quiere cobrar, mientras el precio del mercado es el precio que realmente cobra. En consecuencia si Pm>Ps el productor tiene efectivamente un excedente.

El bienestar social se define como el área debajo de la curva de demanda y hasta la curva de oferta. De manera más estricta, se trata de la distancia entre el precio de demanda y el precio de oferta. Si el Pd>Ps consumidores y productores cuentan con un excedente.

¿Qué ocurre con el equilibrio del mercado si el gobierno decide aplicar un impuesto específico a la oferta?

Si se aplica un impuesto específico, digamos de t soles por cada unidad que venden los productores, la respuesta natural de los productores es elevar el precio de oferta en el monto del impuesto. La respuesta del productor es “yo no voy a pagar el impuesto, que lo pague el consumidor”. Si se trata de un impuesto específico a la demanda, la respuesta sería simétrica: “como consumidor no voy a pagar el impuesto, que lo pague el productor”.

En el caso de un impuesto específico a la oferta, si la función de oferta está dada por P=A+BQ  y el monto del impuesto específico es de t soles por unidad, entonces la nueva función de oferta está dada por la función P=(A+BQ)+t . En consecuencia, la aplicación de un impuesto específico sobre la oferta se representa como un desplazamiento hacia arriba de la función de oferta inicial en una distancia vertical igual al monto del impuesto. Esto representa una contracción de la oferta que va a elevar el precio final de equilibrio y reducir la cantidad final de equilibrio.

Pero ¿cuánto sube el precio de equilibrio y cuánto cae la cantidad de equilibrio del mercado? La nueva función de oferta del mercado, que pretende trasladar el impuesto a los consumidores es P=Q+t ; dada la demanda del mercado P=200-Q se encuentra que la cantidad de equilibrio es igual a Q^{*}=\frac{200-t}{2}  . La recaudación fiscal que se obtiene es de 3200, es decir 3200=tQ^{*} . Resolviendo estas dos ecuaciones se encuentran dos valores para t, t=40 y t=160 . Si el impuesto es de 40 soles el nuevo precio de equilibrio del mercado es igual a 120; si el impuesto es de 160 soles el nuevo precio de equilibrio del mercado es igual a 180. Tenemos que descartar t=160 ¿Por qué?

Con un impuesto de 40 soles el nuevo precio de equilibrio es 120 soles y la nueva cantidad de equilibrio es 80 unidades. El precio que pagan los consumidores ha aumentado de 100 a 120, un incremento de 20 soles que representa el 50% del pago del impuesto. Los productores venden cada unidad a 120 soles y pagan el impuesto de 40 soles; les queda 80 soles. Antes recibían 100 soles y se quedaban con los 100 soles. Ahora reciben 120 soles y se quedan con 80 soles, 20 soles menos que antes, esto representa el 50% del pago del impuesto. Se puede apreciar que no se ha cumplido la pretensión de los productores de trasladar el impuesto a los consumidores. La carga del impuesto se distribuye entre productores y consumidores por igual. ¿Por qué?

El BS antes de impuestos se ha distribuido, también,  por igual entre consumidores y productores. ¿Por qué? El BS después de impuestos incluye los ingresos o recaudación fiscal, BS=EC+EP+RF=9600. Esta cifra es menor en 400 al BS antes de impuestos. Es decir \Delta BS=-400. La pérdida de bienestar social, PBS, es el resultado de la reducción del mercado. Antes de impuestos el mercado incluía a todos los vendedores dispuestos a vender al precio mínimo de 100 soles y vendían 100 unidades. Antes de impuestos el mercado incluía a todos los consumidores dispuestos a comprar al precio máximo de 100 soles y compraban 100 unidades. Todos los que querían vender vendían al precio del mercado y todos los que querían comprar compraban al precio del mercado. Pero después que el gobierno decide aplicar un impuesto, justificado en la recaudación fiscal cuyo destino debe ser mejorar el bienestar social, por ejemplo con el financiamiento de transporte público, educación y salud, el mercado termina siendo menor. Analicemos el triángulo de pérdida de bienestar social, PBS. 


Está formado, en la parte superior, por el tramo de la curva de demanda entre los precios 120 y 100. Allí se encuentran todos los consumidores que antes compraban y ahora no lo hacen. De otro lado está formado, en la parte inferior, por el tramo de la curva de demanda entre los precios 80 y 100, que antes vendían y ahora no lo hacen. Se puede apreciar que en el triángulo de PBS se cumple que Pd>Ps, lo que representa una oportunidad de negocios: quiero vender a un precio Ps lo que me quieren comprar a un precio mayor Pd. Esta oportunidad de negocios ha desaparecido por la presencia del impuesto. 

El EC se ha reducido por el impuesto. El EP se ha reducido por el impuesto. El BS ha aumentado gracias al impuesto; BS neto ha disminuido.

Observen que si la demanda fuera igual a P=50, perfectamente elástica, el equilibrio inicial seguiría siendo el mismo (50, 50). El EC sería cero y el EP sería 1250 y el BS también sería igual a 1250. Si ahora se aplica un impuesto específico de 40, el precio final seguiría siendo de 50, la cantidad final de equilibrio sería 10, la recaudación fiscal sería 10×40=400. El vendedor cobra 50 por unidad pero paga 40 por el impuesto y se queda con 10 soles y entonces el EP se reduce a 50. El BS=EC+EP+RF=0+50+400=450 y la PBS igual a -800. En este caso, en que la demanda es perfectamente elástica el productor tiene que asumir el 100% del impuesto. Qué se puede decir si fuera la oferta perfectamente inelástica, por ejemplo Q=50? Finalmente, se observa que en el problema planteado la carga del impuesto se distribuye por igual entre consumidores y productores. ¿Cómo puede explicar esto la elasticidad?

Los cambios en el equilibrio del mercado y los controles de precios, analizados mediante el modelo de oferta y demanda

Los primeros capítulos de los textos universitarios más importantes del curso de Introducción a la Microeconomía (Principios de Economía), terminan exponiendo los mecanismos que determinan los cambios en el equilibrio del mercado competitivo, como una respuesta a los cambios en la demanda y/o la oferta. El texto del Profesor Parkin, Economía, por ejemplo, lo expone en el capítulo 3, La Oferta y la Demanda. Allí se propone “Usar el modelo de oferta y demanda para hacer predicciones respecto de cambios en los precios y las cantidades”. Estos cambios los presenta en términos de todos los posibles cambios del modelo: no cambia nada; cambios en la demanda (expansión o contracción); cambios en la oferta (expansión o contracción) y cambios en la demanda y en la oferta. Un total de nueve posibles resultados que el Profesor Parkin presenta gráficamente:

El texto del Profesor Mankiw, Principios de Economía, lo expone en el capítulo 4, Las fuerzas del mercado de la oferta y la demanda. Allí se propone analizar los cambios en el equilibrio del mercado siguiendo tres pasos: identificar si se desplaza la oferta, la demanda o ambas; en qué dirección se mueven esos desplazamientos y, qué efectos registran en el precio y la cantidad de equilibrio. Los resultados los presenta en un cuadro, la matriz de 3×3 que es equivalente a los gráficos presentados por el Profesor Parkin:

El texto de los Profesores Krugman y Wells, Introducción a la Economía Microeconomía, lo expone en el capítulo 3, Oferta y Demanda, igual que el Profesor Parkin. Sin embargo no le da mayor énfasis a todos los cambios posibles en el equilibrio del mercado y se limita a presentar, como ejemplo, cuatro cambios: en la demanda , en la oferta y dos cambios simultáneos. No agota todas las posibilidades.

Todos los cambios que se pueden producir en el equilibrio del mercado son nueve: el primero es muy obvio, no cambia la demanda ni la oferta y el equilibrio no cambia. Cuatro cambios implican un cambio en la demanda (expansión o contracción) o en la oferta (expansión o contracción) y sus resultados son predecibles. Los últimos cuatros cambios implican cambios en la demanda y la oferta (expansión y contracción) cuyos resultados son evidentes sólo en parte, y ésta es la razón por la que es necesario prestarle mayor atención. El modelo de oferta y demanda ayuda mucho para comprender los cambios en el equilibrio.

El modelo en Excel del Profesor Mark Walbert

 

Hace algunos años encontré los modelos del Profesor Wark Walbert en hoja de cálculo. Había desarrollado casi todos los temas del curso de Introducción a la Microeconomía. Los modelos estaban publicados en la Universidad de Illinois. Lamentablemente han desaparecido. El modelo de oferta y demanda es uno de los que más he trabajado con mis alumnos. Permite explicar con mucha precisión la matriz de 3×3 del Profesor Mankiw y representan con todo detalle los gráficos del Profesor Parkin. Mientras los gráficos y la matriz son estáticos el modelo del Profesor Walbert es interactivo.

El modelo identifica los principales determinantes de la demanda y de la oferta. En base a los datos iniciales, los datos por defecto, se estima el precio y la cantidad de equilibrio del mercado. El modelo asume funciones lineales lo que facilita la representación gráfica.

Si se cambia uno de los determinantes de la demanda, y se mantiene constante la oferta,  el equilibrio desaparece y se genera escasez o excedentes en el mercado. Es necesario ajustar el precio para encontrar el nuevo equilibrio. Si se cambia uno de los determinantes de la oferta, y se mantiene constante la demanda, el equilibrio desaparece y se genera escasez o excedentes en el mercado. Es necesario ajustar el precio para encontrar el nuevo equilibrio. 

Si se cambia tanto la demanda como la oferta, nuevamente se generan desequilibrios en el mercado que desaparecerán con el ajuste en el precio. El modelo del Profesor Walbert incluye también la intervención del gobierno sobre el mercado mediante la aplicación de controles de precios: el precio máximo y el precio mínimo. En este sentido va más allá de los objetivos del texto de los Profesores Mankiw, Parkin y el de Krugman-Wells.

Determinantes de la demanda del mercado

 

Las variables determinantes de la demanda que considera el Profesor Walbert son: las preferencias (si ingresa un número con signo positivo, expande la demanda, con un número negativo, contrae la demanda); el precio de los bienes sustitutos (el aumento del precio aumenta la demanda, la reducción del precio la contrae); el precio de los bienes complementarios (el aumento del precio reduce la demanda, la reducción del precio la expande); el ingreso de los consumidores (aquí el modelo tiene una restricción: los bienes que se demandan son bienes normales. En consecuencia un aumento del ingreso expande el ingreso y una reducción del ingreso la contrae); el número de compradores (un aumento del número expande la demanda, una reducción la contrae); las expectativas de incremento en el ingreso (un aumento de las expectativas expande la demanda, una reducción la contrae, porque el bien se presume normal); finalmente, las expectativas de incremento del precio (un aumento de la expectativa aumenta la demanda, una reducción la contrae).

En la mayoría de los casos la relación entre la cantidad y la variable determinante de la demanda  (sin considerar el precio) es positiva. Esto ocurre en el caso de las preferencias, los precios de los bienes sustitutos, el ingreso (porque solo se considera bienes normales y no inferiores), el número de compradores y las expectativas frente al ingreso y al precio. Solo en el caso del precio de los bienes complementarios, la relación es inversa.

Inicialmente las preferencias tienen un valor de 10, el precio de los bienes sustitutos 150, el de los bienes complementarios 40, el del ingreso 170, el número de compradores 110, las expectativas de cambio en el ingreso 0, y las expectativas de cambio en el precio 0. Dada la oferta del mercado, el precio de equilibrio inicial es 100 y la cantidad de equilibrio inicial es 200. Si cambiamos, por ejemplo, el precio de los bienes sustitutos de 150 a 200, se expande la demanda del mercado y el precio de equilibrio cambia de 100 a 112.5 mientras la cantidad de equilibrio lo hace de 200 a 225. El gráfico que sigue ilustra este caso:

Determinantes de la oferta del mercado

 

Las variables determinantes de la oferta que considera el modelo del Profesor Walbert son: subsidios o impuestos (en el caso de un subsidio, se trata de un número negativo que expande la oferta, y en el caso de un impuesto, de un número positivo que la contrae); el precio de los factores de producción (el aumento del precio contrae la oferta, la reducción del precio la expande); el precio de las producciones alternativas o sustitutas (se trata de los bienes que podría producirse en lugar del bien que se está produciendo. El aumento del precio de la producción sustituta reduce la oferta, la reducción la expande); la expectativa de aumento del precio (un aumento de la expectativa reduce la oferta, una reducción la expande); el aumento del número de vendedores (un aumento expande la oferta, una reducción la contrae); finalmente, la tecnología (un aumento aumenta la oferta, una reducción la contrae).

El subsidio se relaciona positivamente con la cantidad ofertada, lo mismo que el número de vendedores y que la tecnología; el impuesto, se relaciona negativamente, también el precio de los factores, el precio de las producciones sustitutas y las expectativas del precio. 

Inicialmente el subsidio o impuesto tiene un valor de 0, el precio de los factores 50, el de las producciones sustitutas 150, el de las expectativas del precio 0, el número de vendedores 200 y el valor de la tecnología 0. Dada la demanda del mercado, el precio de equilibrio inicial es 100 y la cantidad de equilibrio inicial es 200. Si cambiamos, por ejemplo, el precio de las producciones sustitutas de 150 a 300, se contrae la oferta del mercado y el precio de equilibrio cambia de 100 a 137.5 mientras la cantidad de equilibrio lo hace de 200 a 125. El gráfico que sigue ilustra este caso:

Cambios en la demanda y en la oferta del mercado

 

El modelo permite hacer cambios en la demanda y la oferta del mercado, moviendo sus variables determinantes. Cambios en la demanda, dada la oferta y viceversa, cambios en la oferta dada la demanda, son relativamente previsibles. Una expansión de demanda aumenta el precio y la cantidad de equilibrio. Una contracción de demanda realiza esos cambios en dirección contraria, contrae la cantidad y reduce el precio. Como la oferta tiene pendiente positiva, los cambios en la demanda representan un movimiento arriba a la derecha o abajo a la izquierda de la curva de oferta para llegar al nuevo punto de equilibrio.

Una expansión de oferta reduce el precio y aumenta la cantidad de equilibrio. Una contracción de oferta realiza esos cambio en dirección contraria, aumenta el precio y reduce la cantidad de equilibrio. Como la demanda tiene pendiente negativa, los cambios en la oferta representan un movimiento arriba a la izquierda o abajo a la derecha de la curva de demanda para llegar al nuevo punto de equilibrio. 

El problema aparece cuando se producen cambios en la oferta y en la demanda. Por ejemplo, si se expande la demanda y la oferta, la nueva cantidad de equilibrio será mayor porque los compradores quieren comprar más y los vendedores quieren vender más. Pero una expansión de demanda presiona al precio hacia arriba y una expansión de oferta lo presiona hacia abajo. El resultado final en el precio es ambiguo y depende de si el cambio en la demanda se impone, o se impone el de la oferta o si ambos se neutralizan. En este último caso la nueva cantidad de equilibrio será mayor y el precio de equilibrio seguirá siendo el mismo.

En el modelo del Profesor Walbert vamos a expandir la demanda y la oferta de tal manera que el precio final siga siendo el mismo. Vamos a expandir la demanda del mercado aumentando el número de compradores de 110 a 200 y vamos a expandir la oferta aumentando el número de vendedores, de 200 a 290. La cantidad de equilibrio pasa de 200 a 290 pero el precio sigue siendo el mismo, 100. La expansión de demanda que presiona el precio hacia arriba y la expansión de la oferta que presiona el precio hacia abajo, se han neutralizado. El gráfico que sigue ilustra este caso.

El modelo para analizar los controles de precios

 

El Profesor Walbert ha incluído la posibilidad de medir los desequilibrios que generan los controles de precios en el mercado . Un precio máximo se impone en el mercado para proteger a los consumidores. Para ser eficiente tiene que ser menor al precio de equilibrio. El gobierno asume el precio máximo como un precio justo y el precio del mercado como un precio injusto. En consecuencia fija un precio legal menor al precio de equilibrio y genera un desequilibrio en el mercado porque la cantidad demandada al precio máximo es mayor a la cantidad ofertada a ese precio. El resultado es una escasez igual a la diferencia entre estas cantidades. Si en el modelo se ingresa el valor de 60 como precio máximo, en la zona del precio máximo, menor al precio de equilibrio de 100, la cantidad demandada será mayor a la ofertada. Si ahora se registra el precio de 60 en la celda del precio del mercado, el modelo estima una escasez igual a 160. Si bien los vendedores no pueden vender a un precio mayor al del precio máximo, porque es el precio legal, tampoco están obligados a ofertar al nivel de la cantidad demandada; si el precio máximo es 60 la cantidad ofertada a ese precio es de 120 unidades y la cantidad demandada al precio máximo es igual a 280 unidades: 280-120=160 unidades, que es la escasez del mercado. El gráfico que sigue ilustra este caso:

 

Un precio mínimo se impone en el mercado para proteger a los productores. Para ser eficiente tiene que ser mayor al precio de equilibrio. El gobierno asume el precio mínimo como un precio justo y el precio del mercado como un precio injusto. En consecuencia fija un precio legal mayor al precio de equilibrio y genera un desequilibrio en el mercado porque la cantidad ofertada al precio mínimo es mayor a la cantidad demandada a ese precio. El resultado es la presencia de un excedente igual a la diferencia entre estas cantidades. Si en el modelo se ingresa el valor de 140 como precio mínimo, en la zona del precio mínimo, mayor al precio de equilibrio de 100, la cantidad ofertada será mayor a la demandada. Si ahora se registra el precio de 140 en la celda del precio, el modelo estima un excedente igual a 160. Si bien los compradores no pueden comprar a un precio menor al precio mínimo, porque es el precio legal, tampoco están obligados a demandar al nivel de la cantidad ofertada; si el precio mínimo es 120 la cantidad demandada a ese precio es de 120 unidades y la cantidad ofertada al precio mínimo es igual a 280 unidades: 280-120=160 unidades, que es el excedente del mercado. El gráfico que sigue ilustra este caso:

El modelo del Profesor Walbert permite un aprendizaje más completo para los estudiantes porque les permite interactuar modificando las variables que determinan la demanda y la oferta y analizar los cambios en el equilibrio del mercado. También les permite identificar los desequilibrios que se generan cuando se controlan los precios. Tema que también ayuda a entender mejor el impacto de los aranceles sobre el comercio internacional. El modelo podría además, estimar el nivel de bienestar que genera el equilibrio del mercado midiendo el excedente del consumidor y el del productor. Este punto quedó pendiente pero pienso que puede incorporarse.

Descargue el modelo del Profesor Walbert aquí

¿Cómo vamos en la educación universitaria remota? Riesgo Moral: La presencialidad virtualizada (I)

Guillermo Pereyra

 

La educación universitaria remota se convirtió en la única modalidad de enseñanza a partir de abril del año pasado en nuestro país y como consecuencia del COVID 19. Lo mismo ocurrió en casi todos los países del mundo. Las recomendaciones de la OMS fueron muy claras para evitar la propagación del contagio: las actividades permitidas exigían, espacios abiertos, sin aglomeraciones y con distanciamiento social. Y estas tres son las características del aula de clases universitaria: espacio cerrado, aglomeración y distanciamiento social menor a un metro.

En consecuencia, la clase presencial tenía que desaparecer por razones extraordinarias y ser sustituida por la educación remota. La mayor parte de universidades inició las actividades programadas para marzo en el mes de junio. A la fecha, agosto 2021, se han  culminado, o están por culminar, tres semestres académicos bajo este formato. La emergencia sanitaria se ha extendido hasta marzo del 2022 y la educación universitaria remota debe haber completado cuatro semestres, el 40% de los estudios de formación profesional¡

Durante la educación universitaria remota se han realizado, al menos, dos nuevos ingresos de estudiantes a las universidades. Ellos ingresaron a una universidad con educación remota; ninguno ha tenido nunca una clase presencial. Algunos de ellos han estudiado tres semestres en modalidad remota.

¿Cuáles son los resultados? No los conocemos y no hay estadísticas oficiales suficientes. Se presume que la deserción se ha incrementado, especialmente en la universidad privada. Debe haberse incrementado la tasa de repitencia y debe haber  crecido la población estudiantil en riesgo académico (los que han perdido el mismo curso tres veces). ¿Y la calidad de la enseñanza?

El Aula Virtual

Pero ¿qué es la educación universitaria remota? Me temo que la mejor definición es la peor definición. Se trata de la virtualización de la presencialidadad. Un colega me lo explicó luego de una charla de “capacitación”: “Yo no me hago ningún problema, he colgado una pizarra y voy a dictar mi clase como siempre, pero mirando a la cámara de la computadora“.

La videoconferencia en tiempo real se ha convertido en el sustituto imperfecto de la clase presencial y se quiere vender como educación virtual, remota o a distancia. Lamentablemente no es así. He tenido la oportunidad de participar en varios eventos, algunos organizados por el MINEDU, otros por la PUCP, la UP y por UTEC y otros por la UNED y la Universidad Católica de Ávila, en España y por el Tecnológico de México. Todos estos eventos se han dirigido a un auditorio de docentes universitarios con el objetivo de mejorar la calidad de la enseñanza remota, mediante actividades sincrónicas y asincrónicas. Y en todas ellas se han presentado las herramientas digitales para cada tipo de actividades. 

Pero pienso que en ninguno de los casos se ha logrado demostrar que las clases remotas han ido más allá de la virtualización de la presencialidad.

Una gran cantidad de dinero público se ha invertido para esto y se sigue invirtiendo. Después de terminado un semestre se presentan cursos de “capacitación”. Ya todos los docentes deberíamos poder implementar clases virtuales. Pero sigo temiendo que todo sigue siendo la virtualización de la presencialidad.

El riesgo moral

 

¿Existen incentivos suficientes para que el docente realice actividades sincrónicas y asincrónicas? En el período pre COVID19 la carga lectiva docente es el número de horas de clase presenciales. Las universidades cuentan con los sistemas de registro adecuados para estimar cuántas horas de la carga lectiva se han cumplido efectivamente. Con la educación remota, es la misma carga lectiva presencial, la que ahora se tiene que realizar mediante videoconferencias en tiempo real. Esa carga lectiva presencial que ahora es carga lectiva mediante videoconferencias, se distribuye en sesiones de clase a lo largo de la semana, tal como se realizaba en el período pre pandemia. Esto significa que el docente tiene que estar frente a una pantalla 2, 3, 4 o 5 horas diarias en un día, lo que afecta su desempeño y afecta su salud, particularmente su salud visual. Y otro tanto ocurre con los estudiantes. Bajo estas condiciones queda claro que la clase presencial no puede ser sustituída por la videoconferencia de tiempo real en una relación 1/1. Y esto genera el incentivo perverso para que se suscriba un contrato con la mediocridad: el profesor hace como que enseña y el estudiante hace como que aprende. Una video conferencia de una duración “presencial” de dos horas se puede convertir en una hora. El tiempo de trabajo docente se puede ajustar hasta equilibrarse en términos de costo-beneficio. La evidencia de la clase es la grabación pero el tiempo de grabación no tiene por qué ser igual al tiempo de clase presencial.

De otro lado, la carga no lectiva del período pre pandemia  no se convierte necesariamente en actividades asincrónicas. Esa carga no lectiva sí se puede convertir en actividades de soporte a la videoconferencia. De esta manera, en conjunto, la carga lectiva, ahora virtualizada y la carga no lectiva, no suman necesariamente la carga docente.

Y esto ocurre porque la educación universitaria remota no debe ser la virtualización de la presencialidad.

(continuará)

 

 

Economía popular con mercados

Guillermo Pereyra

El 20 de julio pasado Pedro Francke fue entrevistado por BBC Mundo y formuló allí el concepto de “Economía Popular con mercados”. Un concepto desconocido además de extraño, para mí. La economía sin mercados no parece una opción y la economía con mercados parece una redundancia. De otro lado la economía popular también resulta una redundancia.

En la entrevista Pedro Francke sostiene que la economía popular con mercados “es un modelo de libre actuación de la empresa privada, como lo hemos tenido hasta ahora, pero con un mayor componente redistributivo de parte del Estado“.

En consecuencia, se trata de la economía tal como la conocemos pero con un Estado que redistribuye más que antes. Pero para redistribuir más se tiene que contar con mayores ingresos del estado. Estos ingresos son financiados por la economía mediante, como siempre lo ha sido, los impuestos. ¿Este nuevo modelo implica un cambio en la política fiscal?

La respuesta es muy clara: “Hay que redistribuir la riqueza, en particular la riqueza minera“, que llegaría a manos del pueblo. Esto está en línea con el mensaje de Pedro Castillo en la campaña presidencial: “no más pobres en un país rico”. Y es copia literal del mensaje de campaña presidencial de Vladimir Cerrón hace 5 años. Lo sostuvo al final del primer debate entre candidatos y forma parte del plan de gobierno que presentaron.

El año 2016 Vladimir Cerrón lanza esta consigna cuando Pedro Castillo no formaba parte de PL (Perú Libertario). Recién el año 2020 se incorpora a PL (ahora Perú Libre) y lidera la campaña electoral con la misma consigna.

El 2020 Pedro Francke forma parte del equipo de Verónica Mendoza, candidata de Juntos por el Perú que obtuvo el sexto puesto en la votación presidencial de primera vuelta. Hoy Pedro Francke es el asesor económico de Pedro Castillo y Verónica Mendoza su aliada. ¿Qué dice el plan de gobierno de Juntos por el Perú del modelo de economía popular con mercados?. Nada¡

La única mención a la economía popular que se encuentra en ese Plan (p. 27) es la que sostiene que en el corto plazo “…la preocupación absoluta es la recuperación del empleo y la economía popular”. En ese contexto la referencia es a la recuperación de la economía de los sectores populares y no a un modelo de economía.

En el caso del plan de gobierno de PL del año 2016 tampoco existe la referencia a este modelo, sin embargo aparece de manera conceptual.

La falacia económica de Robin Hood

Por ejemplo, el Plan de PL del 2016 se propone un Estado que se preocupe no solo de la estabilidad macroeconómica sino de la estabilidad microeconómica del hogar; de un Estado que no se guíe por la demanda externa sino por la demanda interna; del cambio de un Estado privatizador y exportador de capitales por un Estado nacionalizador que fortalezca la economía interna invirtiendo sus capitales; por un Estado que peruanice la economía mediante el uso del superávit.

El plan de PL del 2020 consolida el plan del 2016 formulando el modelo de economía popular con mercados y convirtiéndolo en el eje principal de su proyecto político. PL se propone una nueva constitución mediante una Asamblea Constituyente con el objetivo de plasmar el nuevo régimen económico del Estado.

La definición del modelo de economía popular con mercados, presentada por Pedro Francke, se limita a la presencia de un mayor componente redistributivo. Dejar el mercado libre pero redistribuir de los ricos a los pobres, no es un modelo económico nuevo. Es más bien una falacia económica, la falacia de Robin Hood.

Un retroceso al siglo XIV cuando Robin Hood decide robar a los ricos y distribuir entre los pobres. Robar a los pobres se percibe como injusto, pero no a la inversa, robar a los ricos se percibe como justo.

El modelo de economía popular con mercados representa la misma falacia: el mercado genera riqueza para unos pocos y el Estado, moderno Robin Hood, les quita a los ricos y entrega a los pobres. Sin embargo el modelo no se limita a la redistribución en base a un aumento de los impuestos, especialmente a la minería (que juegan el rol de los más ricos de los ricos).

El modelo de economía popular con mercados tiene propósitos mayores. La redistribución jugó un papel importante durante el gobierno de Ollanta Humala y también con el de Alan García. Precios en alza de la minería dejaron espacio para aumentar la recaudación fiscal y mantener la economía en piloto automático. Y eso funcionó y funcionó bien.

Así fue como Humala abandonó la Gran Transformación por la Hoja de Ruta. En PL la Gran Transformación tiene como eje a la Asamblea Constituyente, pero tengo la impresión que la economía popular con mercados no es la hoja de ruta; más bien, es parte de la Gran Transformación.

De acuerdo con el plan de PL el modelo de economía popular con mercados , el mercado no es libre, es un mercado regulado por el Estado; es un estado interventor, planificador, innovador, empresario y protector.

El plan de PL busca liberar al Estado “para que pueda crear empresa y competir equitativamente con el empresariado privado“.

En consecuencia, la defensa de Pedro Francke de un modelo de economía popular con mercados, es la defensa del programa máximo de PL. Aquí no hay Hoja de Ruta. El modelo es la esencia de la Gran Transformación.

En la medida que Pedro Castillo mantiene la bandera de la Asamblea Constituyente, sostiene el modelo de economía popular con mercados, sostiene el aumento del gasto público, del déficit fiscal, de la deuda pública y la creación de empresas públicas.

Aquí tienen la exposición del modelo de economía popular con mercados, por parte del propio Vladimir Cerrón: