Archive for June, 2006

Published by Guillermo Pereyra on 14 Jun 2006

¿Ganó Alan?

El triunfo de Alan y los votos prestados

Los resultados del balotaje del 4 de Junio, al 100%, fueron entregados ayer, 13 de Junio, por la ONPE de Magdalena Chu. Alan García obtuvo la Presidencia de la República con el 42.2% de los votos de los electores hábiles, frente al 38% obtenido por Ollanta. La diferencia en votos asciende a 694,937, un 4.19%. (1) Pero no era necesario esperar el informe de Magdalena Chu para conocer los resultados. Los resultados fueron anunciados el mismo 4 de Junio, primero al cierre de la votación, mediante las encuestas a boca de urna, y unas horas después a través del conteo rápido. Una vez más la técnica estadística demostró eficiencia y, una vez más los políticos mostraron su absoluta ignorancia en el tema.Recordemos que Alan declaró que las Encuestadoras mienten y saben que mienten y que lo probaría el 10 de Abril, un día después de las elecciones en primera vuelta. El 10 de Abril Alan fue incapaz de probar nada porque las encuestadoras no mintieron y él sabía que no habían me ntido. Alan pues.Los resultados de APOYO y Transparencia, en el conteo rápido, se confirman con los resultados oficiales de la ONPE. Pero no se confirman con los resultados parciales de la ONPE como torpemento pensó POP (2). Cuando la ONPE presenta sus primeros resultados oficiales, no pretende presentar cifras representativas del resultado final. Son cifras preliminares respecto del resultado final y no pueden tomarse como base para sacar ninguna conclusión. Si los políticos sacan conclusiones en base a los resultados parciales de la ONPE, pueden equivocarse. Preguntémosle a Lourdes al respecto. El 9 de Abril Lourdes estuvo en primer lugar en los avances de la ONPE, y se precipitó en presumir su victoria. Esta vez, la ONPE puso en primer lugar a Alan y Ollanta admitió su derrota una hora después, cuando no tenía ningún argumento técnico para hacerlo.Ollanta admite su derrota frente a un anuncio no técnico y se negó a admitirla frente a un anuncio técnico varias horas antes. Definitivamente el Comandante no tiene quién le explique. Pero ¿cuáles fueron los resultados del balotaje? La distancia con la que Alan se pudo imponer a Ollanta fue, porcentualmente, un poco menor a la que Ollanta le impuso en la primera vuelta. En la primera vuelta Ollanta venció por 4.68% y en el balotaje, Alan lo hizo con el 4.2%. En la primera vuelta Ollanta se impuso con 772,400 votos de diferencia, mientras que en el balotaje Alan se impuso con 694,937 votos de diferencia. La diferencia entre ellos, hacia arriba u hacia abajo, no se ha modificado sustancialmente entre la primera y la segunda vuelta.Pero los votos obtenidos sí que han sufrido un cambio importante. Ollanta obtuvo 3,758,258 votos en la primera vuelta y 6,270,080 en el balotaje. Incrementó su votaci ón en 66%. Alan obtuvo 2,985,858 en la primera vuelta y 6,965,017 en el balotaje. Incrementó su votación en 133%. En el balotaje Alan logró crecer al doble de lo que creció Ollanta!¿Y de dónde provienen los votos de Alan y de Ollanta? Este no ha sido un balotaje típico donde los votos se mueven en un juego de suma cero. Lo que gana uno lo pierde el otro. Aquí ambos han ganado. Y esto sucede porque no tuvieron votos suficientes en la primera vuelta. Recordemos que en la primera vuelta no ganó Ollanta; ganó el voto blanco, viciado y los que no fueron a votar. (3) Recordemos también que en la primera vuelta se presentaron 20 candidatos. Y que los resultados se distribuyeron mayoritariamente entre el blanco-viciado-ausente, Ollanta, Alan y Lourdes. Y Lourdes fue superada por Alan por poco más de 60,000 votos; poco más de 300 mesas de votación. Detrás de estos candidatos y muy lejos del tercero, se ubicaron Martha Chávez, Valentín y Lay, con 7, 6 y 4% respectivamente. Después de Lay quedaron el restante de 14 candidatos con votaciones menores al 1% cada uno. La votación de Ollanta y Alan, en primera vuelta, fue de 6,744,116 y saltó a 13,235,097 en el balotaje; un crecimiento de 196%; un incremento de 6,490,981 votos. ¿De dónde? No es posible saberlo y sólo se pueden lanzar conjeturas. Una primera aproximación se obtiene si analizamos el comportamiento del ganador de la primera vuelta, el blanco-viciado-ausente, en el balotaje. El voto viciado saltó de 619,573 a 1,075,089 , 74% de incremento entre la primera y segunda vuelta. Aquí están todos los que rechazan la tesis del mal menor. No quieren a ninguno y no votan por ninguno. Los ausentes saltaron de 1,862,903 a 2,026,857 , un ligero incremento de 9%. Pero el voto blanco sí se contrajo y de manera significativa. Pasó de 1,737,045 a 157,863 , una contracción de 91%. Este comportamiento ha provocado que el candidato ganador de la primera vuelta con el 25.58%, el blanco-viciado-ausente, pase en el balotaje al 19.76%. Una reducción del 6%, que representa casi un millón de votos (959,712). ¿A dónde fueron?Otra fuente de votos son los 18 candidatos que quedaron fuera de carrera. Pero 14 de ellos no lograron llegar al 1%. De los cuatro restantes, Lourdes tuvo casi la misma votación o un poco mayor que la que obtuvo Alan; casi tres millones de votos. (4). 900,000 votos de Martha Chávez, 700,000 de Valentín y 530,000 de Lay. Un total de 5,079,420 votos. Alan creció en casi cuatro millones de votos (3,979,159). De aquí pudieron salir. Quedan 1,100,261. Si a esta cifra le sumamos los votos de los que decidieron dejar de votar en blanco, 959,712, y los votos de todos los otros candidatos pequeños, 448,848, la cifra asciende a 2,508,821 que pueden haber ido a Ollanta. Y en el balotaje los votos de Ollanta crecieron en 2,511,822!!!.Aquí la hipótesis es que el 80% de quienes votaron por Lourdes, Martha Chávez, Valentín y Lay, votaron por Alan en el balotaje, y que el restante 20% votó por Ollanta. De otro lado, el resto del incremento de votos de Ollanta provino principalmente de quienes en la primera vuelta votaron en blanco más quienes votaron por todos los otros candidatos. Lo que es claro es que Alan no ha sido elegido por los votos apristas; que ha sido elegido con votos prestados. Los votos apristas de la primera vuelta son un poco menos de 3 millones y los votos prestados en el balotaje son casi 4 millones. Pero también es claro que Ollanta tiene menos votos prestados, o, al revés, tiene más votos propios que Alan.Y es igualmente claro que la votación de Ollanta se concentra en la sierra, en el sur, en el lado pobre del país, mientras que el voto de Alan está concentrado en la capital, en el lado urbano. Alan con los ricos y Ollanta con los pobres, puede ser una percepciòn justa y lamentable. Toda la sierra con excepción de Pasco, y toda la selva y Arequipa, son los fuertes de Ollanta. La capital y toda la costa menos Arequipa y Pasco en la sierra es el fuerte de Alan. 15 regiones para Ollanta y 10 para Alan. Ese es el mapa político del país. Un presidente electo gracias a los votos prestados y un candidato vencido incapaz de reconocer su derrota. Bases débiles para la gobernalidad.¿Y cómo y cuándo y con qué se pagará el préstamo de votos Sr. Presidente electo? _________________________________________________________________ (1) El universo de votantes hábiles asciende a 16,494,906. Dos millones no fueron a votar; un millòn viciò su voto y cerca de 160,000 fueron los votos blancos. Dividiendo los votos de Alan y Ollanta entre el universo de los votantes hábiles, se obtienen los porcentajes señalados. En nuestro artículo Mi voto es por el VAM se explica in extenso la conveniencia de este cálculo en lugar de los denominados votos válidos. La idea es muy simple. Los que no fueron a votar, a pesar de la obligación del voto y del elevado monto de la multa, los que fueron a votar y decidieron no votar por nadie, y quienes decidieron hacer lo mismo viciando su voto, todos ellos son ciudadanos cuya voluntad tiene que formar parte de la estadística electoral. (2) Esta encuestadora, contratada por el canal de Delgado Parker, presentó un resultado que coincidía bastante con el primer avance parcial presentado por la ONPE ese día. Esta coincidencia fue presentada por el Canal como un triunfo de la exactitud. La lógica empleada fue elemental: los resultados de la ONPE son los resultados oficiales y si sus porcentajes coinciden con los de POP entonces POP fue mucho más eficiente que APOYO y Transparencia. Obviamente los resultados de APOYO y Transparencia eran diferentes a los del avance parcial de la ONPE. Es que el resultado de APOYO y Transparencia, y debería tambien ser el resultado de POP, es representativo del universo, mientras que el resultado de la ONPE no es representativo. (3) Ver Mi voto es por el VAM. (4) Oficialmente Lourdes obtuvo 2,923,280 votos. La diferencia fue tan pequeña que Lourdes declaró que sentía que había ganado la elección pero perdido en la mesa. Nosotros hemos sostenido al respecto, que esa es la sensación que se tiene cuando se compite electoralmente con organizaciones como el APRA o Patria Roja. El fraude comprobado de Patria Roja en las recientes elecciones del Colegio de Profesores parece confirmar las conjeturas de Lourdes.

 

Published by Guillermo Pereyra on 01 Jun 2006

Voto Viciado

Opinan a favor del voto viciado para este 4 de Junio

Nelson Manrique

El verdadero poder

A seis días de las elecciones, nada está dicho, según la última encuesta de Apoyo, publicada el día de ayer por El Comercio, la cual concluye que existe un empate técnico, situado dentro del margen estadístico de error de más o menos 2%.

Estas elecciones han mostrado hasta qué punto la democracia peruana sigue siendo un precario taparrabos tras el cual se disimulan mal los intereses de los grandes grupos de poder que gobiernan realmente el país, más allá del formalismo de asistir a las urnas para votar. En este proceso, la mayoría de los medios de comunicación han cumplido un papel especialmente penoso, mostrando un total desprecio por la democracia, en lo que a manejo unilateral de la información, manipulación de las noticias y uso abusivo de los canales se refiere.

En lugar de entregar información objetiva, para que los ciudadanos puedan decidir responsablemente, han intentado imponer descaradamente al país los intereses de sus dueños.

Su uso abusivo ha demostrado que la libertad de empresa de los dueños no siempre corresponde con la libertad de prensa, entendida como el derecho de los ciudadanos a ser informados veraz y objetivamente.

Varios amigos me han interpelado por mi decisión de viciar mi voto. Aunque no pensé que ello interesara especialmente, me reclaman que tengo que pensar en mis lectores. Expondré, pues, mis razones.

La primera, y principalísima, razón por la cual viciaré mi voto es porque tengo el derecho soberano de hacerlo. Vaya esta réplica adelantada a quienes sostienen que estoy obligado a optar por alguno de los dos candidatos. No votaré en blanco, porque temo que manipulen mi voto en mesa. No apoyaré a ninguno de los candidatos, pues para mí es una cuestión de conciencia no votar por alguien cuestionado por la violación de los derechos humanos.

Esto sucede con Alan García, que hasta lleva de compañero de plancha presidencial a Luis Giampietri, el responsable militar de la masacre de El Frontón, y con Ollanta Humala, que es señalado por familiares de campesinos asesinados como el responsable de su desaparición.

Considero que se trata de hechos que deben investigarse y no concuerdo con quienes creen que los derechos humanos son algo accesorio y negociable.

La tragedia nacional que vivimos durante la década del 80 fue posibilitada en buena medida porque se aceptó que ese era el precio que había que pagar por nuestra paz: después de todo, los muertos eran mayoritariamente indios, cuyas vidas no valían tanto como las nuestras.

Finalmente, no acepto más que debamos resignarnos a que así son las cosas. Por esta vía el 2011 estaremos eligiendo -otra vez- el mal menor, seguramente entre Fujimori y Toledo. Si un cierto número de ciudadanos manifiesta su disconformidad con este circo, quizás podamos emprender un camino diferente.

El artículo original se encuentra AQUÍ.

Salomón Lerner Febres

En torno a “la aciaga ruta del mal menor”

Considero un deber el explicar mi conducta y, para ello, tomaré como hilo conductor lo que mi antiguo alumno y colaborador en la CVR señala en su artículo.

Deben ser pocos los que en el país tienen que explicar públicamente las razones de su voto.

Yo me hallo ahora en esa extraña situación, pues un comunicador influyente y además amigo, Santiago Pedraglio, ha comentado en su columna semanal la extrañeza que le causa el que, contestando a la pregunta de una periodista, haya señalado -en medio de grandes dudas y temores- que votaría el próximo domingo por Alan García.

Porque siento respeto por la tarea periodística que cumple Santiago y porque, de algún modo, él expresa la extrañeza que otras personas puedan experimentar por la mencionada declaración, considero un deber el explicar mi conducta y, para ello, tomaré como hilo conductor lo que mi antiguo alumno y colaborador en los trabajos de la Comisión de la Verdad y Reconciliación señala en su artículo.

Comenzaré por decir que, cosa extraña en una persona prudente como él, presupone de modo equivocado que mi voto en la primera vuelta fue hacia la candidatura de Lourdes Flores. Como me parece que debo hacer transparente mis opciones electorales pasadas, presentes y futuras, hago de conocimiento de aquellos que puedan estar interesados que, en aquella ocasión, voté por Susana Villarán, con la profunda convicción de que ella representaba la mejor opción posible para el país.

Dicho esto, quisiera comentar la presunta incoherencia que menciona Santiago al cotejar lo que dijera en el discurso que pronuncié al recibir la Medalla Defensorial con mis declaraciones aparecidas el sábado 27 de mayo en La República. Quizás Pedraglio debió tomar en cuenta, antes de escribir su columna, mis declaraciones hechas al mismo diario La República el 14 de abril pasado. Allí, en entrevista a página entera y que lleva por título “El voto en blanco no es lo mejor”, señalo textualmente: “El Perú está en una situación en que debemos seguir jugando en democracia, buscando en los candidatos que pasen a segunda vuelta el que nos parezca más convincente para que la democracia siga vigente. El voto nulo o en blanco puede, desde el punto de vista de la moral individual, satisfacer al que lo ejerce, pero desde la ética social y el bien común, creo que contribuye, más bien, a un bolsón de descontento que hará más difícil el gobierno de uno u otro, porque cualquiera de ellos tendrá que gobernar”.

Además, y sobre algo de lo cual se habla mucho hoy: el posible pacto entre Alan García y el fujimorismo, señalo en esa misma entrevista: “Me sumo a estas preocupaciones, hay pactos y pactos. (…) Los acuerdos deben tener un mínimo común denominador que tiene que ver con honestidad, lucha contra la corrupción, respeto de las decisiones judiciales, y no una política de: Yo te doy para que tú me des. Si se trafica con la justicia, vamos a continuar con un camino que acaba de ser desautorizado por el pueblo en este proceso electoral”.

Finalmente, y en lo que toca simplemente a hechos objetivos que puedan ser señalados, quiero hacer notar que justamente hoy -aunque esto fue conocido por los medios el día de ayer- aparece reseñada en la misma edición de Perú.21 una Carta Abierta a los Candidatos a la Presidencia de la República que yo suscribo. En ella, entre otras cosas, se les solicita que antes de las elecciones se pronuncien claramente sobre “el rechazo a cualquier acuerdo o pacto político que conceda impunidad, por cualquier vía, a quienes hayan incurrido en actos de corrupción y violación de los derechos humanos y, además, que se contribuya al esclarecimiento de los hechos, materia de investigaciones judiciales, por violación de los derechos humanos, incluyendo expresamente aquellos en que las denuncias los comprendan personalmente”.

Queda claro que de la manera en que los candidatos respondan a esta carta abierta dependerá que se concrete en el voto las dudas que me asaltan no solo a mi, sino a muchos peruanos que oscilan entre el rechazo pleno a las dos opciones y la apuesta por lo que se considera el “mal menor”. Hasta aquí los hechos.

Refiriéndome ya al talante moral que se desprendería de una presunta conducta incoherente de mi parte, no recurriré al fácil expediente de remitirme a aquellos argumentos que en su momento expresaron públicamente peruanos que me merecen aprecio como Mario Vargas Llosa -entre otros- cuando explican, no sin gran desazón, por qué votarán por Alan García.

Me limitaré tan solo a señalar mi propio dicho cuando fui urgido a dar una respuesta por la periodista que me entrevistó el día 27 de mayo. Entonces dije: “Estoy atravesado de grandes dudas. Cualquiera que gane las elecciones será con votos prestados y de eso deben ser conscientes ambos candidatos, son votos hechos bajo protesta; …la esperanza es lo último que se pierde, (…) pero es la esperanza bajo protesta, (…) que se prolonga en una vigilancia ciudadana”.

Para terminar, quisiera decirle no solo a mi amigo Santiago Pedraglio sino también a aquellos que pudieran, en estas circunstancias, otorgar algún valor a mi conducta que, con el correr de los días las grandes dudas que expresé se han incrementado y, por ello, con el riesgo de que nuevamente se me acuse de inconsecuencia, considero, siguiendo en esto la voz de mi propia conciencia, como una posible opción la del voto viciado. Ello dependerá de cómo respondan los candidatos a la carta pública que he animado y suscrito.

El artículo original se encuentra AQUÍ.

Río Abierto

Voto viciado afirmativo: “Estaremos Vigilantes”

4 razones para un voto viciado alternativo:

Estamos a pocas horas de culminar una fase de un enrevesado proceso electoral. El mismo que nos ha dejado frente a una amarga disyuntiva. Por un lado, el conservadurismo aprista, oculto detrás del ambiguo mensaje del “cambio responsable” y, por el otro, la improvisación populista del “humalismo”

A los integrantes del colectivo Río Abierto no nos convence ninguna de las propuestas políticas en contienda; muy por el contrario, nos mantenemos escépticos frente a las mismas y creemos que debemos mantenernos vigilantes frente a cualquiera que resulte ganadora.
Cuatro son las razones principales de nuestro escepticismo y por las cuales llamamos a viciar el voto y mantenernos vigilantes:

Primero, en ambos casos el historial de respeto a los derechos humanos, en acción y en palabra; individual y organizada, es altamente cuestionable. Por ello, en Río Abierto, DESCONFIAMOS y nos mantendremos vigilantes.

Segundo, en ambos casos sus estructuras partidarias y las políticas de alianzas desplegadas no garantizan la gobernabilidad democrática y participativa. Ni el Frente Social impulsado por el APRA, ni el conglomerado de oportunistas en que se convirtió UPP-PNP, son garantía para el ejercicio de la democracia con amplia participación ciudadana. Muy por el contrario, ambas organizaciones no han sabido desterrar las viejas formas de hacer política basadas en la prebenda, el compadrazgo y la componenda. Serán el carné, por un lado, y el oportunismo por el otro, además de la intolerancia y la violencia, mostradas por ambas organizaciones, los sellos que caractericen el futuro estilo de gobierno. Por ello, en Río Abierto, DESCONFIAMOS y nos mantendremos vigilantes.

Tercero, el débil compromiso por luchar de manera firme contra la corrupción. Los antecedentes de vínculos con el montesinismo y la actual penetración de mafias diversas en ambas agrupaciones siembran la duda sobre una real y frontal lucha contra la corrupción y sientan las bases para creer que existe un pacto por la impunidad. Por ello, en Río Abierto, DESCONFIAMOS y nos mantendremos vigilantes.

Cuarto, ninguna de las agrupaciones ha sabido presentar alternativas programáticas verdaderamente consistentes que resuelvan los tres problemas más importantes para la mayoría de los peruanos y peruanas. Primero, la situación de discriminación, miseria y hambre en que vivimos las mayorías; segundo, la falta de empleo digno y de oportunidades reales para participar de los beneficios de crecimiento de estos años; y, tercero, la creciente inseguridad que pone en peligro nuestra integridad, nuestras vidas y nuestras pocas pertenencias. La ausencia de un programa serio y la mediocridad gubernamental también empobrecen. Por ello, en Río Abierto, DESCONFIAMOS y nos mantendremos vigilantes

Coherentes con nuestra forma de pensar, es decir que el Perú necesita gobernantes que basados en su fuerza ética, lideren la construcción de un país democrático y justo, hacemos un llamado a nuestros integrantes y simpatizantes y, a través de ellos, a las y los ciudadanos del Perú a ejercer el legítimo derecho a viciar el voto de manera afirmativa.

Este no es un voto anarquista, ni anímico, tampoco irresponsable e infantil; al contrario, es un voto que expresa nuestro escepticismo y desconfianza frente al conservadurismo aprista y a la improvisación populista del ”humalismo” a la vez que es un llamado a mantenerse vigilantes frente a cualquiera de los que resulte ganador.


Este domingo 4: vota viciado de manera afirmativa:

Por estas cuatro razones:

escribe este mensaje en tu voto:

“ESTAREMOS VIGILANTES”

El pronunciamiento de Río Abierto nos llegó por e-mail, gentileza de Lucho Pineda