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La situación de la universidad pública. Algunos datos sobre Bolivia
Feb 26th, 2007 by Guillermo Pereyra

Los indicadores de productividad: De la cobertura y del costo de la cobertura

La matrícula en las universidades bolivianas se elevó a 195,200 el año 2001. De este total, el 78% corresponde a las universidades públicas.El 50.16% de la matrícula universitaria total corresponde a mujeres. El año 2001 se tenía un registro total de Profesores Universitarios de 9200. En consecuencia, se tenía una carga de 21.21 estudiantes por profesor. El año 2002 se contaba con 52 universidades. 16 Públicas y 36 Privadas. La matrícula total el año 2002 subió a 290,423, de los cuales 240,428 estudiantes correspondieron a la universidad pública. El mismo año los ingresantes fueron 54,549, de los cuales 42,782 correspondieron a la universidad pública. Y el total de egresados ese año fue de 13,210, de los cuales 10,682 correspondieron a la universidad pública. En consecuencia, la tasa de egresados en la universidad pública fue del 25% (medida como egresados sobre ingresantes el mismo año). Y en la universidad privada la tasa fue de 21%. Si consideramos la tasa de egresados como el ratio entre los egresados en el año n sobre los ingresantes en el año n-4, los resultados cambian. La tasa de egresados para la universidad pública en los años del 2000 al 2003 es, respectivamente, 41,14%, 44,66%, 40,76% y 33.08%. Una media entre el 30 al 40%. La tasa de egresados para la universidad privada en los años del 2000 al 2003 es, respectivamente, 16,98%, 18,62%, 29,6% y 19.74%. Una media del 20%. Considerando este indicador de productividad, la productividad relativa de la universidad pública es el doble de la universidad privada. Pero si se considera el valor del indicador en terminos absolutos, la productividad es baja. Si al quinto año de ingresar a la universidad el 40% pudo salir; entonces el 60% sigue en la universidad pública. Y en el caso de la universidad privada, al quinto año de ingresar a la universidad el 20% pudo salir; entonces el 80% sigue en la universidad. Consideremos ahora la carga de alumnos por docentes. En el caso de la universidad pública, para el período que va de 1996 al año 2002, la carga de alumnos por docente fue, respectivamente, 21,69; 22,78; 23,88; 25,08; 26,37; 26,39 y 27.66. La tendencia es ascendente. En la medida que la tasa de egresados no es eficiente, la cobertura se incrementa y el número de alumnos por profesor se incrementa. En el caso de la universidad privada, la situación de la carga de alumnos por docente es la que sigue. Para el período que va del año 1996 al año 2003 el número de alumnos por profesor fue, respectivamente, 7,97, 8,87, 9,68, 11,45, 10,81, 11,52, 10,3 y 11,39. Una media de 11 alumnos por profesor. Bastante menos que en la universidad pública. Aquí resulta claro que a este respecto, docentes, el costo por alumno es mayor. La universidad privada invierte más en docentes aunque obtiene una productividad mucho menor. Otro indicador de productividad, es la tasa bruta de escolarización. Esta mide el porcentaje de la población en edad de encontrarse en estudios superiores y que efectivamente se encuentra en estudios superiores. Considerando el intervalo de edad de la OCDE, 20-24 años, el 41% de la población, en el año 2004, se encuentra bajo cobertura en Bolivia. Un valor elevado (Argentina tiene 60% y es el más alto de toda América Latina) que indica la ampliación de la cobertura. Esta ampliación de la cobertura se registra desde comienzos de la década de los 90. En 1991 la tasa era de 22%. En 1999 se elevó en 50% para llegar a 33%. El año 2002 se encontraba en el 38% para llegar al 41% dos años después. Este incremento de la cobertura es un fenómeno que acompaña a todo el Continente. Para el conjunto de países de América Latina y el Caribe, la tasa bruta de escolarización fue de 17% en 1991 y pasó a 21% en el año 1999, para volver a subir y llegar al 28% el año 2004. Un crecimiento del 65% en trece años, o una tasa anual de 4% de crecimiento anual. Al crecer la cobertura se incrementa también la esperanza de vida escolar. Este indicador mide la esperanza de vida al ingresar al sistema escolar. En el caso de la esperanza de vida en la educación superior, nos dice el número de años de educación superior que un niño espera lograr al ingresar al primer año de educación primaria. Bolivia registra una de las más altas esperanzas de vida escolar superior en el continente. La esperanza de vida escolar superior en Bolivia fue de 2 años el año 2004. Igual al que registraba ese mismo año Venezuela. El más alto en la región lo tuvo Argentina con 3.3 (y Argentina tiene la más alta cobertura). Cuba tiene 2.7 años, Panamá 2.3 y Chile 2.2. Perú llegaba a 1.6 años en el año 2004. La mayor cobertura que genera una mayor esperanza de vida implica costos para el Estado Boliviano. El Estado Boliviano destina el 6.4% de su PBI a la educación y el 18% de su presupuesto (en el año 2004). Del total de este gasto, la educación pre primaria y primaria tiene casi la mitad del total, 49% (46% primaria, 3% pre primaria). La secundaria se lleva el 25%, mientras que la educación superior el 23%. Pero la naturaleza del gasto está orientado sólo al gasto corriente. El año 2004 el total del presupuesto asignado a la educación superior fue gasto corriente. El gasto en capital fue 0%. Y la calidad de la formación universitaria tiene mucho que ver con el gasto de capital. En la educación primaria Bolivia destina el 16.4% de su PBI per cápita (año 2004). En la educación secundaria la asignación fue de 13%. Y en la educación superior fue superior a la suma de las dos anteriores, 35.9%. Los altos gastos que generan una mayor cobertura parecen explicarse por los relativamente altos índices de alfabetismo en la población de 15 a 24 años, que llega al 97%. Sin embargo este indicador parece también tener un alto costo de oportunidad. La tasa de alfabetismo entre la población de 15 a más años es del 87%, 10 puntos menos que el de la población entre 15 a 24 años. Y esto es coherente con la distribución del gasto en terminos del PBI per cápita. En consecuencia la educación superior boliviana es muy cara. Es decir, el gasto del Estado en la educación superior es bastante elevado aunque la productividad no lo es. Cuadro Resumen de Información sobre Universidades Públicas en Bolivia

  • Más del 75% de la matrícula en la universidad boliviana corresponde a las universidades públicas.
  • La matrícula por genero se distribuye por igual: 50%
  • De un total de 52 universidades, 16 son públicas y 36 privadas.
  • La tasa de egresados de la universidad pública es del 25%, mientras que en la universidad privada llega al 21% (año 2001).
  • Considerando la tasa de egresados en terminos de cohorte, una medida más exacta, la tasa en la universidad pública se mueve en un intervalo entre el 20 al 30%, mientras que en la universidad privada está alrededor del 20%.
  • La carga de Estudiantes por Profesor se movió en un intervalo de entre 22 a 28 en la universidad pública (1996-2002). En la universidad privada estuvo alrededor de 11 alumnos por profesor.
  • La tasa bruta de escolarización superior en Bolivia, 2004, llegó al 41%.
  • La esperanza de vida escolar superior en Bolivia, 1004, fue de 2 años.
  • El 100% del gasto en la universidad pública, 2004, es gasto corriente.
  • El 35.9% del PBI per cápita, 2004, fue destinado a la Educación Superior.
  • La tasa de alfabetismo en la población mayor de 15 años es del 87%, año 2004.

La información sobre Bolivia se ha obtenido del estudio de Ramón Daza Rivero, consultor del Instituto Internacional para la Educación Superior en América Latina y el Caribe, presentado en el Taller “Evaluación y Acreditación de la Educación Superior en América Latina y el Caribe”, organizado por la UNESCO en Mayo del año 2003 en Buenos Aires, Argentina. Otra fuente importante de información es la Base de Datos de la UNESCO GED 2006, de donde hemos obtenido la información correspondiente a presupuestos y esperanza de vida escolar.  

Charla sobre SNIP en la Municipalidad Distrital del Rí­mac
Feb 26th, 2007 by Guillermo Pereyra

El Jueves 22 tuvimos una charla en la Municipalidad Distrital del Rímac sobre el Sistema Nacional de Inversión Pública. La reunión fue organizada gracias a la iniciativa del Secretario General, Econ. Juan Perea. Focalizamos la charla alrededor de la ausencia de una cultura de proyectos de inversión pública en nuestro país.La hipótesis es que el SNIP marcha bien y que, sin embargo, toda la clase política se opone al SNIP. ¿Cómo puede ocurrir esto? Que el SNIP marcha bien se demuestra de una manera muy, pero muy sencilla. ¿Cuántos proyectos están dentro del SNIP? ¿Cuántos han sido declarados viables? !95 por ciento! Un sistema que marcha al 95% es un buen sistema. Entonces el sistema marcha bien. ¿Y si es así cómo es que el SNIP es rechazado por la clase política? Aquí la hipótesis es que todos quienes tienen la capacidad de asignar recursos públicos de inversión, porque son autoridades nacionales o subnacionales (ejecutivo, gobiernos regionales o gobiernos locales), los quieren asignar a proyectos generados por fuera del sistema. El Alcalde del Pueblo X quiere hacer una escuela, pero el sistema se le presenta como un obstáculo. ¿Por qué? Porque el punto de partida del sistema no es un proyecto. No se trata de formular y evaluar un proyecto para que pase a la etapa de inversión. El Alcalde del Pueblo X sabe que hay que construir una escuela y quiere que el sistema formule y evalúe el proyecto. Pero el sistema no empieza en la fase de formulación; empieza en la fase de identificación del problema. Pero el Alcalde ya identificó el problema. Se trata de construir una escuela porque faltan escuelas en el Pueblo X. Es decir, para el Alcalde el problema no es un problema, es la ausencia de una solución. Construir una escuela es una solución y si faltan escuelas entonces estamos ante la ausencia de esta solución. Se confunde la ausencia de una solución con el problema. En el auditorio de la Municipalidad del Rimac había mucho calor. Tal vez 27 o 28 grados. Les preguntaba a los asistentes si teníamos un problema, y si ese problema era la falta de ventiladores en el auditorio. ¿O la falta de ventiladores en el auditorio es más bien la ausencia de una solución? ¿Qué sucede si alguien sostiene que el problema es que faltan ventiladores? Que la solución es comprar ventiladores. Y si tenemos un primo que distribuye ventiladores, entonces ya tenemos el problema, la solución del problema y la puesta en marcha de la solución, ya, mañana mismo. Me pregunto si se trata de esto. Pero es posible que el proyecto del Alcalde del Pueblo X tenga sentido. El Alcalde sabe que la demanda es mayor que la oferta educativa. La percepción de este problema es muy simple. Digamos que la única escuela en el Pueblo X para la educación inicial tiene una sola aula con 20 carpetas unipersonales, tiene una sola profesora, una sola pizarra, etc., pero en el Pueblo X hay 40 niños en edad de estudiar en la escuela y que quieren estudiar. Entonces el proyecto del Alcalde tiene bastante sentido y si el sistema no lo aprueba pues está dispuesto a batallar contra el sistema. Convocar a una Conferencia de Prensa y declarar, muy solemnemente, que el SNIP no lo deja trabajar y que por culpa del SNIP la ignorancia continuará enseñoreándose en el Pueblo X. Pero el SNIP no es el culpable. El SNIP se limita a sostener que construir una escuela no es una alternativa de solución y, en consecuencia, si se construye la escuela se estaría asignando recursos públicos de inversión de manera ineficiente. El punto de partida del SNIP es la identificación del problema. El problema aquí está bien identificado. El paso siguiente es optimizar la oferta. Es decir, investigar si con los recursos actuales se puede resolver el problema. Si tengo un aula puedo tener dos secciones. Con dos secciones la oferta se incrementa en 100%. Puedo atender a 40 alumnos y como la demanda es de 40 alumnos entonces el problema está resuelto. No hay necesidad de ningún proyecto de inversión. Basta con contratar un segundo turno de trabajo. Sin el SNIP la escuela se hubiera construído. Con el SNIP la escuela no se construye pero el problema se resuelve. Y el presupuesto que se hubiera destinado a la construcción de la escuela puede ahora financiar otros proyectos de inversión declarados viables por el SNIP. La Municipalidad del Rimac tiene registrados 30 proyectos en el SNIP y los 30 proyectos están aprobados. Entonces les dije que el SNIP va bien. Y es que el SNIP va bien. Y a pesar que va bien, durante el gobierno anterior el Presidente Toledo sale a los medios a decir que el SNIP no lo deja trabajar. Y ahora el Presidente García sale a los medios a decir lo mismo. Y si el Presidente de la República lo hace por qué no puede hacer lo mismo el Alcalde del Pueblo X. Aquí les alcanzo las diapositivas de mi charla.

 

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