El Callao es Pilsen y por eso Pilsen es Pilsen Callao. Y es un orgullo para todos los chalacos, porque Pilsen fue la primera cerveza del Perú y, de lejos, la mejor. Hoy, hay una gran cantidad de marcas en el mercado cervecero y el consumo se orienta más por los precios y las promociones que por la calidad. Antes habían muy pocas marcas y el consumo se orientaba por la calidad. Curiosamente, hoy con muchas marcas no hay competencia, el mercado está monopolizado; y antes, con pocas marcas el mercado era bastante competitivo.
La primera cerveza del Perú nace el año 1863, un 15 de Octubre, en la calle Vivero del Callao, casa del Alemán Federico Bindels, quien junto al Sr. Aloyse Kieffer, ciudadano Francés, iniciaron la producción artesanal de la primera cerveza del Perú, Pilsen Callao. Cinco años después, en 1868, se inaugura la Fábrica de Pilsen en la calle Lima (hoy Av. Sáenz Peña, la principal del Callao) a la altura de la Plaza Casanaves, en la propiedad de Aloyse Kieffer, bajo el nombre de Cervecería Nacional. Y el año 1902, otro gran Chalaco, el italiano Faustino Piaggio le compra el local a los descendientes de Kieffer y establece la Compañía Nacional de Cerveza.
La fábrica se convirtió en un símbolo para el Callao. No sólo se trataba de la primera industria de cerveza del Perú; se trataba de una cerveza que se identificó con el poblador del Callao. No había cantina donde no se vendiera Pilsen y la Cristal se empleaba, es la broma clásica, para lavar el vaso donde se tomaría la verdadera cerveza. Y el orgullo chalaco tenía bastante sentido. Cristal nace recién en 1922. (Si bien Backus nace en 1879).
Y el éxito de Pilsen fue casi inmediato. Kieffer y Bindels distribuían a los clientes en unas carretillas. Pero luego, con la producción de la Fábrica, la demanda creció tanto que Lima empezó a recibir el producto a través del tranvía. El tranvía empieza a ser empleado para conectar el mercado de la capital desde 1923.
La fábrica siguió funcionando, incluso después de la inauguración de la Planta Modelo en 1968, 100 años después de su fundación. Las familias de los obreros de la Pilsen recibían su cuota mensual de cerveza, creo que 8 cajas. (Cuántas reuniones hemos gozado de la Pilsen gracias a las amistades con estas familias. – Gracias Sr. Chunga) Se podía decir que la clase obrera de Pilsen fue una clase privilegiada. Los salarios eran muy respetables, pero además estaba el intangible de pertenecer a la industria pionera del país. Y quienes inauguramos ya la quinta dècada recordamos con nostalgia las reuniones cerveceras de los Viernes (Sábado chico) y los Sábado (Sábado Sábado), alrededor de la Pilsen bien helada y su cevichito de compañía. Y todo gracias a la Fábrica. Siempre en la Av. Sáenz peña. Hasta que empezaron los años malos.

En el Callao siempre se ha dicho que la Pilsen de Sáenz Peña fue siempre mejor que la Pilsen de La Modelo (en la Av. Colonial casi con Faucett). Y es cierto. El secreto estaba en el pozo de agua con una alta concentración de calcio. Y esta, al parecer, siempre fue la ventaja. Hasta que un Ingeniero decidió realizar un cambio para acelerar el período de maduración de la cerveza y consiguió el peor de los resultados. Fue en 1992. El sabor cambió y los cerveceros la rechazaron. Empezó así la primera gran crisis. Y luego fue el cierre de la fábrica y luego la desaparición de la competencia y su reemplazo por el monopolio. En 1994 Cristal adquiere la Pilsen. El año 2000 se consolida el monopolio cervecero El año 2002 ingresan los Colombianos. Y el año pasado ingresa a competir Ambev. Se perdió el prestigio de Pilsen, se perdió la fábrica a manos de los Limeños, se perdió luego a manos extranjeras y hoy hay una competencia oligopólica. Pero la fábrica de Pilsen seguía en el Callao. Hasta hace unas semanas que han empezado a destruirla para construir un supermercado.
En el croquis que sigue se aprecia la ubicación de la Fábrica. La fábrica ocupaba desde Sáenz Peña hasta la manzana después de Sucre. La conexión entre la parte principal (Sáenz Peña) y el bloque que se encontraba en Castilla, se realizaba mediante un puente. Y detrás, por Sucre ingresaban los camiones para la carga desde el Almacén principal. Todo esto está desapareciendo. Al parecer van a terminar con la Fábrica desde Sáenz Peña hasta Sucre (tal vez sin afectar el bloque luego de Sucre).

En las siguientes imágenes se aprecia (!) el avance de la destrucción. En esta primera todavía se encuentra intacto el extremo que da a la Plaza Casanaves. Observe la chimenea, centenaria.

Aquí ya desaparecieron el puente entre los dos bloques principales, sobre la calle Castilla.

Casi no queda nada de la parte principal de la fábrica. Observe la chimenea, completa.

Observe que todavía sigue la parte derecha intacta. Sería una buena idea mantener esta como un mascarón del futuro supermercado. Así se rendiría homenaje a un símbolo del Callao.

11 de Agosto 5: 22 pm. El avance de la demolición de la fábrica se puede apreciar en las siguientes fotos. Hoy tuvimos la suerte de participar con un grupo de Chalacos en una Caminata por el Centro Histórico del Callao. En el grupo estuvo Hermilio Vega, Director Regional del Instituto Nacional de Cultura. Se mostró interesado por el tema y se comprometió a conversar con los responsables de la obra para proponerles que se mantenga la fachada original de la fábrica. Esto se hizo en el caso del Diario Correo en la Av. Uruguay en Lima. Allí los constructores mantuvieron la fachada del diario y hacia adentro se ha construído un moderno edificio de galerías. En la Caminata también estuvo presente Tito Paz de la Vega quien tenía una foto de la fábrica que ha prometido enviarla para ser publicada aquí. Es realmente hermosa.



