El Profesor Alberto Di Franco acaba de publicar en su blog el artículo , en respuesta a nuestros artículos del 21 de Setiembre y del 29 de Setiembre , que a su vez fueron una respuesta a su artículo del 5 de Setiembre , que a su vez respondía a nuestro artículo sobre Majaz, el que dió nacimiento a este debate, del 27 de Agosto.
Nos alegra sobremanera que el tema de externalidades mineras venga provocando este debate en el que, definitivamente, todos ganamos. Teníamos previsto cerrar la polémica abierta con Alberto con un artículo que tenía que salir esta semana, cuando nos encontramos con la grata sorpresa de esta nueva entrega por parte de Alberto. Pero nos alegra más todavía que esta nueva entrega de Alberto se realiza desde la blogosfera. Y aprovechamos para darle la bienvenida a Alberto al mundo de la blogosfera que, en nuestra opinión, es el mundo donde el conocimiento se socializa. Postergamos para la próxima semana nuestra entrega sobre el tema, pero queremos invitar a nuestros visitantes a visitar a en su blog. Aquí los primeros párrafos de su artículo.
Mi respuesta a los dos artículos que ha publicado el profesor Guillermo Pereyra: “Externalidades y Majaz después de la Consulta del Domingo pasado” y “Externalidades y Majaz después de la Consulta del 16/09 (II)” no tiene el objetivo de aplastar al contrincante, como se hace normalmente en algunas polémicas sino que quiero darle un sentido persuasivo, amical y pedagógico y cuyas consecuencias sirvan no sólo para los polemistas – en mi caso tengo mucho que aprender – sino para nuestros alumnos, nuestros colegas y todo aquel que esté interesado en el tema. Lo dije en mi primer artículo: en el mundillo de la facultad y de la universidad hay muy poca discusión de altura, discusión sobre temas académicos y muy tupida y sorda lucha de un grupo por el poder patrimonial, hecha de maniobras y oscuras componendas realizadas en pos de mantener el control endogámico de sus puestos a los cuales están atornillados ya casi dos décadas. ¡ Uff; me sacudo el polvo y voy al grano!
Es probable que mi forma de encarar el problema no sea muy común – creo que incorrectamente – en los economistas proclives por una formación que los encajona – más aún en estos últimos años de “pensamiento único”, de dominio casi exclusivo de la teoría neoclásica y de su engendro el neoliberalismo, que ha ido acompañada de un atosigante y oscurecedora formalización que, en opinión de reputados economistas matemáticos y de epistemólogos, la pretensión de asimilarla a las ciencias naturales, siendo una ciencia social, la ha alejado tendencialmente de la realidad.
Los resultados están en el entorno: desde el BM. el FMI, el BID, etc. reconocen hoy los errores, padecidos por las poblaciones de los países sometidas a los planes de ajuste de la década de los 80, todos ellos inspirados en concepciones neoclásicas/neoliberales, la del autoritario “pensamiento único”: “no puede haber otra economía que la economía de mercado”. Algo así como que no habría otra economía que la capitalista como única teoría pensable y horizonte insuperable de la historia.
Al encarar un problema tan profundo como el de la minería en el Perú no ha recogido la incitación a valorar la historia como un factor no exógeno, sino constituyente del análisis económico, Por mi propia formación me es imposible analizar este problema sin encararlo en forma sistémica o integral. No significa que la historia sea el argumento clave o milagroso para comprender un acontecimiento o que éste predetermine lo que ocurrirá en el futuro que siempre es incierto. Lo que es sí está adquirido es que es imposible comprender el presente a cabalidad sin comprender el pasado.
No me parece acertado, como lo hace Guillermo en sus dos artículos cuestionar la masiva participación de los comuneros con los mismos argumentos y la misma mentalidad que los dueños de las minas y del gobierno: “teniendo en cuenta el perfil educativo de la zona, buena parte de la población es analfabeta o analfabeta funcional. ¿Cómo es que los organizadores informaron a los votantes por las opciones del sí y del no? En palabras del primer ministro Jorge del Castillo: que los comuneros que se oponen a la minera Majaz son unos bárbaros, unos insensibles con “prácticas medioevales” que agarran a chicotazos a los que no piensan como ellos”. O la emisora Radio Centinela de Huancabamba, que califica a los comuneros de “ignorantes y hambrientalistas”. Diario La República – Lima 12/09/2007
Me imagino que Guillermo Pereyra no concordará con aquellos que tildaron la consulta de ilegal (Jorge del Castillo), pese a que la Defensoría del Pueblo dijo que era legal, y a sus organizadores de “comunistas”, “enemigos del desarrollo”, “antiperuanos”, “pro chilenos” (Alan García), de ignorantes y manipulados (Oscar Trelles, presidente del gobierno regional de Piura) de estar financiados por Osama Bin Laden y Hugo Chávez (El Correo). Pese también a que organizaciones sociales vinculadas al gobierno hicieron una consulta paralela en Talara y que la empresa minera organizó campeonatos deportivos, con comida, premios y licor gratis; y que el gobierno llegó al colmo de denunciar a los alcaldes que convocaron a la consulta, utilizando el JNE para intentar decomisar el material electoral, la consulta vecinal se llevó a cabo.
A Guillermo Pereyra le sorprende además la unanimidad aplastante de la consulta, que depasa el 90% (similar a la de Tambogrande) y la compara con votaciones realizadas en dictaduras. Pienso, más bien que esta forma de reacción y de expresión, es propia de la elaboración del pensamiento comunitario o “arcaico”, premoderno, precapitalista, con vivencias cósmicas, en oposición al pensamiento y conciencia individualista, moderna y capitalista. En aquella, prima el pensamiento de la comunidad sobre sus componentes individuales: cuando obran, lo hacen, en general, adoptando posiciones colectivas, de tipo unanimista, especie de “fuenteovejunas” de Lope de Vega.