Published by Guillermo Pereyra on 17 Dec 2007 at 08:32 pm
Renta Económica y Equidad: la UNI y la PUCP
De acuerdo con Humberto Campodónico, la renta petrolera en Brasil seguirá creciendo a consecuencia de mantener la fijación de precios en el mercado interno en terminos de los precios internacionales. Como la demanda es alta y creciente, el precio se encuentra ya alrededor de los 100 dólares barril, mientras el costo por barril no pasa de 7 dólares. Una renta de 93 dólares por barril y Brasil produce y consume dos millones de barriles diarios. !Hagan cálculos!
El valor de la renta petrolera brasileña no sólo es alta sino que va a ser mucho más alta, gracias a las nuevas reservas descubiertas en Tupi, de 8000 millones de barriles. Con las nuevas reservas de Tupi, Brasil va a pasar de ser autosuficiente a exportador neto de petróleo en los próximos cuatro a cinco años.
La renta petrolera crece gracias a dos factores que se complementan: la distancia creciente entre el
precio y el costo por barril (que crece gracias a la demanda); y, en segundo lugar, gracias al volúmen de producción, que crece gracias a las nuevas reservas descubiertas. Brasil y el pueblo brasileño tienen suerte. Un precio alto, un costo bajo y una alta producción. Pero, más importante aún, la distribución de la renta depende del gobierno del Brasil, que mantiene el 65% de la propiedad de Petrobras. No son los intereses privados los que van a regir la política de distribución de la renta. Son, o deben ser, los intereses públicos.
Sin embargo, el hecho que el gobierno determine las políticas para distribuir la renta petrolera, no garantiza la maximización del bienestar social. Este es el caso, por ejemplo de Venezuela, que con una renta petrolera extraordinaria, no logra orientarla en dirección al desarrollo de su pueblo.
Si la renta está en manos privadas, es más probable una política de minimización del costo. Si está en manos públicas, el resultado podría ser el inverso: es más probable una política de maximización del gasto.
Pero, ¿de qué depende finalmente la renta? La renta económica viene a ser la diferencia entre el precio recibido por un factor de producción, y el precio que es necesario pagar para que ese factor pueda ser producido. En ese sentido, la renta económica surge siempre que el mercado no sea competitivo. Si el mercado es competitivo, nuevas empresas productoras del factor ingresarán al mercado para obtener la renta, la oferta crece, el precio cae, y la renta tiende a desaparecer. Pero en mercados imperfectos, cuando la oferta no cambia, o no puede cambiar mucho, cuando hay poder sobre el mercado, la renta económica se mantiene. Y este es el caso del petróleo. Un mercado oligopólico y una demanda creciente. Prácticamente 93 dólares por barril en el caso descrito aquí.
Dejemos la renta petrolera y al Brasil, y retornemos al Perú y veamos la renta inmobiliaria. Esta semana se inauguran las obras de ampliación en Plaza San Miguel. El proyecto de desarrollo incluye hasta cinco niveles. La inauguración contempla sólo el segundo nivel. El propietario de los terrenos sobre los cuales funciona este centro comercial es la Universidad Católica. Es decir, la renta económica queda en manos de la universidad. Y sin embargo la Universidad no está dispuesta a gastar la renta en sus trabajadores. Al menos esto es lo que se desprende de los resultados obtenidos por el Sindicato en su pliego de reclamos. , y por los no obtenidos de parte de los Docentes. La pregunta pertinente es: ¿adónde va la renta inmobiliaria de La Católica? La respuesta obvia es: al aumento de la inequidad.
Y ahora dejemos la PUCP y vayamos a la UNI. La UNI cuenta con dos rentas conocidas: la inmobiliaria y la petrolera.![]()
La UNI alquila los terrenos de la Ciudad Universitaria al grupo Wong (que hoy ha sido comprado por CENCOSUD en 500 millones de dólares). En estos terrenos se ha instalado Hipermercados Metro. No se tiene mayor información de los ingresos mensuales que paga el grupo Wong a la UNI. En una oportunidad, y sólo en una oportunidad y hace alrededor de 5 años, los Docentes recibimos un bono por 50 nuevos soles para compras en Metro. Y luego nunca más. Curiosamente, los Docentes de la Universidad del Callao reciben un bono por 150 nuevos soles en 6
oportunidades al año, y no tienen renta inmobiliaria alguna, ni de otro tipo. Es decir, el que no tiene rentas, distribuye, y el que las tiene no.
Y de la renta petrolera de la UNI tampoco se tiene mayor información. Hace casi dos años nos preguntamos ¿dónde está la renta petrolera de la UNI? No tuvimos y no tenemos hasta hoy, ninguna respuesta. Pero cuando escribimos ese artículo el precio del barril del petróleo estaba en 68.8 dólares. Estimamos el costo del barril en 8 dólares. La renta petrolera por barril era de 60.8 dólares. Hoy, al precio de 100 dólares barril, la renta se ha elevado a 92 dólares. La renta petrolera de la UNI se ha incrementado en 51% en poco menos de dos años. Pero la pregunta sigue allí: ¿dónde está la renta petrolera de la UNI?
Al parecer, la percepción de rentas por parte de las Universidades, sean públicas o privadas, no da lugar a una mejora en la equidad. La administración de las rentas por parte de los gobiernos puede ser eficiente (como en Brasil) o ineficiente (como en Venezuela). ¿Qué determina la eficiencia? O, mejor, ¿qué conduce a los que administran las rentas a comportamiento eficientes?
Habría dos caminos que se pueden complementar: Si las rentas provienen de fuentes donde el mercado puede ser competitivo, es necesario generar competencia. Si las rentas provienen de mercados imperfectos, una mayor equidad en la distribución se puede lograr con mecanismos de transparencia obligatorios.
Lamentablemente ninguna de estas alternativas está en marcha.
