Published by Alberto Di Franco on 13 Apr 2008 at 12:50 pm
La Agflation: Una nueva forma de inflación y la farsa de la estrategia de los bio-combustibles
Según la enciclopedia INVESTOPEDIA, la agflation es un aumento en el precio de los alimentos que se produce como resultado de un aumento de la demanda de productos de consumo humano (maíz, girasol, caña de azúcar, soya, colza, canola) y su uso como una alternativa en materia de combustibles (bio.combustibles, biodiesel). Mientras que la naturaleza competitiva de los pequeños supermercados permite que algunos de los efectos de la agflation sean absorbidos, los aumentos de precios que causa la agflation repercuten en gran medida en el consumidor final. El término se deriva de una combinación de las palabras «agriculture» e «inflation».
El interés actual por las energías alternativas contribuye a la agflation. Con el fin de producir biocombustibles (como el etanol y el biodiésel), se plantea la necesidad de utilizar como insumos para la fabricación de los mismos a productos alimenticios tales como la soja y el maíz. Esto genera una mayor demanda de estos productos, que es la causa del aumento de los precios.
Lamentablemente, estos aumentos de precios se extendieron a otros no relacionados con los bio-combustibles (como el arroz y el trigo) y, como consumidores, cambiar a los menos costosos sustitutos para el consumo.. Por otra parte, la agflation también afectará alimentos no vegetales como (huevos, carne y lácteos). Por otro lado, los aumentos de los precios de los cereales harán la alimentación del ganado y su carne más cara.
La agflation es un fenómeno desconocido que no se resuelve con las recetas tradicionales ni ortodoxas ni heterodoxas.
Según Zaiat “el mercado mundial de alimentos se enfrenta con dos fuerzas arrolladoras al mismo tiempo: una que quiere empezar a sustituir el petróleo cada vez más caro con maíz, girasol, soja y otros cereales, y otra (China e India) que requiere imperiosamentde alimentos para su inmensa y creciente masa de trabajadores.”[....]
“La agencia de noticias AFP realizó un ilustrativo relevamiento en algunos mercados europeos, tomando como referencia información de organizaciones de consumidores. Por caso, en Alemania, el pan aumentó entre el 5 y el 10 por ciento y la manteca subió de 79 centavos a 1,19 euro en los últimos tres meses. En España, la leche trepó 11 por ciento, mientras que en Polonia el litro de leche descremada pasó de 0,40 a 0,60 euros. En Italia, las pastas, y en Francia, la tradicional baguette se dispararon generando jornadas de insurrección de los consumidores. En China, la tasa de inflación se elevó al 6,5 por ciento en agosto, el porcentaje más alto en once años, impulsado en gran parte por el alza de casi 50 por ciento en el precio de la carne de cerdo. En forma sencilla, la conclusión es que hay un grave problema no sólo en Argentina, puesto que lo que está en cuestión con la agflation es lo que se conoce como soberanía alimentaria: la accesibilidad de los alimentos, por precios, calidad y cantidad, para la mayor parte de la población.” (1)
En relación a los bio-combustibles Fidel Castro ha realizado una advertencia en un artículo titulado "Reflexiones del comandante en jefe: La internacionalización del genocidio", donde dice que “la producción del etanol hecho de maíz, sorgo, cebada, mijo y avena incrementará los precios de estos y otros comestibles, incluidos los pollos que se alimentan de granos, y que eso "no significa otra cosa que la internacionalización del genocidio". Para distintos medios esta opinión ha sido considerad una media verdad, excesiva y exagerada.
La ONG británica Oxfam advirtió que la carrera por la producción de biocombustibles podría afectar negativamente a los más pobres del mundo. El informe dice que para cubrir el aumento en la demanda, la UE tendrá que aumentar biocombustibles obtenidos de cultivos como la caña de azúcar y el aceite de palma, provenientes de países en desarrollo. El afán de las grandes compañías y gobiernos en Indonesia, Colombia, Brasil, Tanzania y Malasia por obtener una tajada de la "torta de biocombustible de la UE" amenaza con expulsar a campesinos pobres de sus tierras, añade.
El analista en temas ambientales de la BBC, Roger Harrabin, dijo que también había temores acerca del costo ambiental de obtener combustible de cultivos como el maíz. Científicos han dicho que se requiere tanta energía para producir algunos biocombustibles, que al final sería más limpio quemar la gasolina en nuestros autos, señala Harrabin. Peor aún, agrega el corresponsal, todavía se están derribando valiosos bosques tropicales para reemplazarlos por cultivos orientados a los biocombustibles, como el aceite de palma.
Robert Bailey, asesor de políticas en Oxfam, declaró: "en la carrera por suministrar biocombustibles a la UE y el resto del mundo, los pobres están siendo aplastados". "Los biocombustibles no son una panacea", agregó.
Sin embargo, como lo expresa Andrés Oppenheimer (2), dos economistas de la Universidad de Minnesota acaban de publicar un artículo en la influyente revista "Foreign Affairs" que tiene argumentos similares en contra del etanol de maíz.
En el artículo titulado "Cómo los biocombustibles van a matar de hambre a los pobres", los profesores C. Ford Runge y Benjamin Senauer argumentan que si los planes de EE.UU. de producir masivamente etanol de maíz continúan, podría haber 1.200 millones de personas crónicamente hambrientas en el mundo para el 2025, o sea 600 millones más de las que se proyectaban previamente.
Para Runge “el etanol de (caña de) azúcar es más barato para producir, e involucra un proc
eso de conversión más eficiente.”. (que el de maíz)) Expresa además que el Plan Bush-Lula para producir conjuntamente etanol de azúcar en Centroamérica y el Caribe y exportarlo a EE.UU. usando las preferencias comerciales de Washington a la cuenca del Caribe es un buen plan. Para Runge, la producción de etanol utilizando la caña de azúcar es “conveniente” ya que se ha hecho cada vez más eficiente (Brasil ha incrementado la producción de etanol por hectárea).
Un artículo publicado en Sunday Times On Line cuyos autores son Jonathan Leake y Steven Swinford,el pasado 10 de junio, titulado ” Top scientist says biofuels are scam” (Uno de los principales científicos dice que los bio-combustibles son un fraude) (3),
El científico Roland Clift expuso en un seminario en el Royal Academy of Engineering que el plan para promover bioetanol y biodiesel producidos a partir de plantas es un “fraude”. Clift, es profesor de tecnología medioambiental en la Universidad de Surrey, y miembro del comité científico que asesora al Gobierno, Defra, que es el departamento del ministerio de medio ambiente encabezado por David Miliband.. El profesor dijo en el seminario que la producción de biocombustibles es muy probable que aumente la emisión de gases de efecto invernadero.
Howard Dalton, jefe científico de Defra, habló a favor de los mismos; pero los argumentos de Clift fueron más contundentes: “El biodiesel es un fraude total ya que en los trópicos el aumento de la demanda está haciendo que se quemen bosques para dejar espacio al cultivo de la palma aceitera y a cosechas similares.” “Calculamos que la tierra necesitará plantar cosechas de biodiesel durante 70 y 300 años para compensar el CO2 emitido a causa de la destrucción de los bosques”.
En el Perú se cultiva la palma aceitera, sobre todo, en el departamento de San Martín. Existe el riesgo real de que el incremento de la producción del biodiesel acelere el proceso de deforestación, como ha ocurrido en Indonesia y Malasia. Antonio Brack subraya que «la peor decisión que se puede tomar en el siglo XXI es seguir deforestando los bosques amazónicos, porque se perderían las ventajas competitivas a nivel global y se empeoraría la situación frente al cambio climático». (4)
En el Reino Unido también existen planes de crear bio-combustible a base de aceite de colza, los que también serán atacados por Clift, ya que “las cosechas generan una gran cantidad de óxido nitroso- un GEI mucho más poderoso que el CO2”.
Otro científico de renombre, Roger Kemp, asesor del ministerio de transporte sobre el uso de la energía en el transporte manifestó que “el uso de bio-combustibles no tendrá una incidencia en la reducción de emisiones”.
Por otro lado, los activistas ambientalistas expresan que el G8 tiene una tradición de anteponer los intereses a corto plazo a los del medio ambiente y a los de los países en vías de desarrollo.
En nuestro país, Gastón Benza, pretende enganchar su programa de Sierra Exportadora al tren de los bio-combustibles. , en alianza con PetroPerú y PetroBras, con ¡100 mil hectáreas! sembradas de canola o colza en Cajamarca, Junín, Puno y otros departamentos. El problema es de dónde saldrán estas tierras y si se hará a costa de una “reconversión” de los cereales y tubérculos andinos que son la base de la alimentación de la población de esas regiones.
Foreign Affairs, por su lado, subraya el hecho de que la producción agrícola para biocombustibles compite con la producción para la alimentación.
Basándose en información del International Food Policy Research Institute, IFPRI (Instituto Internacionalde Investigaciones sobre Políticas Alimentarias), con sede en Washington, observa que el efecto de la producción de bio-combustibles sobre los precios de los alimentos puede agravar el problema de la desnutrición en el mundo: «el número de personas en situación de inseguridad alimentaria en el mundo se elevaría en aproximadamente 16 millones por cada punto porcentual de incremento en los precios reales de los alimentos básicos. Eso significa que hacia el año 2025 habría 1200 millones de personas con desnutrición crónica, 600 millones más de lo que se habría previsto».
Tanto la FAO como la CEPAL advierten que «es necesario aún más investigación y asistencia técnica en estas áreas… para maximizar las oportunidades… y minimizar los riegos de afectar negativamente la seguridad alimentaria”. El incremento de la demanda de los productos agrícolas utilizados para la producción de biocombustibles y, por lo tanto, la elevación de sus precios, ¿podría beneficiar a los pequeños agricultores involucrados en esos cultivos? No parece ser ese el caso. Por un lado, lo que está ocurriendo en el Perú y otros países es que este negocio está siendo acaparado por grandes empresas. Según Foreign Affairs —en el artículo ya citado—, uno de los problemas centrales es que esta industria ha sido desde hace tiempo dominada, no por fuerzas de mercado, sino por la política y por los intereses de un número reducido de grandes empresas. Por otro lado, el incremento de los precios de los alimentos también afectará a los propios agricultores, quienes, salvo aquellos que viven en una economía de autoconsumo, en su mayoría son compradores netos de alimentos.
Conclusión: es necesario continuar controlando los efectos de la agflation y los efectos que puede tener una estrategia de desarrollo agrícola basado en los bio-combustibles.
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(1) Alfredo Zaiat, "No una, dos revoluciones" Diario Página 12, sábado 21/10/07.
(2) De La nueva guerra biopolítica, Andrés Oppenheimer, "El Comercio", 9 abril de 2007.
(3) http://www.timesonline.co.uk/tol/news/uk/article1909827.ece
(4) Antonio Brack . OPINIÓN SOBRE EL PROYECTO DE LEY OTORGAMIENTO DE TIERRAS DE DOMINIO DEL ESTADO EN LA AMAZONIA PERUANA PARA FINES AGROPECUARIOS Y AGROINDUSTRIALES.http://www.munisurquillo.gob.pe/website/libros/Medio%20Ambiente/Congreso%20del%20Per%FA/Libro01/25web.pdf

Nysa on 28 Oct 2008 at 8:24 am #
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