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31 de Agosto, Día del Blog. Aquí van mis recomendaciones :
!FELIZ BLOG DAY 2009!
Acaba de terminar el Concurso de Admisión a la UNI. El Examen para la modalidad ordinaria de ingreso, se realizó el 10, 12 y 14 de Agosto. Postularon 2547 Estudiantes, y lograron cubrir una plaza de ingreso un total de 413. Una tasa de ingreso igual a poco más de 6 postulantes por cada ingresante. Es una tasa bastante alta que refleja el grado de dificultad que implica el ingreso a la Universidad de Ingeniería. Si a los ingresantes por la modalidad ordinaria (los 3 exámenes) se les suma los ingresantes del Centro Pre Universitario, que cuentan con el 30% de las vacantes, el resultado cambia muy poco: 3692 postulantes, 611 ingresantes. La tasa postulantes/ingresantes baja de 6.17 a 6.04.
Pero si comparamos este resultado con los resultados que se obtiene, por ejemplo en San Marcos, se encuentra una gran diferencia. En San Marcos la tasa postulantes/ingresantes es igual a 13. Pero esta comparación no implica que es más difícil ingresar a San Marcos. Simplemente nos dice que entre los que quieren ingresar a San Marcos es más difícil lograr la meta que entre quienes quieren ingresar a la UNI. Para quienes ingresar a San Marcos es igual que ingresar a la UNI, la UNI es una mejor opción.
Luego de conocidos los resultados del examen de la UNI, las Academias de preparación buscan demostrar que fueron sus Alumnos los que lograron los primeros puestos. El Domingo 16 el CEPREUNI, la Academia César Vallejo y Trilce, publicaron sendos avisos en los diarios anunciando sus éxitos. El CEPREUNI sostiene que 369 de sus Alumnos ingresaron. El aviso sostiene que "54% de los ingresantes a la UNI son nuestros". La Academia César Vallejo sostiene que el primer puesto del cómputo general es suyo y, además, que el 82.4% de las vacantes ocupadas pertenecen a sus Alumnos. Trilce no se queda atrás y sostiene que tienen al primer, segundo y tercer puesto. ¿Cuán cierto es todo esto?
En el caso de Trilce, el aviso publicado no miente pero no dice la verdad. Se trata de uno de esos avisos donde hay que tener en cuenta la letra chiquita. Y la letra chiquita dice "Aptitud Académica – Cultura General", es decir, Trilce sostiene que sus Alumnos ocuparon el primer, segundo y tercer puesto del primer examen. Y de acuerdo con la información de la Oficina de Admisión de la UNI, efectivamente los alumnos mencionados por Trilce ocuparon esos puestos en el primer examen de admisión. Es clara la intención fraudulenta de esta academia, pasar por primeros puestos de la UNI a quienes fueron primeros puestos del primer examen.
En el caso de la Academia César Vallejo, el aviso publicitario menciona que obtuvieron con un Alumno suyo el primer puesto del Cómputo General. Y también esto es cierto. De acuerdo con la información de la Oficina de Admisión, el postulante Arnold Villafuerte tiene el orden de mérito 1 en el Canal y el orden de mérito 1 en la modalidad de admisión. Obtuvo 1129.8 puntos, equivalente a una nota sobre 20, de 17.381. Sin embargo este ingresante no aparece en el cuadro de orden de méritos publicado por la Oficina de Admisión. La Oficina de Admisión publica un informe donde aparecen los nombres de los 5 primeros puestos del Exámen de Admisión y allí no aparece el Alumno de la Academia César Vallejo. Más curioso todavía es que si colocamos los nombres de estos 5 primeros puestos no aparecen en el sistema de información de la Oficina de Admisión de la UNI. Algo está trabajando mal aquí. La nota más alta en el Examen de Admisión, publicado por la Oficina de Admisión, es 18.015 y la nota obtenida por el número 1 en el orden de mérito de la modalidad de ingreso ordinario (por examen de admisión) del sistema de información de de 17.381 y que corresponde al Alumno de la Academia Vallejo.
Pero siendo la información de la Academia Vallejo correcta, la discrepancia entre la nota más alta publicitada, 18.015 y la que se encuentra en el sistema de información, 17.381 no es muy importante. Pero pienso que sí es importante otra información que publica esta academia. De acuerdo con la información de su página web, la Academia Vallejo colocó el 82.4% de las vacantes de este Concurso de Admisión.
En este concurso de admisión se contaba con 702 vacantes para todas las modalidades de ingreso. Las 702 vacantes se distribuyen de la siguiente manera: 413 modalidad ordinario (examen de admisión), 65 (dos primeros alumnos), 198 (CEPREUNI), 16 (traslado externo) y 10 (segunda profesión). Como en la modalidad de dos primeros alumnos, se rinde el mismo examen que la modalidad ordinario, tendríamos 413+65=478 vacantes para examen de admisión y 198 para CEPREUNI, totalizando 676 vacantes.
Del 100% de vacantes del examen de admisión, 478, el 84.2% es decir 402 vacantes, corresponden a los alumnos ingresantes de la academia César Vallejo (si aceptamos su publicidad). Pero el CEPREUNI sostiene que sus ingresantes suman 369. De éstos, 198 corresponden al ingreso directo, y quedan 369-198=171 que tendrían que provenir del examen de admisión. Pero de las 478 vacantes del examen de admisión, 402 estarían en manos de la Academia Vallejo y quedarían 478-402=76. Si la academia Vallejo colocó 402 y el CEPREUNI 171, hay una diferencia de 478-(402+171) =-95 por la que estos números no cuadran.
En el supuesto que ambas academias dicen la verdad, la explicación puede encontrarse en un área común para ambos. Ambos tendrían ingresantes que les "pertenecen". Postulantes que estuvieron en la Vallejo y luego en el CEPREUNI, o al revés, o en ambas a la vez.
No es de nuestro interés descubir la explicación a este problema. Sí lo es descubrir que para ingresar a la UNI es necesario pasar por alguna de estas dos academias, o, en general, tener una preparación especial.
De la información publicada por la oficina de admisión de la UNI se desprende que casi el 20% de los ingresantes terminaron sus estudios secundarios el año 2007. Es decir que lograron ingresar a la UNI un año y medio después de salir del colegio. El 70% de los ingresantes terminaron sus estudios secundarios entre el 2004 y el 2006. Es evidente que se requiere tener más de un año fuera del colegio para ingresar a la universidad. Ese tiempo que se requiere es un tiempo de "experiencia" para lograr las habilidades suficientes que les permiten superar las trabas que representa el examen de admisión.
El 17% de los ingresantes ingresó siendo su primera vez en el examen de admisión. El 30% de los ingresantes postuló dos veces y el 24% tres veces. Pero el 29% de los ingresantes ha postulado 4 veces (!). Es decir, el 52% de los ingresantes ha postulado entre 3 y 4 veces y el 83% ha ingresado postulando entre 2 a más veces (!), cifras preocupantes .
El esfuerzo que hacen los postulantes para lograr su ingreso a la UNI parece compensado por los resultados obtenidos en el examen de admisión. Las notas obtenidas son relativamente altas. Las notas aprobatorias más bajas, las tiene el 9.5% de los ingresantes y las notas aprobatorias más altas el 2.8%. Poco más del 30% de los ingresantes tiene notas entre 14 y 16, mientras que el 57% obtiene notas de 12 a 14. En consecuencia, los ingresantes con notas de 12 a 16 representan el 87% del total. Un resultado bastante positivo. Pero un resultado bastante caro en términos del tiempo requerido de preparación.
Se puede concluir que para ingresar a la UNI se requiere una inversión bastante alta. Más del 50% de los ingresantes tiene que asumir los costos de la preparación en el CEPREUNI y el resto , los costos de preparación en academias como la César Vallejo, Trilce o Pamer. A estos costos de preparación hay que añadir los costos del examen de admisión, entre 400 y 620 nuevos soles. Del total de postulantes, el 36% proviene de Escuelas Privadas. Se puede prejuiciar que podrían estar en mejores condiciones para afrontar los costos. Pero el 64% de los postulantes y el 88% de los ingresantes provienen de la Escuela Pública. Y tendrían que ser las familias con mayores ingresos y con hijos en escuelas públicas ,las que se encuentren en mayor capacidad, para asumir estos costos.
Una discriminación económica está presente aquí, eliminando la igualdad de oportunidades que el examen de admisión a la UNI representaba en años pasados. Hasta comienzos de la década del 90, antes de la creación del CEPREUNI, los costos de ingreso a la Universidad eran mucho más bajos. Hoy día esos costos incorporan los costos del CEPREUNI ,que cuenta con la ventaja monopólica del 30% de las vacantes , y que provoca una discriminación económica muy injusta. Aunque esta política no es propia de la UNI, pues se práctica por igual en otras Universidades Públicas como San Marcos, ha generado un proceso de elitización de la universidad.
Frente a costos altos de la universidad privada (a pesar de una reducción absoluta en las pensiones por una mayor oferta de universidades) la universidad pública resulta muy barata y las presiones de demanda han crecido. Y esto ha sido visto en las universidades públicas como una oportunidad de negocios. Se toma el 30% de las vacantes y se las entrega a quienes pueden cubrir los costos. Los mismos postulantes del CEPREUNI que no logran vacante compiten con ventaja en el mismo examen de admisión y logran un 24% adicional de vacantes. El 46% restante se reparte entre los postulantes preparados en otras academias, competitivas para este tipo de examen. El resultado: elitización.
¿Qué hacer? Restablecer la igualdad de oportunidades sin eliminar la meritocracia, partiendo de metodologías como la de John Roemer que busca "nivelar el terreno para todos". Y esto implica replantearse las funciones mismas de la universidad pública. ¿Tiene la UNI que concentrar sus esfuerzos en el ingreso de estudiantes o es mejor concentrarlos en la formación profesional?
El siguiente cuadro aparece publicado en el New York Times Economix Blog del 27 de Agosto pasado. Presenta la corrrelación entre los resultados obtenidos por los exámenes SAT en los EEUU y el nivel de ingreso de las familias de los estudiantes que rindieron estos exámenes. Los exámenes SAT permiten derminar la capacidad de los Estudiantes para la Universidad. Mide las habilidades matemáticas, de redacción y análisis de lectura. El cuadro refleja una muy clara correlación positiva entre los ingresos familiares y las notas. Más ingreso más nota.
Sin embargo no es posible sostener una relación de causalidad entre estas variables. No se trata de tener más dinero para tener más notas. De acuerdo con el Profesor Gregory Mankiw, aquí existe un sesgo al haberse obviado variables de causalidad. Es probable que las familias tengan más dinero porque son más inteligentes y es probable entonces que siendo los padres más inteligentes los hijos puedan ser más inteligentes.
Estando de acuerdo con esta interpretación de causalidad, no deja de preocupar el hecho mismo. ¿Cómo resolver el problema de los estudiantes de familias de menores ingresos? John Roemer tiene una propuesta al respecto. Se trata de "nivelar el terreno para todos". De acuerdo con Roemer la diferencia de oportunidades que refleja este cuadro debe enfrentarse con una propuesta de igualdad de oportunidades (equality of opportunity), pero sin que esto implique abandonar el sentido de la meritocracia. De esta manera, "nivelado el terreno", los mejores resultados deben corresponder a los mejores, sin que medie el ingreso de las familias.
Diapositivas del Profesor Frank Cowles de la LSE, de Octubre del 2006.
El sistema público de pensiones se organiza sobre la base de la distribución a los jubilados de las aportaciones que proceden de los trabajadores activos. En la medida en que la economía funciona, en el largo plazo, o en el muy largo plazo, de manera regular, se presume que las aportaciones financian sin mayores dificultades las pensiones. Esto implica que el número de aportantes es muy grande y que el número de beneficiados por las pensiones es relativamente pequeño.
El sistema funciona adecuadamente en un escenario piramidal, en que la base, los aportantes es grande, y la punta, los beneficiados, es pequeña. Pero deja de funcionar cuando la forma de la pirámide cambia. Y esto es lo que ha ocurrido en nuestra pirámide. Cada vez se reduce más el número de aportantes y cada vez aumenta más el número de beneficiarios. Y el resultado es la crisis del sistema. El Estado se ve obligado a financiar los déficit y la pensión de los jubilados se reduce dramáticamente.
El problema se puede agravar más todavía, si el número de beneficiarios se incrementa a consecuencia del incremento en la esperanza de vida de los supervivientes de los jubilados. El sistema funciona, más o menos, así: El jubilado que percibe una pensión, genera una pensión para el cónyugue cuando fallece. Y la pensión del cónyugue se cancela cuando, a su vez, el cónyugue también fallece. ¿Qué ocurre si la esperanza de vida del cónyugue superstite se incrementa? La crisis financiera del sistema de agudiza.
Y aquí entra a tallar un elemento muy curioso. El sistema de pensiones podría agudizar sus contradicciones debido al … viagra.
El viagra ha permitido recuperar la vida sexual de los varones de edad madura con problemas de disfunción erectil. Y esto es un estímulo suficiente para que los varones en edad madura contraigan matrimonio con damas de mucha menor edad. El resultado: los varones pasan a mejor vida, al fallecer, y las damas pasan a "mejor vida" al recibir sus pensiones de viudez. Interesante problema.
Aquí tienen el blog, de Brasil, donde encontramos el artículo que describe este problema.
Jubilaciones y Viagra en Brasil
Y aquí tienen, in extenso, el artículo oríginal publicado ayer por el Instituto de Finanzas y Empresas:
Si bien el Viagra se ha convertido en una espléndida solución para los hombres que sufren de disfunción eréctil, la pildorita azul se ha convertido en una pesadilla para el sistema de jubilaciones y pensiones de Brasil. ¿Por qué? Muy sencillo: los hombres mayores de 50 años de edad ya no tienen complejos que les impidan lanzarse a la conquista de mujeres hasta 30 años más jóvenes que ellos, y esa tendencia plantea un problema para el sistema brasileño de previsión social, pues aumenta el tiempo en que se pagan pensiones a las viudas. El aumento del número de casamientos de hombres mayores de 50 años con mujeres más jóvenes, un fenómeno atribuido al Viagra, está amenazando el equilibrio del sistema de jubilaciones y pensiones de Brasil, según un estudio realizado por el Instituto de Investigación Económica Aplicada del gigante del Sur. El 64% de los cincuentones separados vuelve a casarse con mujeres más jóvenes, y el porcentaje salta al 69% entre los hombres de entre 60 y 64 años, quienes muestran una señalada preferencia por las mujeres 30 años más jóvenes, indica el estudio, que precisa que apenas un tercio de las mujeres separadas encuentran una nueva pareja. “Todo el sistema de previsión social fue planeado para que la mujer cobre la pensión de su marido durante unos quince años, pero con el aumento de la esperanza de vida y los nuevos casamientos, el beneficio puede durar un promedio de 35 años o más”, dijo a AFP Paulo Tafner, investigador del instituto y autor del estudio. “Es el ‘efecto Viagra’ en las pensiones. Suena gracioso llamarlo así hoy, pero lo cierto es que este fenómeno empezó en los años setenta, cuando las separaciones de parejas y los nuevos matrimonios se hicieron más frecuentes”, añadió.
Si bien el Viagra se ha convertido en una espléndida solución para los hombres que sufren de disfunción eréctil, la pildorita azul se ha convertido en una pesadilla para el sistema de jubilaciones y pensiones de Brasil.
¿Por qué? Muy sencillo: los hombres mayores de 50 años de edad ya no tienen complejos que les impidan lanzarse a la conquista de mujeres hasta 30 años más jóvenes que ellos, y esa tendencia plantea un problema para el sistema brasileño de previsión social, pues aumenta el tiempo en que se pagan pensiones a las viudas.
El aumento del número de casamientos de hombres mayores de 50 años con mujeres más jóvenes, un fenómeno atribuido al Viagra, está amenazando el equilibrio del sistema de jubilaciones y pensiones de Brasil, según un estudio realizado por el Instituto de Investigación Económica Aplicada del gigante del Sur. El 64% de los cincuentones separados vuelve a casarse con mujeres más jóvenes, y el porcentaje salta al 69% entre los hombres de entre 60 y 64 años, quienes muestran una señalada preferencia por las mujeres 30 años más jóvenes, indica el estudio, que precisa que apenas un tercio de las mujeres separadas encuentran una nueva pareja.
“Todo el sistema de previsión social fue planeado para que la mujer cobre la pensión de su marido durante unos quince años, pero con el aumento de la esperanza de vida y los nuevos casamientos, el beneficio puede durar un promedio de 35 años o más”, dijo a AFP Paulo Tafner, investigador del instituto y autor del estudio.
“Es el ‘efecto Viagra’ en las pensiones. Suena gracioso llamarlo así hoy, pero lo cierto es que este fenómeno empezó en los años setenta, cuando las separaciones de parejas y los nuevos matrimonios se hicieron más frecuentes”, añadió.
Foro social Mundial 2009
El 22 de Agosto Tim Harford ha publicado en su blog el artículo Why millions of the world’s poor still choose to go private?, y toca un tema que parece muy cercano a nuestra realidad. Tim se pregunta el por qué los pobres optan por los servicios, en educación y salud por ejemplo, del sector privado, en lugar de emplear los del sector público.
La pregunta es pertinente porque los servicios públicos son gratuitos o muy baratos y la calificación de la mano de obra especializada en estos sectores es, generalmente, mayor que en el sector privado de bajos costos. Entonces, ¿qué hace que los pobres prefieran pagar más a pagar menos?
La información que revela el artículo demuestra que los niños en las escuelas privadas de bajo costo están aprendiendo y que la cobertura es mayor, a veces hasta tres veces mayor, que la que brinda la escuela pública. Menciona que en algunas escuelas públicas fueron encontrados profesores durmiendo durante las clases. Algo que suena muy cercano a nuestra realidad.
Y si además recordamos que en las pruebas PISA del año 2001, ocupamos el último lugar de los 41 países examinados, parece tener lógica arriesgar un poco de dinero para tener una mejor educación. Aquí la traducción libre del artículo de Tim (siempre gracias al soporte de Google Translator).
¿Por qué millones de pobres del mundo siguen optando por acudir al sector privado? Tim Harford Suponga que sus ingresos diarios fueran menos que el precio de este periódico. Estaría usted dispuesto a comprar servicios privados de educación y de salud? Antes de que tome cualquier decisión, aquí tiene algunas consideraciones: los servicios públicos de salud y educación son gratis; los médicos del sector privado son unos charlatanes ignorantes y los profesores del sector privado están pobremente calificados y las escuelas son muy pequeñas y a menudo ilegales. No parece ser una decisión difícil. Sin embargo, millones de personas muy pobres de todo el mundo están tomando la opción del sector privado. Y, cuando se aprecia con más profundidad esta decisión, no es tan difícil ver por qué. Veamos el caso de los médicos en Delhi, que fueron estudiados cuidadosamente por dos investigadores del Banco Mundial, Jishnu Das y Jeffrey Hammer. Estos médicos son gente muy ocupada – en promedio, las familias van al médico cada dos semanas, y los pobres con mayor probabilidad. Pero, sorprendentemente, las tres cuartas partes de las visitas son a los médicos del sector privado – a pesar del hecho de que los médicos del sector público están mejor calificados. ¿Por qué? Das y Hammer han hecho pruebas sobre la competencia y las prácticas de los médicos, en una muestra donde enviaron observadores. Ellos descubrieron que "médicos, insuficientemente cualificados, del sector privado a pesar que saben menos, ofrecer una mejor atención en promedio que sus contrapartes, más calificados en el sector público". Esto no es especialmente misterioso, debido a que a los médicos del sector privado no se les paga mientras no puedan convencer a sus pacientes de que están haciendo un trabajo decente. Los médicos del sector público tienen salarios fijos y sólo se puede conocer a los más responsables, mediante canales indirectos. Algo similar ocurre en el caso de la educación, y está bien contada en un nuevo libro, The beautiful Tree, de James Tooley. Profesor de educación en la Universidad de Newcastle, Tooley encontró una escolarización privada entre los pobres, cuando hacía una exploración en los barrios bajos de Hyderabad, de nuevo en la India. Poco después la curiosidad de Tooley le permitió descubrir una red de 500 escuelas privadas, que, por lo general, cobra menos de $ 3 al mes, y brindan educación de clases a miles de niños de familias muy pobres. Muchos de los niños más pobres, contaban con becas, educación gratuita de parte de los propietarios de las escuelas interesados en mantener su posición en la comunidad local. Desde entonces, Tooley ha visitado escuelas privadas baratas en todo el mundo, y también ha comprobado su calidad. Su equipo de investigación descubrió profesores más comprometidos y una mejor prestación de servicios tales como baños, agua potable, mesas, bibliotecas y ventiladores eléctricos. Lo más importante de todo, los niños estaban aprendiendo más. Es difícil estar seguros de cuánto se han generalizado estas escuelas privadas baratas, pero Tooley y sus colegas las han encontrado en África occidental, África oriental, China y la India. Y allí donde Tooley las ha estudiado, estas escuelas privadas educan, al menos a tantos niños como las escuelas administradas por el gobierno – y, a veces hasta tres veces más. Una vez más, la rentabilidad superior de las escuelas privadas – a pesar de los bajos presupuestos y de profesores con títulos a veces dudosos – no es una sorpresa, cuando uno ve las debilidades de las escuelas estatales en algunos países en desarrollo. En una gira por Lagos, en Nigeria, Tooley, con un equipo de filmación de la BBC encontró a los maestros de las escuelas públicas, durmiendo en clases, a pesar que el equipo de filmación les había avisado de su visita. La lección aquí es que una mínima rendición de cuentas todavía tiene un largo camino, mientras que los clientes que pagan, se encuentran en una excelente posición para que las escuelas y clínicas rindan cuentas. Por todos los medios vamos a trabajar para que los servicios del gobierno rindan cuentas, para proporcionar una mejor educación a los pobres del mundo. Pero también tenemos que investigar cómo alimentar los servicios privados de bajo costo.
¿Por qué millones de pobres del mundo siguen optando por acudir al sector privado?
Tim Harford
Suponga que sus ingresos diarios fueran menos que el precio de este periódico. Estaría usted dispuesto a comprar servicios privados de educación y de salud?
Antes de que tome cualquier decisión, aquí tiene algunas consideraciones: los servicios públicos de salud y educación son gratis; los médicos del sector privado son unos charlatanes ignorantes y los profesores del sector privado están pobremente calificados y las escuelas son muy pequeñas y a menudo ilegales. No parece ser una decisión difícil. Sin embargo, millones de personas muy pobres de todo el mundo están tomando la opción del sector privado. Y, cuando se aprecia con más profundidad esta decisión, no es tan difícil ver por qué.
Veamos el caso de los médicos en Delhi, que fueron estudiados cuidadosamente por dos investigadores del Banco Mundial, Jishnu Das y Jeffrey Hammer. Estos médicos son gente muy ocupada – en promedio, las familias van al médico cada dos semanas, y los pobres con mayor probabilidad. Pero, sorprendentemente, las tres cuartas partes de las visitas son a los médicos del sector privado – a pesar del hecho de que los médicos del sector público están mejor calificados. ¿Por qué?
Das y Hammer han hecho pruebas sobre la competencia y las prácticas de los médicos, en una muestra donde enviaron observadores. Ellos descubrieron que "médicos, insuficientemente cualificados, del sector privado a pesar que saben menos, ofrecer una mejor atención en promedio que sus contrapartes, más calificados en el sector público". Esto no es especialmente misterioso, debido a que a los médicos del sector privado no se les paga mientras no puedan convencer a sus pacientes de que están haciendo un trabajo decente. Los médicos del sector público tienen salarios fijos y sólo se puede conocer a los más responsables, mediante canales indirectos.
Algo similar ocurre en el caso de la educación, y está bien contada en un nuevo libro, The beautiful Tree, de James Tooley. Profesor de educación en la Universidad de Newcastle, Tooley encontró una escolarización privada entre los pobres, cuando hacía una exploración en los barrios bajos de Hyderabad, de nuevo en la India. Poco después la curiosidad de Tooley le permitió descubrir una red de 500 escuelas privadas, que, por lo general, cobra menos de $ 3 al mes, y brindan educación de clases a miles de niños de familias muy pobres. Muchos de los niños más pobres, contaban con becas, educación gratuita de parte de los propietarios de las escuelas interesados en mantener su posición en la comunidad local.
Desde entonces, Tooley ha visitado escuelas privadas baratas en todo el mundo, y también ha comprobado su calidad. Su equipo de investigación descubrió profesores más comprometidos y una mejor prestación de servicios tales como baños, agua potable, mesas, bibliotecas y ventiladores eléctricos. Lo más importante de todo, los niños estaban aprendiendo más.
Es difícil estar seguros de cuánto se han generalizado estas escuelas privadas baratas, pero Tooley y sus colegas las han encontrado en África occidental, África oriental, China y la India. Y allí donde Tooley las ha estudiado, estas escuelas privadas educan, al menos a tantos niños como las escuelas administradas por el gobierno – y, a veces hasta tres veces más.
Una vez más, la rentabilidad superior de las escuelas privadas – a pesar de los bajos presupuestos y de profesores con títulos a veces dudosos – no es una sorpresa, cuando uno ve las debilidades de las escuelas estatales en algunos países en desarrollo. En una gira por Lagos, en Nigeria, Tooley, con un equipo de filmación de la BBC encontró a los maestros de las escuelas públicas, durmiendo en clases, a pesar que el equipo de filmación les había avisado de su visita.
La lección aquí es que una mínima rendición de cuentas todavía tiene un largo camino, mientras que los clientes que pagan, se encuentran en una excelente posición para que las escuelas y clínicas rindan cuentas. Por todos los medios vamos a trabajar para que los servicios del gobierno rindan cuentas, para proporcionar una mejor educación a los pobres del mundo. Pero también tenemos que investigar cómo alimentar los servicios privados de bajo costo.
Ayer fue el estreno de la película ¿Qué pasó ayer?, se trata de una comedia que describe un conjunto de situaciones abiertas cuando sus protagonistas quieren celebrar una despedida de soltero. Pensé asistir y busqué en El Comercio dónde la estaban pasando. La imagen que sigue es un collage armado a partir de la página de cine. He juntado la mayor parte de salas de cine que pasan la película para apreciar las diferencias de precios.
El precio más alto que encontré fue de 16.90, en el Cinemark del Jockey, y el más barato el Cine Star Metro UNI, de 5.50 nuevos soles. Otros precios: 12.90, 8.90 y 6 nuevos soles. ¿Cómo es que la misma película se pasa en 5 salas de cine a 5 precios diferentes? Se trata de un obvio ejemplo de discriminación de precios.