El modelo simple de oferta y demanda es una herramienta de mucha utilidad para explicar el comportamiento de los precios, en economías donde los mercados son competitivos. Si bien es cierto, los mercados no son perfectamente competitivos, y en muchas casos la competencia es imperfecta, y la presencia de monopolios y oligopolios resulta más importante, el modelo sigue siendo útil para explicar y predecir el comportamiento del mercado. Dadas la ley de la demanda y de la oferta, el precio de equilibrio del mercado se encuentra allí donde los consumidores quieren comprar la misma cantidad que los vendedores quieren vender. Y todo esto parece muy sencillo y muy simple de comprender. Pero no es así. Miremos un par de ejemplos muy recientes.
Ayer, primer día del año, El Comercio en su suplemento económico, publica una entrevista a Rodrigo Arosemena, Director Comercial de América Móvil. En relación al fuerte crecimiento de las ventas de smarphones, Rodrigo Arosemena dice:
Ha sucedido algo que jamás habríamos imaginado: la mitad de las líneas pospago y el 10% de las prepago que ahora vendemos corresponden a teléfonos de última generación. Esto ha sido posible porque la demanda de estos equipos, que facilitan el acceso a Internet, ha empujado la caída en su precio. Esa es una de las razones del crecimiento vertiginoso del tráfico de datos, que es el que más ha avanzado en todas nuestras líneas de negocio. El 20% de nuestros ingresos ya proviene de este segmento.
¿Cómo así es que la demanda de smartphones trae abajo el precio? La única explicación es que se ha producido una fuerte contracción de la demanda. Pero al contraerse la demanda, dada la oferta, no sólo se viene abajo el precio, también se viene abajo la cantidad vendida. Es decir, si la demanda se contrae se cae el precio y cae la cantidad de equilibrio del mercado. Pero lo que sostiene Rodrigo Arosemena es todo lo contrario. El precio se cae y la cantidad vendida se ha incrementado.
¿Qué es lo que debe haber ocurrido? Pues algo que "jamás se habrían imaginado" en América Móvil. Un fuerte incremento de la demanda que ha provocado que la mitad de los clientes pospago y el 10% de los prepago, ahora cuenten con smartphones. Pero si la demanda se ha incrementado entonces el precio tendría que haberse incrementado y lo que ha ocurrido es todo lo contrario. Para que la cantidad de equilibrio del mercado de smartphones se incremente y a la vez disminuya el precio, la única explicación posible es un incremento de demanda acompañado de un incremento de oferta mayor. Al incrementarse la demanda sube el precio, al incrementarse la oferta baja el precio. Como el resultado final es una caída del precio, entonces la oferta se ha incrementado más que la demanda.
El gráfico que sigue explica lo que ha ocurrido. La situación inicial se encuentra a la izquierda. La oferta y la demanda determinan la cantidad y el precio de los smartphones. La situación nueva se refiere a un precio menor y una cantidad mayor. En el gráfico de la derecha se aprecia lo que ha ocurrido en el mercado. La demanda y la oferta se han incrementado, pero la oferta se ha incrementado más. En consecuencia ahora el precio es menor y la cantidad es mayor.
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Aquí un segundo ejemplo. Don Alberto Benavides de la Quintana, en entrevista publicada hoy por El Comercio, dice en relación al precio del plomo:
Vea usted el caso del plomo, que tuvo su auge hará pues 50 años, cuando se usaba en pinturas, en cañerías, en los baños y lavatorios, porque es muy flexible. Se usaba plomo tetraetílico y, de repente, dejó de tener todos esos usos, pero lo que perduró fue su utilidad para la fabricación de baterías. El plomo siempre fue más barato que el zinc, pero hoy no sé exactamente qué ha pasado, quizá la gente dejó de buscarlo porque no era atractivo, y ahora vale más que el zinc, está por encima del dólar por libra. Yo lo trabajaba en la Cerro de Pasco cuando estaba a solo 20 centavos.
¿Cuáles son los hechos que informa Don Alberto? De nuevo, como en el caso de Arosemena, se trata de dos situaciones que se comparan. En la situación inicial se sabe que el plomo siempre fue más barato que el zinc. En la situación final se sabe que ahora el plomo vale más que el zinc. Es decir, el precio del plomo, en términos del zinc, se ha incrementado. ¿Por qué? De acuerdo con Don Alberto porque "quizás la gente dejó de buscarlo porque no era atractivo". Es decir, se busca explicar una caída en el precio debido a una caída en la demanda. Don Alberto nos cuenta que muchos de los usos del plomo desaparecieron y sólo se mantuvo la demanda para la fabricación de baterías. En consecuencia se contrajo la demanda. Pero la contracción de la demanda trae abajo su precio y aquí ha ocurrido lo contrario. ¿Cómo explicar entonces que el precio suba y la la vez la demanda se contraiga?
Para explicarlo necesitamos considerar tanto la demanda como la oferta. Si ahora el plomo tiene un precio más alto es porque la demanda se ha contraído y la oferta también pero en una proporción mayor. En consecuencia el precio sube y la cantidad que se transa en el mercado disminuye. Es el caso inverso al de los smartphones.

En los ejemplos mostrados, la apelación a la demanda por sí sola no explica lo que ha ocurrido en el mercado. El modelo, a pesar de su simpleza, no explica ni predice comportamientos de manera automática. No se le puede utilizar como se utiliza una calculadora. Detrás de cada una de las curvas existe una teoría económica. El modelo es una simplificación de la realidad a partir de la teoría que, a su vez, es la forma más compleja de atrapar la realidad. Y tal vez esto explique el porqué se confunden los conceptos, o porque se exponen de manera imprecisa.