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Taller de Economía (Cachimbos UNAC)
Jan 28th, 2011 by Guillermo Pereyra

Por gentil invitación del Centro Federado de Economía, llevamos adelante, Lunes-Miércoles-Viernes, un Taller de Economía, dirigido a los Cachimbos 2011. Aquí tienen las presentaciones que empleamos. Los temas centrales fueron: El ingreso a la Universidad Pública, Los 10 Principios de la Economía, y las Fallas del Mercado.

10 Principios de la Economía

Fallas de Mercado

R. Coase: Sobre Deng, los derechos de propiedad y el socialismo
Jan 15th, 2011 by Guillermo Pereyra

El día del cumpleaños número 100 del Profesor Ronald Coase, 29 de Diciembre, en China se realizó, en su homenaje, la Conferencia "Coase sobre China", organizada por el Instituto Unirule de China. Mientras tanto en Chicago, el 28 y 29 de Diciembre, Wang Ning coautor con el Profesor Coase del libro "Cómo China se convirtió al Capitalismo", le realizó la entrevista que publicamos.

De acuerdo con Wang, aparte de Carlos Marx, el Profesor Coase ha sido el único economista que ha recibido el honor de una Conferencia de este tipo en China. En la entrevista, el Professor Coase recuerda el rol que jugó Deng Tsiao Ping en el proceso de reforma económica: "Si Deng no hubiera existido, la historia sería muy diferente". Wang quiere conocer el rol que el trabajo del Profesor Coase ha jugado para entender el proceso de reforma en China. Especialmente los dos más importantes de sus trabajos, "La naturaleza de la empresa" y "El problema del Costo Social". Es tal la influencia del pensamiento de Coase en China que se habla de la "Economía Coaseana". El Profesor Coase prefiere hablar de la "Economía de los Derechos", refiriéndose al rol de los derechos de propiedad.

Pero en este punto de los derechos de propiedad, el Profesor Coase no hace referencia al tema del sistema económico y político en China. No es un enfrentamiento entre capitalismo y socialismo. Dice el Profesor Coase:

A good system of property rights is the one that economic resources, including human talents, are efficiently utilized. I think China will develop its own system of property rights. Whether you call it socialist or capitalist does not matter.

Una muy interesante entrevista, que nos revela a un jóven Economista de la London School en sus cien primeros años y que nos sigue asombrando con su sabiduría.

Puede obtener la entrevista en formato PDF aquí

 

Ronald Coase, el pollo a la brasa, el Faro y la piscina municipal de Bellavista
Jan 12th, 2011 by Guillermo Pereyra

Hace poco Ronald Coase cumplió sus primeros cien añitos y como un saludo de cumpleaños publicamos uno de sus ensayos más importantes, El Problema del Costo Social. Por la misma razón, Alfredo Bullard acaba de publicar un post con el título Los 100 años de Coase y el pollo a la brasa,  donde recuerda que para Coase la presencia de bienes públicos que generan externalidades positivas no impide la inversión privada en ellos y tampoco determina que la inversión en ellos tenga que ser realizada por el gobierno. Ricardo Lago también comenta el tema en Semana Económica.

El Domingo pasado nos llegó la propaganda del nuevo Alcalde de Bellavista anunciando el uso libre de la piscina municipal. Y esto me hizo pensar, de nuevo en los bienes públicos y en Coase. ¿Qué tienen en común el Faro, el pollo a la brasa y esta piscina?

El Faro es el ejemplo clásico de bien público. Nadie es excluido y el consumo es no rival. Es decir, nadie que quiera consumir el bien puede ser excluido de consumirlo, y el consumirlo no impide que otro u otros puedan también consumirlo. Pero bajo estas condiciones la producción de este bien por parte del mercado, pierde incentivos. ¿Por qué incurrir en costos de producción si los consumidores no van a pagarlos? .

Un consumo sin la contraprestación del pago por parte del consumidor no genera los incentivos suficientes para que el mercado proporcione el bien público. De aquí se sigue, equivocadamente, que entonces debe ser producido por el Estado. ¿Pero ,por qué todos pueden consumir el bien público? Cuando el Faro está prendido no se puede evitar que los barcos aprovechen la luz. Si en las fiestas de navidad y año nuevo, se lanzan fuegos artificiales, no se puede evitar que la gente los vea. La producción no se ve afectada por el consumo y esto conduce al surgimiento de los freeriders. Los freeriders, o polizontes, son quienes consumen el bien público sin entregar a cambio ninguna contraprestación. Y como su consumo no afecta el consumo de los demás, esto genera un estímulo para un consumo por encima de las necesidades de los freeriders y la producción demanda recursos por encima del nivel de eficiencia para la economía.

Una forma de neutralizar la presencia del freerider consiste en financiar los costos de producción del bien público con impuestos. Si todos pueden consumir y consumen entonces que todos paguen. De esta manera se concluye que: i) los bienes públicos generan externalidades positivas; ii) los bienes públicos estimulan la aparición de los freeriders y  iii) Los bienes públicos no se producen en el mercado y deben ser producidos por el Gobierno financiados con impuestos.

Si bien esto se puede cumplir y se cumple, no significa que se cumpla para todos los bienes públicos. El considerar que los Gobiernos deben producir los bienes públicos es equivocado, como es equivocado considerar que el mercado no puede producirlos. Y esto es muy diferente a sostener que el mercado o el gobierno, no tenga interés en producir bienes públicos. La intervención del gobierno en la producción de bienes públicos se justifica, generalmente, para internalizar la externalidad positiva y eliminar la presencia de los freeriders. Pero no todas las externalidades tienen que internalizarse. Ronald Coase muestra por ejemplo, que fue el mercado el que desarrolló los Faros.  Tuvo incentivos para hacerlo a pesar de generar externalidades positivas y la presencia de freeriders.

Muchas veces no es deseable internalizar estas externalidades. Una mujer muy bonita caminando por un lugar público, genera externalidades positivas y el surgimiento de muchos freeriders. Pero nadie, y tampoco el Gobierno, estaría dispuesto a reconvertir a esta mujer en una tapada limeña de antaño, o de colocarla una burqa.

Pero volvamos a nuestra pregunta de inicio. ¿Qué tienen en común el Faro, el pollo a la brasa y la piscina municipal? El Faro es un claro ejemplo de bien público y fue empleado por Ronald Coase para demostrar que el mercado puede producirlo. El pollo a la brasa es una referencia al post de Alfredo Bullard sobre la resolución de INDECOPI que condena a la Universidad Nacional del Altiplano en Puno por competencia desleal. Resulta que los amigos de la UNAP decidieron dedicarse a producir pollo a la brasa (ojo con los negocios de la UNI) y fueron denunciados por su competencia como competidores desleales. ¿Por qué? Porque la universidad debe dedicarse a la formación profesional, a la ciencia y a la investigación, como bienes públicos en términos del fin subsidiario del Estado normado por la Constitución, y no realizar actividades que el mercado puede realizar.

¿Y la piscina? Al flamante Alcalde de Bellavista no se le pudo ocurrir mayor genialidad que fijar un precio cero para la piscina municipal. Ha optado intencionalmente por la generación de freeriders. Sin embargo la piscina no es un bien público. Con un precio cero no habría exclusión pero sí rivalidad. Dada la capacidad de la piscina, el consumo es rival y entonces más que un bien público se trata de un recurso común.  Y lo que puede ocurrir allí es la "tragedia de los recursos comunes".  Los freeriders van a destruir la piscina municipal.  ¿Genera externalidades positivas la piscina municipal?  Ninguna. ¿Y entonces por qué la municipalidad invierte nuestro dinero en una actividad que puede ser desarrollada por el mercado?

No es un problema de demanda, sino de oferta y demanda
Jan 2nd, 2011 by Guillermo Pereyra

El modelo simple de oferta y demanda es una herramienta de mucha utilidad para explicar el comportamiento de los precios, en economías donde los mercados son competitivos. Si bien es cierto, los mercados no son perfectamente competitivos, y en muchas casos la competencia es imperfecta, y la presencia de monopolios y oligopolios resulta más importante,  el modelo sigue siendo útil para explicar y predecir el comportamiento del mercado. Dadas la ley de la demanda y de la oferta, el precio de equilibrio del mercado se encuentra allí donde los consumidores quieren comprar la misma cantidad que los vendedores quieren vender. Y todo esto parece muy sencillo y muy simple de comprender. Pero no es así. Miremos un par de ejemplos muy recientes.

Ayer, primer día del año, El Comercio en su suplemento económico, publica una entrevista a Rodrigo Arosemena, Director Comercial de América Móvil. En relación al fuerte crecimiento de las ventas de smarphones, Rodrigo Arosemena dice:

Ha sucedido algo que jamás habríamos imaginado: la mitad de las líneas pospago y el 10% de las prepago que ahora vendemos corresponden a teléfonos de última generación. Esto ha sido posible porque la demanda de estos equipos, que facilitan el acceso a Internet, ha empujado la caída en su precio. Esa es una de las razones del crecimiento vertiginoso del tráfico de datos, que es el que más ha avanzado en todas nuestras líneas de negocio. El 20% de nuestros ingresos ya proviene de este segmento.

¿Cómo así es que la demanda de smartphones trae abajo el precio? La única explicación es que se ha producido una fuerte contracción de la demanda. Pero al contraerse la demanda, dada la oferta, no sólo se viene abajo el precio, también se viene abajo la cantidad vendida. Es decir, si la demanda se contrae se cae el precio y cae la cantidad de equilibrio del mercado. Pero lo que sostiene Rodrigo Arosemena es todo lo contrario. El precio se cae y la cantidad vendida se ha incrementado.

¿Qué es lo que debe haber ocurrido? Pues algo que "jamás se habrían imaginado" en América Móvil. Un fuerte incremento de la demanda que ha provocado que la mitad de los clientes pospago y el 10% de los prepago, ahora cuenten con smartphones. Pero si la demanda se ha incrementado entonces el precio tendría que haberse incrementado y lo que ha ocurrido es todo lo contrario. Para que la cantidad de equilibrio del mercado de smartphones se incremente y a la vez disminuya el precio, la única explicación posible es un incremento de demanda acompañado de un incremento de oferta mayor. Al incrementarse la demanda sube el precio, al incrementarse la oferta baja el precio. Como el resultado final es una caída del precio, entonces la oferta se ha incrementado más que la demanda.

El gráfico que sigue explica lo que ha ocurrido. La situación inicial se encuentra a la izquierda. La oferta y la demanda determinan la cantidad y el precio de los smartphones. La situación nueva se refiere a un precio menor y una cantidad mayor. En el gráfico de la derecha se aprecia lo que ha ocurrido en el mercado. La demanda y la oferta se han incrementado, pero la oferta se ha incrementado más. En consecuencia ahora el precio es menor y la cantidad es mayor.

Aquí un segundo ejemplo. Don Alberto Benavides de la Quintana, en entrevista publicada hoy por El Comercio, dice en relación al precio del plomo:

Vea usted el caso del plomo, que tuvo su auge hará pues 50 años, cuando se usaba en pinturas, en cañerías, en los baños y lavatorios, porque es muy flexible. Se usaba plomo tetraetílico y, de repente, dejó de tener todos esos usos, pero lo que perduró fue su utilidad para la fabricación de baterías. El plomo siempre fue más barato que el zinc, pero hoy no sé exactamente qué ha pasado, quizá la gente dejó de buscarlo porque no era atractivo, y ahora vale más que el zinc, está por encima del dólar por libra. Yo lo trabajaba en la Cerro de Pasco cuando estaba a solo 20 centavos.

¿Cuáles son los hechos que informa Don Alberto? De nuevo, como en el caso de Arosemena, se trata de dos situaciones que se comparan. En la situación inicial se sabe que el plomo siempre fue más barato que el zinc. En la situación final se sabe que ahora el plomo vale más que el zinc. Es decir, el precio del plomo, en términos del zinc, se ha incrementado. ¿Por qué? De acuerdo con Don Alberto porque "quizás la gente dejó de buscarlo porque no era atractivo". Es decir, se busca explicar una caída en el precio debido a una caída en la demanda. Don Alberto nos cuenta que muchos de los usos del plomo desaparecieron y sólo se mantuvo la demanda para la fabricación de baterías. En consecuencia se contrajo la demanda. Pero la contracción de la demanda trae abajo su precio y aquí ha ocurrido lo contrario. ¿Cómo explicar entonces que el precio suba y la la vez la demanda se contraiga?

Para explicarlo necesitamos considerar tanto la demanda como la oferta. Si ahora el plomo tiene un precio más alto es porque la demanda se ha contraído y la oferta también pero en una proporción mayor. En consecuencia el precio sube y la cantidad que se transa en el mercado disminuye. Es el caso inverso al de los smartphones.

En los ejemplos mostrados, la apelación a la demanda por sí sola no explica lo que ha  ocurrido en el mercado. El modelo, a pesar de su simpleza, no explica ni predice comportamientos de manera automática. No se le puede utilizar como se utiliza una calculadora. Detrás de cada una de las curvas existe una teoría económica. El modelo es una simplificación de la realidad a partir de la teoría que, a su vez, es la forma más compleja de atrapar la realidad. Y tal vez esto explique el porqué se confunden los conceptos, o porque se exponen de manera imprecisa.

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