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El capítulo IV del texto del Profesor Mankiw, trata el tema de la Demanda, la Oferta y el Mercado.
La demanda tiene un comportamiento opuesto a la oferta: los consumidores van al mercado buscando bajar precios con sus compras, mientras que los vendedores van buscando subir precios con sus ventas. Pero en un mercado competitivo ninguno puede imponer sus condiciones. El precio es determinado por todos y nadie, individualmente, puede determinarlo. Entonces los compradores y los vendedores, son tomadores de precios.
La función de demanda es multivariable. La cantidad que se demanda de un determinado bien o servicio, en un determinado período del tiempo, depende de muchas variables, como por ejemplo: su precio (la relación es inversa), del precio de los bienes sustitutos (la relación es directa), del precio de los bienes complementarios (la relación es inversa), del ingreso (la relación puede ser directa o inversa, según que el bien o servicio sea normal o inferior), del gusto (la relación es directa), de las expectativas (la relación es directa), del número de compradores (la relación es directa).
La función de oferta es multivariable. La cantidad que se oferta de un determinado bien o servicio, en un determinado período del tiempo, depende de muchas variables, como por ejemplo: su precio (la relación es directa), del precio de las producciones sustitutas (la relación es inversa), del precio de las producciones complementarias (la relación es directa), del precio de los factores de producción (la relación es inversa), de la tecnología (la relación es directa), de las expectativas (la relación es inversa), de los impuestos (la relación es inversa), del número de vendedores (la relación es directa).
Para el análisis del comportamiento de la demanda y de la oferta, dada las relaciones funciones multivariables, es conveniente saltar a una función monovariable. Para ello se emplea la condición ceteris paribus (frase latina que significa: manteniendo las condiciones constantes). De esta manera se puede obtener la denominada Ley de la Demanda: La cantidad demandada de un bien o servicio depende del precio, ceteris paribus.
Siguiendo el mismo procedimiento, se obtiene la Ley de la Oferta: La cantidad ofertada de un bien o servicio depende del precio, ceteris paribus.
Como la relación entre la cantidad demandada y el precio es inversa, la pendiente de una curva de demanda es negativa. Como la relación entre la cantidad ofertada y el precio es directa, la pendiente de una curva de oferta es positiva. Aquí se confirma que la demanda tiene un comportamiento opuesto a la oferta. Sin embargo, siempre es posible en un mercado competitivo, encontrar una cantidad para la cual el precio de demanda es igual al precio de oferta. Y en el mismo sentido, siempre es posible en un mercado competitivo, encontrar un precio para el cual la cantidad demandada es igual a la cantidad ofertada.
El precio y la cantidad que iguala el comportamiento de compradores y vendedores, en un mercado competitivo, se conoce como el precio y la cantidad de equilibrio. Por fuera del equilibrio del mercado, se generan excedentes (si el precio efectivo es mayor al precio de equilibrio), o se genera escasez (el precio efectivo está debajo del precio de equilibrio). En consecuencia el equilibrio en el mercado competitivo es estable.
El comportamiento de los mercados competitivos se puede estudiar a partir del cambio en algunas de las variables determinantes de la demanda o de la oferta. Un cambio en el precio, se representa como un movimiento de un punto de la curva a otro punto. Es un cambio inducido. Un cambio en cualquier otra variable, diferente del precio, se representa como un movimiento de toda la curva. Si se produce el cambio en una de las variables determinantes de la demanda y/o de la oferta del mercado, se puede estimar el impacto sobre el precio y la cantidad de equilibrio si se analiza: i) Dònde se produce el cambio, en la oferta, en la demanda, o en ambos; ii) En què dirección se produce el cambio, una expansión o una contracción y, finalmente, iii) Apreciar el impacto sobre el precio y la cantidad.
El siguiente cuadro describe todos los posibles resultados.
IE University ha liberado, bajo la licencia de Creative Commons, un conjunto de archivos multimedia que ayudan al mejor aprendizaje de una serie de conceptos sobre el tema del mercado. De manera especìfica, en el tema de cambios en la Demanda , Cambios en la Oferta, y sus efectos sobre el precio, han desarrollado un muy interesante material sobre los precios del petróleo. Pueden apreciar el archivo aquí.
La segunda semana de clases, Teoría Económica II, comentamos las diferentes estructuras de mercado. Presentamos una plantilla abstracta de requisitos que debía cumplir un mercado competitivo: a) Muchos que venden y muchos que compran; b) Producto o Servicio homogéneo; c) Costos de transacción cero o casi cero, y d) Libertad para ingresar y para salir del mercado. Recuerdo que cuando queríamos explicar lo de la homogeneidad o percepción de homogeneidad del producto, referimos el hecho que, en dicha estructura de mercado, todos venden y compran lo mismo. Y asociamos esto con la situación de Cuba donde la variedad en el consumo fue imposible durante muchas décadas y que, generaciones enteras, vivieron su juventud vistiendo y comiendo casi siempre lo mismo.
No era nuestra intención sostener que esa Cuba era un buen ejemplo de un mercado competitivo, precisamente porque el mercado no existe allí. Sino para poner el acento en cuando a la homogeneidad como antónimo de la variedad. Y que los mercados competitivos estaban focalizados en la homogeneidad, mientras que el resto de los mercados, los mercados reales, ponen el acento en la variedad. Y entonces recordé uno de los últimos artículos de Yoani Sánchez que publica El Comercio. Aquí dos párrafos:
Una vez al año una mujer tenía el derecho a elegir entre comprar un sostén o unas bragas, de ahí que pocas exhibieran un juego de ropa interior completo y en buen estado. (…) durante casi un lustro mi marido y yo nos intercambiábamos parte de la ropa que nos había quedado de los años del subsidio soviético. Recuerdo que ataba mi abundante cabellera con uno de sus calcetines, a falta incluso de un trozo de tela para amarrarme las greñas. Teníamos blusones grises y camisas a rayas que lo mismo servían para ir a un cine que para asistir a la boda de unos amigos. Nadie miraba qué llevábamos sobre la piel, pues todos padecían de la misma estrechez de ropa y calzado. Aquellos que estábamos en la adolescencia aprendimos a adornar los estropeados pantalones con etiquetas y broches, mientras que un viejo pulóver se embellecía si alguien le escribía una frase con pintura para autos.
Una vez al año una mujer tenía el derecho a elegir entre comprar un sostén o unas bragas, de ahí que pocas exhibieran un juego de ropa interior completo y en buen estado.
(…) durante casi un lustro mi marido y yo nos intercambiábamos parte de la ropa que nos había quedado de los años del subsidio soviético. Recuerdo que ataba mi abundante cabellera con uno de sus calcetines, a falta incluso de un trozo de tela para amarrarme las greñas. Teníamos blusones grises y camisas a rayas que lo mismo servían para ir a un cine que para asistir a la boda de unos amigos. Nadie miraba qué llevábamos sobre la piel, pues todos padecían de la misma estrechez de ropa y calzado. Aquellos que estábamos en la adolescencia aprendimos a adornar los estropeados pantalones con etiquetas y broches, mientras que un viejo pulóver se embellecía si alguien le escribía una frase con pintura para autos.
El artículo se titula Manías de Pavo Real, y fue publicado el Sábado 9 de Abril. Yoani revela aquí la conducta patética de los jóvenes cubanos de hoy, que son capaces de gastar el dinero que no tienen en zapatillas Nike o Adidas. Textualmente:
En las calles de mi ciudad veo el ir y venir de los zapatos Nike y Adidas, cuando muchos de sus dueños no tienen agua corriente o un colchón decente donde dormir.
La idea corriente de la empresa monopólica está asociada con conceptos como: grande, enorme, abusiva, todopoderosa, etc. En términos económicos el monopolio es la empresa única en el mercado de su producto, que fija la cantidad que produce y fija el precio al que vende. Un mercado con altos costos de transacción y, corolario, no existe libre entrada. Con estas características no es equivocado pensar lo primero.
Es más, para el común de la gente, el monopolista fija el precio que quiere y, en consecuencia, gana el dinero que quiere. Y, otro corolario, el Gobierno debería intervenir para reducir precios y mejorar el bienestar de la población. Muy pocas veces todo esto es cierto.
En el extremo opuesto al monopolio se encuentra la empresa competitiva que se puede definir a la inversa del monopolio. Hay muchas empresas en el mercado de su producto, todas venden prácticamente lo mismo, los costos de transacción son bajísimos sino son nulos y, corolario, no hay ninguna restricción de ingreso al mercado. La idea corriente de la empresa competitiva está asociada a conceptos como: pequeña, eficiente, precios baratos.
Acabo de regresar de compras del mercado, cerca de mi lujosa residencia. Como miembro de la clase rica de nuestro, país hoy se nos antojó pan con lomito para el desayuno. Premunido de suficiente cash llegué al puesto de Migueli no sin antes preguntar el precio a varios otros competidores. El kilo de lomito está en 15 nuevos soles. Pero Miguel lo vende a 18. En los puestos donde el precio es más barato no hay gente (son las 7:30 de la mañana del Domingo). Donde Miguel esperamos tres clientes a que nos atendiera. El puesto de Miguel tiene las mismas características de infraestructura que los otros puestos del mercado. Pero él cuenta con una máquina sierra cinta que ocupa la cuarta parte de su local. Atiende él y dos empleados. Miguel es un monopolista. Puede darse el lujo de fijar un precio 20% más alto que el de sus competidores. ¿Cómo es su producto? En esencia es el mismo que el de la competencia. Pero existe una pequeña gran diferencia.
Uno de los empleados de Miguel tiene como una de sus tareas, la de quitar todo rastro de grasa del lomo. Asumo que el costo marginal es cero o muy pequeño. Y ésta diferencia es toda la diferencia que convierte al producto en producto único y a Miguel en monopolista. No tiene un fuerte poder de mercado por la demanda es elástica, pero es fijador de precios.
La imagen de arriba representa el lomo con que trabaja Miguel. La imagen que sigue es el lomo que vende Miguel como monopolista.
Puede obtener este documento en formato PDF aquí
Hemos concluido el Capitulo 8 de Pindyck, con el Modelo de Competencia P (Precios, Pura, Perfecta). Las diapositivas de este capítulo las pueden encontrar aquí. Se les recomienda resolver este cuestionario en línea. Son 20 preguntas de alternativas múltiples. La Práctica Dirigida se refiere exclusivamente a este capítulo. Igualmente se les recomienda trabajar el siguiente archivo con animaciones en flash sobre el capítulo.
El modelo simple de oferta y demanda es una herramienta de mucha utilidad para explicar el comportamiento de los precios, en economías donde los mercados son competitivos. Si bien es cierto, los mercados no son perfectamente competitivos, y en muchas casos la competencia es imperfecta, y la presencia de monopolios y oligopolios resulta más importante, el modelo sigue siendo útil para explicar y predecir el comportamiento del mercado. Dadas la ley de la demanda y de la oferta, el precio de equilibrio del mercado se encuentra allí donde los consumidores quieren comprar la misma cantidad que los vendedores quieren vender. Y todo esto parece muy sencillo y muy simple de comprender. Pero no es así. Miremos un par de ejemplos muy recientes.
Ayer, primer día del año, El Comercio en su suplemento económico, publica una entrevista a Rodrigo Arosemena, Director Comercial de América Móvil. En relación al fuerte crecimiento de las ventas de smarphones, Rodrigo Arosemena dice:
Ha sucedido algo que jamás habríamos imaginado: la mitad de las líneas pospago y el 10% de las prepago que ahora vendemos corresponden a teléfonos de última generación. Esto ha sido posible porque la demanda de estos equipos, que facilitan el acceso a Internet, ha empujado la caída en su precio. Esa es una de las razones del crecimiento vertiginoso del tráfico de datos, que es el que más ha avanzado en todas nuestras líneas de negocio. El 20% de nuestros ingresos ya proviene de este segmento.
¿Cómo así es que la demanda de smartphones trae abajo el precio? La única explicación es que se ha producido una fuerte contracción de la demanda. Pero al contraerse la demanda, dada la oferta, no sólo se viene abajo el precio, también se viene abajo la cantidad vendida. Es decir, si la demanda se contrae se cae el precio y cae la cantidad de equilibrio del mercado. Pero lo que sostiene Rodrigo Arosemena es todo lo contrario. El precio se cae y la cantidad vendida se ha incrementado.
¿Qué es lo que debe haber ocurrido? Pues algo que "jamás se habrían imaginado" en América Móvil. Un fuerte incremento de la demanda que ha provocado que la mitad de los clientes pospago y el 10% de los prepago, ahora cuenten con smartphones. Pero si la demanda se ha incrementado entonces el precio tendría que haberse incrementado y lo que ha ocurrido es todo lo contrario. Para que la cantidad de equilibrio del mercado de smartphones se incremente y a la vez disminuya el precio, la única explicación posible es un incremento de demanda acompañado de un incremento de oferta mayor. Al incrementarse la demanda sube el precio, al incrementarse la oferta baja el precio. Como el resultado final es una caída del precio, entonces la oferta se ha incrementado más que la demanda.
El gráfico que sigue explica lo que ha ocurrido. La situación inicial se encuentra a la izquierda. La oferta y la demanda determinan la cantidad y el precio de los smartphones. La situación nueva se refiere a un precio menor y una cantidad mayor. En el gráfico de la derecha se aprecia lo que ha ocurrido en el mercado. La demanda y la oferta se han incrementado, pero la oferta se ha incrementado más. En consecuencia ahora el precio es menor y la cantidad es mayor.
Aquí un segundo ejemplo. Don Alberto Benavides de la Quintana, en entrevista publicada hoy por El Comercio, dice en relación al precio del plomo:
Vea usted el caso del plomo, que tuvo su auge hará pues 50 años, cuando se usaba en pinturas, en cañerías, en los baños y lavatorios, porque es muy flexible. Se usaba plomo tetraetílico y, de repente, dejó de tener todos esos usos, pero lo que perduró fue su utilidad para la fabricación de baterías. El plomo siempre fue más barato que el zinc, pero hoy no sé exactamente qué ha pasado, quizá la gente dejó de buscarlo porque no era atractivo, y ahora vale más que el zinc, está por encima del dólar por libra. Yo lo trabajaba en la Cerro de Pasco cuando estaba a solo 20 centavos.
¿Cuáles son los hechos que informa Don Alberto? De nuevo, como en el caso de Arosemena, se trata de dos situaciones que se comparan. En la situación inicial se sabe que el plomo siempre fue más barato que el zinc. En la situación final se sabe que ahora el plomo vale más que el zinc. Es decir, el precio del plomo, en términos del zinc, se ha incrementado. ¿Por qué? De acuerdo con Don Alberto porque "quizás la gente dejó de buscarlo porque no era atractivo". Es decir, se busca explicar una caída en el precio debido a una caída en la demanda. Don Alberto nos cuenta que muchos de los usos del plomo desaparecieron y sólo se mantuvo la demanda para la fabricación de baterías. En consecuencia se contrajo la demanda. Pero la contracción de la demanda trae abajo su precio y aquí ha ocurrido lo contrario. ¿Cómo explicar entonces que el precio suba y la la vez la demanda se contraiga?
Para explicarlo necesitamos considerar tanto la demanda como la oferta. Si ahora el plomo tiene un precio más alto es porque la demanda se ha contraído y la oferta también pero en una proporción mayor. En consecuencia el precio sube y la cantidad que se transa en el mercado disminuye. Es el caso inverso al de los smartphones.
En los ejemplos mostrados, la apelación a la demanda por sí sola no explica lo que ha ocurrido en el mercado. El modelo, a pesar de su simpleza, no explica ni predice comportamientos de manera automática. No se le puede utilizar como se utiliza una calculadora. Detrás de cada una de las curvas existe una teoría económica. El modelo es una simplificación de la realidad a partir de la teoría que, a su vez, es la forma más compleja de atrapar la realidad. Y tal vez esto explique el porqué se confunden los conceptos, o porque se exponen de manera imprecisa.
El diario Correo, publica hoy una curiosa noticia. En la página 8, sección Política y Economía, un breve artículo tiene por título "Televisores digitales bajan de precio".
Los televisores digitales bajaron de precio al menos en 15% en los últimos dos meses, luego del mundial de fútbol Sudáfrica 2010, impulsados por una mayor demanda de estos productos, manifestó el Ministerio de Transportes y Comunicaciones.
Una mayor demanda que provoca un menor precio. Esto no parece tener ningún sentido. Si una mayor demanda impulsa los precios a la baja, entonces una menor demanda las impulsará al alza. Es el mundo al revés. Sin embargo los hechos que se describen en la noticia del periódico son hechos ciertos. La demanda de televisores digitales se ha incrementado y los precios se han reducido. Pero la explicación no puede estar dada por el impulso de la demanda. Si la demanda se incrementa, entonces, dada la oferta, el precio sube y la cantidad sube también. Pero esto contradice los hechos descritos. Si es la oferta la que se incrementa, dada la demanda, el precio cae y la cantidad sube. Esto parece estar de acuerdo con la noticia, pero la noticia se refiere a un incremento de demanda y no de oferta.
Una tercera alternativa es que la demanda se ha incrementado, aumentando el precio y la cantidad, y también la oferta se ha incrementado, disminuyendo el precio y aumentando la cantidad. El aumento de la oferta debe ser mayor al de la demanda para que el efecto neto sobre el precio sea a la baja y el efecto sobre la cantidad se refuerza, por el lado de la demanda como por el lado de la oferta.
En mercados competitivos, los desplazamientos simultáneos de oferta y demanda, dan como resultado cierto el incremento de la cantidad, mientras que el cambio en el precio depende de la fuerza del incremento. Si la demanda se incrementa más que la oferta, los precios suben. Si la oferta se incrementa más que la demanda, los precios bajan.
Por lo tanto, lo que ha ocurrido en el caso de los televisores digitales, es que la demanda se ha incrementado, pero la oferta también (hecho que no se informa en la nota periodística), dando como resultado un incremento de la cantidad y una disminución del precio.
El Mundial de Fútbal ha estimulado la compra de los televisores digitales, y la competencia entre los importadores a incrementado la oferta. El resultado feliz, es mayor cantidad a menor precio.
El 15 de Agosto sostuvimos que la UNI monopoliza formalmente el 30% de las vacantes pero llega realmente al 52.6%. La primera cifra corresponde a la cuota monopólica establecida por la misma institución, mientras que la segunda implica el alcance de la cobertura del Centro Pre Universitario (CEPRE) sobre el examen ordinario de Admisión (de Agosto de este Año). En el mismo artículo señalamos que a pesar de la importancia de las cifras presentadas oficialmente, los postulantes del CEPRE no habían logrado los primeros puestos en el examen de admisión que, generalmente, son cubiertos por la Academia César Vallejo. Pero en esta ocasión no ha ocurrido así.
Los primeros puestos han sido obtenidos por la Academia Trilce, específicamente, el primer y segundo puesto. Pero la conclusión a la que arribamos antes, sigue siendo la misma. El CEPRE ha logrado una cobertura muy grande sobre las vacantes aunque no ha podido competir con las academias que siguen colocando los primeros puestos. Una ventaja de cobertura que se soporta exclusivamente en el carácter monopólico y en la colusión que mantiene con la Oficina de Admisión de la UNI.
Pero si bien es cierto el CEPRE ha logrado una cobertura del 52.6%, no es menos cierto que Academias como la César Vallejo mantienen un alto nivel de cobertura sobre las vacantes del examen ordinario. La Academia César Vallejo sostiene que ha colocado el 80.8% de las vacantes. ¿Cómo se explican estos porcentajes que parecen contradictorios? Si el CEPRE coloca el 52.6%, cómo es que la Academia C. Vallejo coloca el 80.8%?. El 80.8% se calcula sobre las vacantes del examen ordinario, y el 52.6% sobre el total de las vacantes. Pero aún así las cifras no cuadran.
El CEPRE tiene 30% como monopolista y 22.6% adicional cuando compite con otras academias en el examen ordinario. Este 22.6% calculado sobre las vacantes del examen ordinario, se convierten en 32.3%. La diferencia, 67.7% es cubierto por los postulantes de otras academias. (Asumiendo que los postulantes siempre provienen de alguna academia). Por lo tanto, la única posibilidad para que las cifras cuadren, es que los postulantes que lograron vacante por el examen ordinario y que son reclamados como de la Academia César Vallejo, pertenecen también al CEPRE. Se trata de postulantes que han estado en ambas instituciones y que, en consecuencia, han asumido costos mucho más altos.
En conclusión, para ingresar a nuestra UNI se requiere invertir dinero en instituciones privadas, en el CEPRE, o en ambas instituciones. En el primer caso hay que enfrentar costos promedio de 200 nuevos soles mensuales, en el segundo, de 400 y en el tercer caso, 600 nuevos soles. ¿Pueden reducirse estos costos?
Si desaparece la colusión y el carácter monopólico del CEPRE, el CEPRE sería un competidor más y tendría que reducir precios. Esto porque los competidores, caso Trilce y C. Vallejo, tienen ventajas frente al examen ordinario, tanto en cobertura como en calidad (primeros puestos). Y por esta vía disminuiría significativamente la discriminación por razones económicas.
Este Viernes terminó el examen de admisión 2010-II, y hoy el CEPRE UNI publica un aviso a página completa en La República felicitando a sus ingresantes. Un total de 705 postulantes ingresaron a la UNI. El 52.6% son alumnos del CEPRE. El porcentaje restante son alumnos de otras academias, principalmente la César Vallejo. Presumo que poquísimos o ningún postulante ingresa a la UNI sin pasar por una Academia. Y las academias son empresas privadas que lucran con este negocio. Es decir, para ingresar a la UNI se requiere invertir en estas empresas. El costo en el CEPRE es de 360 nuevos soles mensuales. En la academia C. Vallejo es de 185 nuevos soles. Los primeros puestos de ingreso a la UNI generalmente provienen de la Academia C. Vallejo.
¿Cómo es que el CEPRE con precios muy altos coloca una gran cantidad de postulantes pero no ocupa los primeros puestos del examen de admisión? ¿Cómo es que las academias como la C. Vallejo logran altos porcentajes de ingresantes y colocan los primeros puestos y sin embargo tienen menores precios. La respuesta está en el monopolio. El CEPRE tiene el monopolio sobre el 30% de las vacantes. Si restamos este porcentaje, queda 22.6% de las vacantes que representan el 32.3% de las vacantes del examen ordinario. La diferencia, el 67.7% es cubierto por postulantes que provienes de otras academias. En consecuencia, el CEPRE tiene 30% como monopolio, y otro 32.3% sobre las vacantes que se concursan en el examen ordinario.
Si se ingresa al sitio web del Examen de Admisión, se puede apreciar un enlace en el menú horizontal superior donde se presenta información del CEPRE. Y en esta página de información se encuentra otro enlace que lleva a la página web del CEPRE. ¿Qué hacen estos enlaces a una Academia de Preparación en la página de la Oficina de Admisión? Es una clara demostración de un acto de colusión. No estamos diciendo que la UNI no puede tener un Centro Pre Universitario (pero estamos en desacuerdo con esto). Sí estamos diciendo que la Oficina de Admisión no debe guardar vínculo alguno con este Centre Pre Universitario. Se entiende que la Oficina de Admisión es la encargada de velar por la administración de las vacantes de la UNI entre los postulantes, vengan de donde vengan. Sin embargo no sólo existe esta conexión que, finalmente tiene un carácter informativo. El problema es que la Oficina de Admisión tiene también responsabilidad directa sobre el ingreso de los postulantes que vienen del CEPRE.
Es cierto que el surgimiento del CEPRE ha sido una de las respuestas encontradas en las Universidades Públicas frente a los exiguos presupuestos que le asigna el Estado. La búsqueda de recursos directos a través de este tipo de actividades llega a representar un porcentaje creciente del presupuesto universitario. Pero esto no tiene por qué conducir al monopolio. Más aún cuando aquí la monopolización surge en un mercado muy competitivo. Es decir, la monopolización de las vacantes representa una conducta anticompetitiva. Y la Constitución de la República no lo permite.
El problema de la presencia del monopolio en un mercado competitivo es que genera ineficacias y discriminación. Las familias de menores ingresos que antes podían postular a sus hijos a la UNI, ahora están siendo discriminadas por razones económicas. Ahora tienen que competir por menos vacantes, lo que hace más difícil su ingreso a la Universidad. Los ingresantes por el CEPRE, el 30% que no rinde el Examen de Admisión, representan un perfil socioeconómico diferente del de los postulantes que rinden el examen ordinario. Como el CEPRE ahora está colocando más de la mitad de las vacantes, la tendencia sería la de incrementar el nivel de exclusión de la Universidad Pública por razones económicas.
Pienso que una respuesta al problema es eliminar las vacantes en manos del CEPRE. Que el CEPRE compita por las vacantes al igual que lo hacen el resto de academias. Una respuesta simple.