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Buscando material de soporte a mi asignatura de Teoría Económica II, que corresponde al nivel introductorio de Microeconomía, me encontré con un un vídeo sobre los Bienes Giffen.El vídeo ha sido publicado por la Universidad Internacional de La Rioja (UNIR), en España. Desde el punto de vista mediático, la edición es de muy buena calidad. Pero en relación a los contenidos me surgen serias dudas.
Se entienden los bienes Giffen como una curiosidad teórica más que una característica de ciertos bienes reales. Se trata de bienes cuya demanda queda representada por una función de pendiente positiva. Es decir, se trata de bienes para los cuales la conducta del consumidor es opuesta a la denominada ley de la demanda. Si el precio de un bien sube, la ley de la demanda sostiene que la cantidad demandada es menor, pero en el caso del bien Giffen la cantidad demandada sería mayor.
La explicación teórica de la existencia de funciones de demanda con pendiente positiva, es que frente a un incremento en el precio, por ejemplo, para los consumidores el bien se encarece mientras que otros bienes, que pueden sustituir al primero, se abaratan. En consecuencia prefieren sustituir el bien más caro por el más barato. Este efecto es conocido como el efecto sustitución. El efecto sustitución siempre sigue el comportamiento descrito por la ley de la demanda. Es decir el efecto sustitución siempre se opone al cambio en el precio. Si el precio sube o baja, la cantidad demandada baja o sube.
Pero una subida en el precio, siguiendo con el mismo ejemplo, no sólo genera un efecto sustitución. La subida del precio provoca que el ingreso del consumidor, medido como su capacidad de compra del mismo bien, disminuya. Si sube el precio del bien, nuestro ingreso en términos de ese bien es menor. Es decir, con nuestro ingreso monetario compramos menos del bien si el precio del bien sube. En consecuencia, si al subir el precio del bien, el ingreso del consumidor se reduce, interesa saber si con un menor ingreso, el consumidor comprará más o menos de dicho bien. Si compra más de dicho bien, se considera que el bien es un bien inferior, mientras que si compra menos se considera que el bien es normal. La condición de inferior o de normal es una percepción del consumidor y no obedece necesariamente a los atributos del mismo bien. La mayor o menor cantidad que el consumidor demanda a consecuencia del cambio en su ingreso, se conoce como el efecto ingreso.
Si al subir el precio del bien, la cantidad demandada baja por el efecto sustitución, pero la demanda sube y sube más de lo que baja, por el efecto ingreso, entonces el resultado del cambio en el precio es un incremento en la cantidad demandada del bien. Es decir, el bien es un bien Giffen.
En consecuencia, para que el bien sea considerado Giffen, el efecto ingreso debe ser mayor y en dirección contraria al efecto sustitución. Y si el efecto ingreso tiene la dirección contraria al efecto sustitución, esto significa que el bien para ser Giffen, tiene que ser un bien inferior.
Ahora bien, es posible que un bien sea inferior sin ser un bien Giffen. Esto sucede si el efecto sustitución es mayor al efecto ingreso. En estos casos, el bien es inferior, pero al pendiente de la demanda sigue siendo negativa. Es posible también que el bien sea inferior sin ser Giffen cuando el efecto ingreso es igual al efecto sustitución.
Pongamos un ejemplo ilustrativo. Si el precio sube y esto provoca que el efecto sustitución es -10, el bien no es Giffen si siendo un bien inferior el efecto ingreso es +5, o +6, o +10. Pero si el efecto ingreso es +11 o mayor aún, entonces el bien es Giffen. Se concluye que el bien Giffen no sólo es inferior, sino muy inferior, tan inferior como para oponerse y superar al efecto ingreso.
Pero, qué bienes son o pueden ser Giffen. Es claro que se trata de bienes muy inferiores. Sin embargo, en la literatura microeconómica no se encuentran ejemplos sobre los bienes Giffen. Aunque sí se encuentran ejemplos equivocados sobre su existencia.
El vídeo de la UNIR sostiene que existen ejemplos reales de bienes Giffen. Menciona primero a las papas, que es además el bien que habría dado origen al término. Supuestamente el propio Robert Giffen menciona este ejemplo. Y luego se menciona al arroz y los tallarines. Antes se ha sostenido que los bienes Giffen se encuentran principalmente entre los alimentos y se encuentran en zonas como China y Sudamerica. Así que estamos advertidos. En países sudamericanos y en la China, se encuentran los bienes Giffen dentro del rubro de alimentos. Estas aseveraciones me hacen recordar a una "investigación" realizada por economistas Cubanos, que encontraron muchos bienes Giffen en su país, específicamente en Cienfuegos y con los alimentos.
Antes de desarrollar las supuestas razones que explican el por qué los bienes mencionados serían bienes Giffen, el vídeo sostiene que dichos bienes, cuya demanda tiene pendiente negativa, se oponen al resto de bienes, que clasifica como bienes normales. De tal manera que los bienes normales serían aquellos bienes cuya demanda tiene pendiente negativa, es decir, que cumplen con la ley de la demanda. Pero esto tampoco es cierto. Un bien puede ser inferior y tener pendiente negativa
Los bienes normales (normal goods) son aquellos bienes cuya demanda sigue el cambio en el ingreso del consumidor. Si el ingreso sube la demanda sube, y si el ingreso baja la demanda baja. Los cambios en la demanda resultantes de un cambio en el ingreso, no se pueden comparar con los cambios en la cantidad demandada cuando cambia el precio. Si el ingreso cambia, toda la función de demanda se modifica. Pero si el precio cambia, la demanda sigue siendo la misma, pero el consumidor se mueve de un punto de la curva de demanda a otro punto de la curva de demanda. Cuando lo que se estudia es el impacto sobre la cantidad demandada a consecuencia de un cambio en el precio, se encuentra que los bienes son ordinarios, (ordinary goods) cuando siguen la Ley de la Demanda, o bienes Giffen.
El vídeo que comentamos, describe brevemente la supuesta historia de los bienes Giffen. Dice bien que la historia empieza con Alfred Marshall quien en 1895 en su Principles of Economics menciona el tema. Pero en Principles of Economics no se menciona a las papas sino al pan. En el Libro III, Capítulo VII, Value and Utility, Marshall dice, textualmente:
For instance, as Sir R. Giffen has pointed out, a rise in the price of bread makes so large a drain on the resources of the poorer labouring families and raises so much the marginal utility of money to them, that they are forced to curtail their consumption of meat and the more expensive farinaceous foods: and, bread being still the cheapest food which they can get and will take, they consume more, and not less of it. But such cases are rare; when they are met with, each must be treated on its own merits.
Lo que Marshall sostiene y que supuestamente toma de Robert Giffen, es que un incremento en el precio del pan provoca una fuerte caída en el ingreso real de las familias más pobres; que esto a su vez, provoca un incremento en la utilidad marginal del dinero, y entonces las familias más pobres se ven forzadas a reducir el consumo de carne y de otras harinas, que son bienes más caros y en consecuencia, el pan sigue siendo el alimento más barato que ellos pueden consumir y consumen más, no menos. Es decir, sube el precio del pan y la gente consume más pan.
Sin embargo, de esto no se puede deducir necesariamente que la demanda del pan tenga pendiente positiva. Si sube el precio del pan, si cae fuertemente el ingreso del consumidor por esta razón, y si los sustitutos del pan, como otras harinas o la carne, son más caras, entonces lo que está ocurriendo es que el precio del pan no ha subido sino ha bajado en términos relativos, y la gente compra más porque es más barato. Aquí las expectativas del consumidor sobre el precio de la carne y de las otras harinas, es al alza, y, en consecuencia, el pan sigue siendo más barato.
El vídeo menciona también la investigación realizada por Jensen y Miller, en el año 2002, pero recién publicada el año 2007. Se menciona el caso del arróz y los tallarines. En realidad se refiere al arróz y el trigo. El texto de Jensen y Miller dice:
This paper provides the first real-world evidence of Giffen behavior, i.e., upward sloping demand. Subsidizing the prices of dietary staples for extremely poor households in two provinces of China, we find strong evidence of Giffen behavior for rice in Hunan, and weaker evidence for wheat in Gansu. The data provide new insight into the consumption behavior of the poor, who act as though maximizing utility subject to subsistence concerns, with both demand and calorie elasticities depending significantly, and non-linearly, on the severity of their poverty. Understanding this heterogeneity is important for the effective design of welfare programs for the poor.
En consecuencia, la investigación desarrollada por Jensen y Miller, vendría a ser la primera evidencia real de la presencia de comportamientos Giffen, pero no de bienes Giffen. La diferencia es significativa. El vídeo que comentamos refiere a bienes Giffen. Tales bienes no existen. Pero luego de los descubrimientos de Jensen y Miller, sí se puede hablar de conductas Giffen. Conductas Giffen alrededor de bienes como el arróz. El largo listado de bienes Giffen que mencionan los economistas Cubanos, no merecen mayor atención. Y que al interior de los alimentos en nuestros países o en China, se encuentren bienes Giffen, tampoco debe ser considerado.
EPTEII
En el breve artículo que escribimos el 6 de Octubre pasado, donde hacíamos referencia a la investigación de Mocan y Altindag, colocamos un grafico que ilustraba el efecto sustitución y el efecto ingreso de un cambio en el precio. El grafico era arbitrario pero no dejaba de ilustrar los resultados del comportamiento que describían Mocan y Altindag.
El Viernes 7, de visita en Economía de San Marcos, dejé una donación de libros de los Escritos Económicos y Políticos del Ing. Econ. Enrique Sato, en nombre de la FIECS de la UNI. Fue una excelente oportunidad para el reencuentro con colegas de esta Facultad y para provocar entendimientos de acciones conjuntas para los próximos meses. Pero también fue oportunidad para comentar la investigación de Mocan y Altindag. Como lo que habíamos referenciado en este blog terminaba con una provocación, es conveniente continuar con ella. El artículo terminaba con el siguiente párrafo:
¿Por qué no imitar este sistema de remuneraciones? Que los otorongos, perdón, los Congresistas peruanos, tengan un salario básico, digamos unos 4000 nuevos soles, y cobren una dieta por asistencia a las Plenarias, digamos unos 1000 nuevos soles (incluyendo las sesiones de comisiones).
En el Facebook me decían que era mejor considerar una remuneración ponderada con tres componente: i) Un básico, ii) Un porcentaje por asistencia a Plenarias y Comisiones, y, iii) Un porcentaje por leyes aprobadas. Una suerte de Tarifa en 3 Tramos. Pienso que es una opción a considerar pero que tiene la dificultad de generar altos costos de administración y efectividad. ¿Qué ocurre con un proyecto de ley que no termina en Ley y que ha representado sin embargo, un fuerte trabajo del Congresista y de su equipo de trabajo? Además puede tratarse de una Ley en contra de la misma sociedad y estaríamos generando incentivos perversos.
Si consideramos sólo la Tarifa en 2 Tramos, estaríamos considerando una Tarifa Fija, que funciona como salario básico y que puede corresponder a un porcentaje de la remuneración que corresponda al trabajo de alta calificación. Y luego se tendría un pago unitario por, verbigracia, unidades de trabajo que aquí se medirían en unidades de sesiones. Las pleanrias serían el indicador unitario y las sesiones de comisiones serían un coeficiente de las primeras. Puede ser que por cada sesión plenaria se tenga un promedio de 10 sesiones de comisión y que se tengan dos plenarias por mes. De esta manera, el Congresista que asiste al 100% de las plenarias y comisiones, tendría un pago de 2X por Plenaria por mes más 20KX, donde K sería un indicador de conversión de sesiones de comisión a sesiones plenarias y X sería el pago por Plenaria.
Lo que el artículo de Mocan y Altindag describen, es el comportamiento frente a cambios en el ingreso de los Congresistas cuando sube el componente fijo de su remuneración. Más ingreso menos asistencia a las Plenarias. En este caso las plenarias se sustituyen por ocio. Más ingreso más ocio y el ocio se comporta como un bien normal. Pero si se incrementa el ingreso por plenarias, se encuentra que se asiste a más plenarias. Es decir, se sustituye el ocio por la asistencia.
Los datos revelan que un aumento en la Tarifa Fija genera un efecto perverso, mientras que un aumento en el precio por unidad de asistencia a Plenarias y Comisiones, tiene un efecto virtuoso. Pero este resultado debe depender del nivel de la Tarifa Fija. Es muy probable que para niveles bajos, el aumento en el ingreso conduzca a aumentos en la asistencia a las plenarias, pero a partir de un determinado nivel, el resultado se invierta. Por otro lado, el aumento en el precio por unidad de asistencia, debe conducir siempre a un aumento en la asistencia. En consecuencia, los ingresos del Congresista tendrían la forma de una U invertida (Tarifa Fija en el eje X, asistencia a sesiones en el eje Y). Existe un nivel óptimo de Tarifa Fija donde la asistencia a sesiones es la máxima posible.
PC1solucionario
Toda la práctica es un sólo problema. El Profesor ha dado un valor en el véctor de precios.
Durante más de 10 años hemos publicado en este sitio artículos con temas de microeconomía y afines, y enfocados desde la perspectiva de la enseñanza-aprendizaje. En muy raras ocasiones nos hemos apartado de esta rutina. Hoy es una de esas ocasiones. Las elecciones presidenciales de mañana demandan de quienes tenemos alguna presencia en el espacio virtual, una determinación política. Más de 55,000 visitas al mes durante los últimos 5 años representan una gran responsabilidad. Ocurre otro tanto en las redes sociales donde estamos presentes desde fines del año pasado. Una pregunta sencilla, ¿por quién piensa votar?, se me ha presentado de manera casi insolente, desde comienzos de Abril. Y al comienzo, antes del 10 de Abril, nuestra respuesta también fue insolente. Mi voto es por el VAM.
El VAM fue nuestro candidato desde las elecciones del 2006 en el balotaje entre Alan García y Ollanta Humala. El 15 de Abril del 2006 publicamos nuestras reflexiones sobre los resultados de la primera vuelta, y el 28 de Mayo el artículo Mi voto es por el VAM donde defendía el voto viciado en segunda vuelta. Han pasado 5 años y no me arrepiento de haber viciado mi voto, tanto que en la primera vuelta de estas elecciones, el 10 de Abril mi voto nuevamente fue por el VAM. Pero aquí empiezan las diferencias.
Este año tuvimos 11 candidatos. Un indicador elemental de lo precaria de nuestra democracia. Cualquiera que quiere ser Presidente puede ser candidato. Y una de las razones, tal vez la más importante, para que este exceso de oferta se presente, es que nuestra democracia es principalmente electoral. Para la gran mayoría en nuestro país, la democracia se reduce a que muchos eligen y muy pocos son elegidos. Y la democracia se vive sólamente en las elecciones. Un país serio tendría menos candidatos. Los candidatos a Presidente generalmente son aquellos que se perciben como presidenciables. Pero en nuestro país esta percepción casi no existe y esto es tan evidente que casi siempre se vota pensando en el mal menor. No se vota por alguien sino contra alguien.
Se podría decir que mientras mayor la percepción de corrupción en un país, más candidatos. En nuestro país hasta ser consejal de un gobierno local es rentable. Las ingresos fiscales se han convertido en un fuerte estímulo por la relativa facilidad de su manejo patrimonial. Un alcalde siempre quiere volver a serlo, y cuando deja de postular es porque piensa postular al Congreso o a la Presidencia de la República. Ganar una elección en una democracia de elecciones no parece ser muy difícil. Una mujer se coloca un número en el poto y llega al Congreso. Un chinito quiere ser Presidente y termina siendo elegido frente a quien hoy tiene un Nobel.
Y este año con 11 candidatos, nuestro pueblo terminó aprobando a dos para el balotaje de mañana. Uno es Alberto Fujimori, bajo la representación de su hija, debido a que la circunstancia de vivir, dizque preso, en la DIROES, no le permite participar directamente. Y el otro es Ollanta Humala, recordado por el inexplicable, además de ridículo alzamiento de Locumba, su apoyo político al Andahuaylazo y la presunta violación de derechos humanos en Madre Mía, en la época del senderismo. ¿Cómo es que se llega a una situación así?
Antes del 10 de Abril dijimos en Facebook que los resultados de las elecciones colocarían en el gobierno a la centro derecha. De 11 candidatos, sólo 5 tenían la posibilidad de llegar al balotaje. Cuatro de ellos eran de derecha o de centro derecha y el otro de izquierda o centro izquierda. Si pasan dos de centro derecha, la centro derecha llegaría al gobierno. Si pasaba uno de centro derecha, igual llegaría al gobierno con el apoyo del resto. Parecía simple y lógico. Pero nunca pensé que la centro derecha eligiera a Alberto Fujimori. Pero la eligieron. Entonces la centro izquierda, para poder ganar tiene que girar a la derecha y competir por la representación de la centro derecha. Y es lo que ha ocurrido con Ollanta Humala cuando pasa del Plan de Gobierno inicial, al compromiso con el Pueblo, a la Hoja de Ruta y al Juramento. Y entre Alberto Fujimori y Ollanta Humala es mejor votar por Ollanta Humala.
Ollanta Humala, con su giro a la derecha, busca demostrar que puede hacer un gobierno exitoso impulsando el mercado, pero poniendo el acento en la inclusión social. Con un 30 % de pobreza y un 12% de extrema pobreza, no se puede gobernar sólo para el 70%, pero sí se puede gobernar con el 70% para atender al 30%. Es una discriminación virtuosa. Tal vez por eso es que liberales como nuestro Nobel, han pasado de ser severos críticos a Ollanta a promover el voto por él. Para Mario Vargas Llosa, al comienzo se trataba de elegir entre el Sida y el Cáncer. Luego se trataba de elegir entre el mal mayor y el mal menor. Y finalmente se trata de votar por Ollanta porque genera la confianza que se necesita para que la economía siga en crecimiento y se pueda atender a la pobreza y sobre todo a la pobreza extrema.
Esta semana en que la publicación de Encuestas está prohibida, ya todos conocemos cómo van las Encuestas. Y van bien. Mañana temprano a votar por Ollanta Humala, sin ambiguedades, como bien ha dicho Toledo.
La conferencia del Jueves 12 de Mayo, del Ing. Otto Sarmiento, sobre el BRT y El Metropolitano, debe ser aprovechada para reforzar, aplicar y debatir los conceptos asoaciados a la microeconomía de mercados imperfectos. Si el BRT queda definido como un corredor segregado, entonces se trata de un monopolio. Y si las operaciones del BRT son de alta capacidad, entonces se debe presumir que los costos medios son decrecientes y estaríamos frente al monopolio natural.
En términos formales el BRT de Lima es una APP, una Asociación Público Privada. El subgobierno nacional invierte en la infraestructura (corredor, estaciones, terminales, patios, etc.), y el sector privado en los buses y la recaudación. La tarifa es la tarifa justa, es decir un precio regulado igual al costo de operación (que incluye la tasa de beneficio normal de los operadores de buses o costo de oportunidad del capital).
Gracias al Ing. Otto Sarmiento nos enteramos de una singularidad mundial de nuestro BRT, y es que el combustible que emplean los buses es Gas Natural, que ningún BRT emplea en el mundo y que, como consecuencia, contribuye a reducir los costos de operación. La operación económica del BRT debe realizarse de manera eficiente para que la demanda del servicio sea cubierta por la oferta y la tarifa cubra los costos de operación. Una herramienta de medición de la eficiencia y que conecta la oferta con la demanda, es el denominado IPK. Es el índice de pasajeros por kilómetro. Mide cuántos pasajeros son trasladados en un bus por kilómetro de recorrido. En el númerador, el número de pasajeros es la demanda efectiva, y en el denominador, el número de kilómetros recorridos, en un intervalo de tiempo, es la oferta de viajes que a su vez resulta de la oferta de buses.
En consecuencia, en términos del largo plazo, el número de buses, es decir la flota de buses, queda determinada por la demanda de pasajeros. Dado el número de pasajeros tenemos el número de viajes y dado el número de viajes, tenemos el número de buses. La Municipalidad pone la infraestructura y convoca a los inversionistas a poner los buses. Los inversionistas colocan los buses si estiman que las operaciones del sistema pueden cubrir los costos de la inversión. Si hay tantos pasajeros entonces invierto en tantos buses. Los operadores de buses llegan invitados por una licitación donde se fija el valor que se está dispuesto a pagar por kilómetro de recorrido, el VLK (valor licitado por kilómetro). Si el costo de mover un bus un kilómetro es de 1 nuevo sol, entonces como operador de los buses espero cobrar un nuevo sol por cada kilómetro de recorrido.
Pero no basta que los buses se desplacen por el corredor, sino que lo hagan con pasajeros, y que los pasajeros mejoren su nivel de bienestar al emplear el BRT. Un bajo número de pasajeros por bus genera un mayor nivel relativo de bienestar para el pasajero. Digamos que el límite máximo de bienestar se obtiene cuando cada pasajero está sentado en el bus. Un alto número de pasajeros genera un menor nivel relativo de bienestar. Digamos que al límite mínimo se llega cuando los pasajeros ocupan tanto los asientos como el resto de la plataforma del bus.
Con menos pasajeros, el IPK es menor, con más pasajeros el IPK es mayor. En consecuencia, con un IPK menor el bienestar es mayor y con un IPK mayor el bienestar es menor. Si restringimos el concepto de bienestar al de comodidad en el viaje, un indicador adecuado sería el número de pasajeros por metro cuadrado en el bus. Más pasajeros por metro cuadrado, menor bienestar; menos pasajeros por metro cuadrado mayor bienestar.
Y esto último quedó muy bien graficado por el Ing. Otto Sarmiento en su conferencia cuando representó de manera casi exácta la situación. En la primera foto se ve a 6 Estudiantes además del Ing. Sarmiento en un metro cuadrado. En la segunda foto hay 9 Estudiantes y el Ing. Sarmiento. Y en la primera foto se puede apreciar el grafico de la pantalla que correlaciona de manera positiva el número de pasajeros (en el eje vertical), con el IPK (en el eje horizontal). La tendencia es clara, más IPK más pasajeros por metro cuadrado. Y si se modifica el grafico reemplazando el eje vertical con datos del nivel de bienestar del pasajero, la grafica resultante tendría pendiente negativa. Más IPK menos bienestar.
Nuestro profundo agradecimiento al Ing. Otto Sarmiento por la Conferencia del Jueves 12 de Mayo. Él ha prometido realizar otra conferencia y visita guiada al Patio Sur de El Metropolitano. Los Alumnos que deseen participar deben inscribirse previamente a través de SEURPOS. Nuestro agradecimiento también a Rommel Castillo por todo el trabajo desplegado para que la Conferencia se lleve adelante exitosamente. Y también a la DIGA que tuvo la gentileza de obsequiar al Ing. Otto Sarmiento con una botella de nuestro Pisco-UNI. Un especial agradecimiento al Profesor Víctor Valdivieso, Decno (e) de nuestra Facultad, por alentar estas actividades académicas.
Jaime se ubicó entre los 6 primeros puestos del Curso de Extensión del BCRP y se ganó el derecho a permanecer en el Banco y, al parecer, aplicar a una beca en el extranjero. Nuestras felicitaciones para Jaime que representa el esfuerzo tenaz y constante de nuestros Estudiantes. El informe de El Comercio de hoy aquí. Jaime es el segundo desde la izquierda.