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Buscando material de soporte a mi asignatura de Teoría Económica II, que corresponde al nivel introductorio de Microeconomía, me encontré con un un vídeo sobre los Bienes Giffen.El vídeo ha sido publicado por la Universidad Internacional de La Rioja (UNIR), en España. Desde el punto de vista mediático, la edición es de muy buena calidad. Pero en relación a los contenidos me surgen serias dudas.
Se entienden los bienes Giffen como una curiosidad teórica más que una característica de ciertos bienes reales. Se trata de bienes cuya demanda queda representada por una función de pendiente positiva. Es decir, se trata de bienes para los cuales la conducta del consumidor es opuesta a la denominada ley de la demanda. Si el precio de un bien sube, la ley de la demanda sostiene que la cantidad demandada es menor, pero en el caso del bien Giffen la cantidad demandada sería mayor.
La explicación teórica de la existencia de funciones de demanda con pendiente positiva, es que frente a un incremento en el precio, por ejemplo, para los consumidores el bien se encarece mientras que otros bienes, que pueden sustituir al primero, se abaratan. En consecuencia prefieren sustituir el bien más caro por el más barato. Este efecto es conocido como el efecto sustitución. El efecto sustitución siempre sigue el comportamiento descrito por la ley de la demanda. Es decir el efecto sustitución siempre se opone al cambio en el precio. Si el precio sube o baja, la cantidad demandada baja o sube.
Pero una subida en el precio, siguiendo con el mismo ejemplo, no sólo genera un efecto sustitución. La subida del precio provoca que el ingreso del consumidor, medido como su capacidad de compra del mismo bien, disminuya. Si sube el precio del bien, nuestro ingreso en términos de ese bien es menor. Es decir, con nuestro ingreso monetario compramos menos del bien si el precio del bien sube. En consecuencia, si al subir el precio del bien, el ingreso del consumidor se reduce, interesa saber si con un menor ingreso, el consumidor comprará más o menos de dicho bien. Si compra más de dicho bien, se considera que el bien es un bien inferior, mientras que si compra menos se considera que el bien es normal. La condición de inferior o de normal es una percepción del consumidor y no obedece necesariamente a los atributos del mismo bien. La mayor o menor cantidad que el consumidor demanda a consecuencia del cambio en su ingreso, se conoce como el efecto ingreso.
Si al subir el precio del bien, la cantidad demandada baja por el efecto sustitución, pero la demanda sube y sube más de lo que baja, por el efecto ingreso, entonces el resultado del cambio en el precio es un incremento en la cantidad demandada del bien. Es decir, el bien es un bien Giffen.
En consecuencia, para que el bien sea considerado Giffen, el efecto ingreso debe ser mayor y en dirección contraria al efecto sustitución. Y si el efecto ingreso tiene la dirección contraria al efecto sustitución, esto significa que el bien para ser Giffen, tiene que ser un bien inferior.
Ahora bien, es posible que un bien sea inferior sin ser un bien Giffen. Esto sucede si el efecto sustitución es mayor al efecto ingreso. En estos casos, el bien es inferior, pero al pendiente de la demanda sigue siendo negativa. Es posible también que el bien sea inferior sin ser Giffen cuando el efecto ingreso es igual al efecto sustitución.
Pongamos un ejemplo ilustrativo. Si el precio sube y esto provoca que el efecto sustitución es -10, el bien no es Giffen si siendo un bien inferior el efecto ingreso es +5, o +6, o +10. Pero si el efecto ingreso es +11 o mayor aún, entonces el bien es Giffen. Se concluye que el bien Giffen no sólo es inferior, sino muy inferior, tan inferior como para oponerse y superar al efecto ingreso.
Pero, qué bienes son o pueden ser Giffen. Es claro que se trata de bienes muy inferiores. Sin embargo, en la literatura microeconómica no se encuentran ejemplos sobre los bienes Giffen. Aunque sí se encuentran ejemplos equivocados sobre su existencia.
El vídeo de la UNIR sostiene que existen ejemplos reales de bienes Giffen. Menciona primero a las papas, que es además el bien que habría dado origen al término. Supuestamente el propio Robert Giffen menciona este ejemplo. Y luego se menciona al arroz y los tallarines. Antes se ha sostenido que los bienes Giffen se encuentran principalmente entre los alimentos y se encuentran en zonas como China y Sudamerica. Así que estamos advertidos. En países sudamericanos y en la China, se encuentran los bienes Giffen dentro del rubro de alimentos. Estas aseveraciones me hacen recordar a una "investigación" realizada por economistas Cubanos, que encontraron muchos bienes Giffen en su país, específicamente en Cienfuegos y con los alimentos.
Antes de desarrollar las supuestas razones que explican el por qué los bienes mencionados serían bienes Giffen, el vídeo sostiene que dichos bienes, cuya demanda tiene pendiente negativa, se oponen al resto de bienes, que clasifica como bienes normales. De tal manera que los bienes normales serían aquellos bienes cuya demanda tiene pendiente negativa, es decir, que cumplen con la ley de la demanda. Pero esto tampoco es cierto. Un bien puede ser inferior y tener pendiente negativa
Los bienes normales (normal goods) son aquellos bienes cuya demanda sigue el cambio en el ingreso del consumidor. Si el ingreso sube la demanda sube, y si el ingreso baja la demanda baja. Los cambios en la demanda resultantes de un cambio en el ingreso, no se pueden comparar con los cambios en la cantidad demandada cuando cambia el precio. Si el ingreso cambia, toda la función de demanda se modifica. Pero si el precio cambia, la demanda sigue siendo la misma, pero el consumidor se mueve de un punto de la curva de demanda a otro punto de la curva de demanda. Cuando lo que se estudia es el impacto sobre la cantidad demandada a consecuencia de un cambio en el precio, se encuentra que los bienes son ordinarios, (ordinary goods) cuando siguen la Ley de la Demanda, o bienes Giffen.
El vídeo que comentamos, describe brevemente la supuesta historia de los bienes Giffen. Dice bien que la historia empieza con Alfred Marshall quien en 1895 en su Principles of Economics menciona el tema. Pero en Principles of Economics no se menciona a las papas sino al pan. En el Libro III, Capítulo VII, Value and Utility, Marshall dice, textualmente:
For instance, as Sir R. Giffen has pointed out, a rise in the price of bread makes so large a drain on the resources of the poorer labouring families and raises so much the marginal utility of money to them, that they are forced to curtail their consumption of meat and the more expensive farinaceous foods: and, bread being still the cheapest food which they can get and will take, they consume more, and not less of it. But such cases are rare; when they are met with, each must be treated on its own merits.
Lo que Marshall sostiene y que supuestamente toma de Robert Giffen, es que un incremento en el precio del pan provoca una fuerte caída en el ingreso real de las familias más pobres; que esto a su vez, provoca un incremento en la utilidad marginal del dinero, y entonces las familias más pobres se ven forzadas a reducir el consumo de carne y de otras harinas, que son bienes más caros y en consecuencia, el pan sigue siendo el alimento más barato que ellos pueden consumir y consumen más, no menos. Es decir, sube el precio del pan y la gente consume más pan.
Sin embargo, de esto no se puede deducir necesariamente que la demanda del pan tenga pendiente positiva. Si sube el precio del pan, si cae fuertemente el ingreso del consumidor por esta razón, y si los sustitutos del pan, como otras harinas o la carne, son más caras, entonces lo que está ocurriendo es que el precio del pan no ha subido sino ha bajado en términos relativos, y la gente compra más porque es más barato. Aquí las expectativas del consumidor sobre el precio de la carne y de las otras harinas, es al alza, y, en consecuencia, el pan sigue siendo más barato.
El vídeo menciona también la investigación realizada por Jensen y Miller, en el año 2002, pero recién publicada el año 2007. Se menciona el caso del arróz y los tallarines. En realidad se refiere al arróz y el trigo. El texto de Jensen y Miller dice:
This paper provides the first real-world evidence of Giffen behavior, i.e., upward sloping demand. Subsidizing the prices of dietary staples for extremely poor households in two provinces of China, we find strong evidence of Giffen behavior for rice in Hunan, and weaker evidence for wheat in Gansu. The data provide new insight into the consumption behavior of the poor, who act as though maximizing utility subject to subsistence concerns, with both demand and calorie elasticities depending significantly, and non-linearly, on the severity of their poverty. Understanding this heterogeneity is important for the effective design of welfare programs for the poor.
En consecuencia, la investigación desarrollada por Jensen y Miller, vendría a ser la primera evidencia real de la presencia de comportamientos Giffen, pero no de bienes Giffen. La diferencia es significativa. El vídeo que comentamos refiere a bienes Giffen. Tales bienes no existen. Pero luego de los descubrimientos de Jensen y Miller, sí se puede hablar de conductas Giffen. Conductas Giffen alrededor de bienes como el arróz. El largo listado de bienes Giffen que mencionan los economistas Cubanos, no merecen mayor atención. Y que al interior de los alimentos en nuestros países o en China, se encuentren bienes Giffen, tampoco debe ser considerado.
En nuestro artículo de ayer, Reaparecen los "bienes Giffen", esta vez la carne de rata en Camboya, pusimos el énfasis en mostrar y demostrar que no se trata de un bien Giffen y que la explicación del por qué algunos la consideran así, descansaba principalmente, en una muy frecuente confusión entre cambios en la cantidad demandada y cambios en la demanda.
Se sostiene que el precio de la carne de rata ha subido y que la cantidad demandada de carne de rata ha aumentado. Y entonces, se asume que la curva de demanda de la carne de rata tiene pendiente positiva y por tanto, se trata de un bien Giffen.
Y como los bienes Giffen son siempre bienes muy muy inferiores, y como la carne de rata es, tal vez de manera muy evidente, un bien muy inferior, entonces como que no preocupa que se le considere un bien Giffen. Sin embargo, la información que dió lugar a los comentarios que luego convirtieron a la carne de rata en un bien Giffen, nunca sostuvieron tal aserto. Se limitaron a sostener que se trataba de una rareza. Nada más. Y la misma información daba las pistas de lo que estaba ocurriendo. El cable de Reuters que da lugar a la noticia que aparece en el ABC News, y que luego rebota en Freakonomics , para terminar en el Blog de Jason Welker convirtiendo a la carne de rata en un bien Giffen, sostiene más bien lo contrario.
Reuter dice que la carne de rata ha subido de 1200 riel, la moneda local de Camboya, a 5000 riel. Una subida extraordinaria. Pero dice también que la carne de res cuesta cuatro veces la carne de rata. En consecuencia, por mucho que suba el precio de la carne de rata, su precio en términos de la carne de res sigue siendo barato, y en economía nunca importan los precios nominales sino los relativos, los costos de oportunidad.
En consecuencia, lo que ocurre en Camboya no se escapa para nada del comportamiento ordinario de la Ley de la Demanda. Veamos:
El siguiente show de slides muestra el análisis realizado.
El 27 de Agosto ABC News , de acuerdo con Jason Welker, nos dió la noticia de un nuevo bien Giffen. Se trata de la carne de rata en Camboya. No es la primera vez que se anuncia el descubrimiento de un bien Giffen. Cada cierto tiempo alguien descubre esta curiosidad de la teoría económica. Mientras la denominada Ley de la Demanda sigue en plenas funciones, sosteniendo que existe una obvia relación inversa entre el precio y la cantidad demandada, los bienes Giffen se presentan allí para dar la contra. Se trata de bienes cuya cantidad demandada sube si el precio sube y baja si el precio baja. En otras palabras, tienen una pendiente positiva en vez de negativa. De tal manera que, los bienes Giffen son una suerte de delincuentes: no cumplen con la ley… de la demanda.
Pero alguna racionalidad debe existir detrás de ellos, para que se mantengan vigentes en la literatura económica. Un interesante punto de partida es reconocer que los bienes Giffen son bienes inferiores. Se trata de bienes cuya demanda guarda una relación inversa con el nivel de ingreso de los consumidores. Si el ingreso sube y la demanda baja, se dice que el bien es inferior, en el sentido que el consumidor considera que existen sustitutos mejores disponibles, dado el nuevo nivel de ingreso. El consumidor percibe que el bien en cuestión es de baja calidad y lo consume porque su ingreso es limitado, pero cuando esta limitación desaparece o se relativiza, entonces reduce su consumo para sustituirlo por un bien que percibe de mayor calidad. Y esto parece ocurrir con la carne de rata. Su consumo está asociado a consumidores de muy bajo nivel de ingreso, que están dispuestos a disminuir o eliminar su consumo si contaran con el ingreso disponible para saltar a otro tipo de carnes. Es racional asumir que la carne de rata es un bien inferior, pero no tiene por qué ser un bien Giffen. Para que un bien sea Giffen se requiere una relación positiva entre la cantidad demandada y el precio, y no una relación positiva entre la demanda y el ingreso. Por lo tanto, la carne de rata se puede percibir como un bien inferior, pero no necesariamente como un bien Giffen. Aunque la inversa parece clara. Si existe un bien Giffen, este bien debe ser inferior.
De acuerdo con ABC News, que cita a la agencia Reuters como fuente de información, el precio de la carne de rata en Camboya ha pasado de 1200 riel el kilo, el año pasado, a 5000 riel, un equivalente a 1.28 dólares americanos, un equivalente a 3.80 nuevos soles peruanos. Es decir, en poco menos de un año lel precio de la carne de rata se cuadriplicó, mientras que la inflación no llegó al 40% anual. Sin embargo ABC News no menciona para nada que la carne de rata, debido a este comportamiento, se ha convertido en un bien Giffen. Quien sí lo menciona es Jason Welker en su blog Welker Wikinomics. El artículo de Jason Welker se titula Another example of a Giffen Good? Rat meat in cambodia! . Y sobre la base de la información publicada por ABC News concluye:
Strangely, Rat meat defies the law of demand, which says that as the price of a good increases, consumer demand less of it. In contrast, a Giffen Good like rat meat is one for which a rise in price will actually lead to an increase in the amount consumers demand. As rat meat becomes more expensive, consumers actually buy more of it. Curiosamente, la carne de rata desafía la ley de la demanda, que dice que cuando el precio de un bien aumenta, la demanda de los consumidores disminuye. Al contrario, un bien Giffen como la carne de rata es un bien para el cual un aumento del precio conducirá a un aumento en la demanda de los consumidores. En la medida que la carne de rata se hace más cara, los consumidores realmente compran más de ella.
Strangely, Rat meat defies the law of demand, which says that as the price of a good increases, consumer demand less of it. In contrast, a Giffen Good like rat meat is one for which a rise in price will actually lead to an increase in the amount consumers demand. As rat meat becomes more expensive, consumers actually buy more of it.
Curiosamente, la carne de rata desafía la ley de la demanda, que dice que cuando el precio de un bien aumenta, la demanda de los consumidores disminuye. Al contrario, un bien Giffen como la carne de rata es un bien para el cual un aumento del precio conducirá a un aumento en la demanda de los consumidores. En la medida que la carne de rata se hace más cara, los consumidores realmente compran más de ella.
Para Jason Welker es evidente que la carne de rata es un bien Giffen. Como Profesor de Principios de Economía, Welker sostiene que se le hace difícil encontrar ejemplos reales de bienes Giffen. Y le agradece a Freakonomics, el Blog del New York Times, por darle la noticia. Pero Freakonomics no dice que la carne de rata es un bien Giffen. Daniel Hamermesh, el blogger de Freakonomics, escribe el primero de Setiembre el post que inspira a Welker, y lo titula How rat meat becomes a rarity. Para Hamermesh la carne de rata es una rareza:
Rat meat is almost surely an inferior good, and people switch to cheaper alternatives as inflation accelerates and erodes their real incomes. La carne de rata es casi seguramente un bien inferior; y la gente se desplaza hacia alternativas más baratas cuando la inflación se acelera y erosiona sus ingresos reales.
Rat meat is almost surely an inferior good, and people switch to cheaper alternatives as inflation accelerates and erodes their real incomes.
La carne de rata es casi seguramente un bien inferior; y la gente se desplaza hacia alternativas más baratas cuando la inflación se acelera y erosiona sus ingresos reales.
La tendencia a descubrir bienes Giffen es estimulada por el descubrimiento de bienes muy inferiores. No sólo inferiores, sino muy inferiores. Y cuando se los encuentra se los bautiza rápidamente como bienes Giffen. La lógica puede ser la siguiente: Si la gente consume un bien muy inferior ,es que se trata de gente muy pobre. Y si el bien inferior sube de precio, entonces es mejor consumir más de este bien, porque el resto de bienes debe todavía ser más caro, puesto que son bienes normales o apenas inferiores. Pero ésta no es la definición de un bien Giffen.Es la definición de un bien inferior cuya curva de Engel, la relación entre cantidad demandada y nivel de ingresos, es negativa. Más ingreso, menos consumo, menos ingreso más consumo.
El ansia por encontrar bienes Giffen parece descansar también en la dificultad de encontrarlos; es decir, es un ansia que proviene realmente de la inexistencia de los bienes Giffen. Los bienes Giffen son un extremo teórico en el análisis del comportamiento de la elasticidad precio de la demanda. Mientras más elástica la demanda de un bien, más "echada", "horizontal", es su curva. Y esto ocurre cuando el bien tiene muchos sustitutos. Si el precio de un bien elástico sube, dejo de consumirlo porque tengo muchas alternativas. Pero si el bien tiene pocos sustitutos, al subir el precio no tengo mayores alternativas y la cantidad demandada se reduce ,pero poco. Y la curva de la demanda de estos bienes inelásticos, es más "parada", más "vertical". Es decir, muchos sustitutos, demanda echada, pocos sustitutos, demanda parada. Y de aquí viene la tentación de pensar en bienes con una demanda de pendiente positiva. Serían bienes que casi no tienen sustitutos. Si además se trata de bienes inferiores, entonces añadimos que el peso del gasto del consumidor en su presupuesto es bastante alto. Y ya estamos listos para comprender la existencia de los bienes Giffen:
Se trata de bienes muy inferiores, con pocos sustitutos y que representan un gasto elevado del presupuesto del consumidor. El concepto, curiosamente no fue formulado por su supuesto autor, el Economista Robert Giffen. Fue Alfred Marshall quien le imputa a Robert Giffen la creación. Dice Marshall, en sus Principles of Economics de 1895:
As Mr. Giffen has pointed out, a rise in the price of bread makes so large a drain on the resources of the poorer labouring families and raises so much the marginal utility of money to them, that they are forced to curtail their consumption of meat and the more expensive farinaceous foods: and, bread being still the cheapest food which they can get and will take, they consume more, and not less of it. Como ha señalado Mr. Giffen, un aumento en el precio del pan genera una pérdida de recursos en las familias trabajadoras más pobres, y provoca un aumento en la utilidad marginal del dinero, tales que obligan a dichas familias a recortar su consumo de carne y alimentos más caros. Siendo el pan todavía el alimento más barato al cual pueden acceder, las familias consumirán más del mismo.
Lo curioso aquí, es que diversos historiadores del pensamiento económico no han encontrado en la obra de Robert Giffen la definición que describe Marshall. Lo más probable es que el propio Marshall estaba convencido que Giffen había elaborado dicha descripción y no se preocupó en citarlo , sino en describir la idea tal como pensó la había formulado Giffen. Pero es entonces desde esta descripción ,en 1895 ,que nacen los bienes Giffen y que sin embargo no encuentran hasta ahora existencia real. La descripción Marshalliana referida al pan es una ilustración académica sin soporte empírico alguno: Al subir su precio ,se genera un efecto ingreso negativo tan fuerte que supera al efecto sustitución que sí cumple con la ley de la demanda. El efecto ingreso cuando actúa en sentido contrario al efecto sustitución, va "parando" la curva de demanda y cuando lo supera en magnitud la inclina en sentido positivo. Así es como nace la curva de demanda de pendiente positiva, propia de los bienes Giffen.
Pero para que el efecto ingreso actúe anulando y superando al efecto sustitución, el bien en cuestión tiene que ser muy pero muy inferior. Y es esta última característica la que no termina de cumplirse en ninguno de los descubrimientos hechos sobre bienes Giffen.
La noticia sobre la rareza en que se ha convertido la carne de rata en Camboya es un buen ejemplo de un bien muy inferior pero no de un bien Giffen. En su artículo, Daniel Hamermesh, de Freakonomics, dice:
Consumers are substituting away from higher-priced meats (beef is still four times as expensive as rat) toward rat, increasing the demand for rat meat. Los consumidores sustituyen la carne de precios altos (la carne de res es cuatro veces más cara que la de rata) por la carne de rata, incrementando su demanda.
Consumers are substituting away from higher-priced meats (beef is still four times as expensive as rat) toward rat, increasing the demand for rat meat.
Los consumidores sustituyen la carne de precios altos (la carne de res es cuatro veces más cara que la de rata) por la carne de rata, incrementando su demanda.
Si bien el precio de la carne de rata ha subido cuatro veces, sigue siendo muy cara respecto de la carne de res que cuesta cuatro veces la carne de rata. En consecuencia, lo que ocurre es que se está desplazando la carne de res, que está muy cara, por carne de rata, que está muy barata. El precio relativo de la carne de rata ha bajado, no ha subido, y la gente pobre lógicamente sustituye la res por la rata. Y entonces la curva de demanda de la carne de rata tiene pendiente negativa, no positiva. Se trata de dos mercados relacionados. La subida del precio de la carne de res ,se registra en el mercado de la carne de rata como una expansión de la demanda. Dada la oferta de carne de rata, la expansión de la demanda provoca un incremento en el precio y en la cantidad.
Hay que diferenciar entre un cambio en la cantidad demandada y un cambio en la demanda. Lo que ha ocurrido con la carne de rata en Camboya, es un cambio en la demanda y no un cambio en la cantidad demandada. Al considerar el cambio en la cantidad demandada y no en la demanda, se crea la ilusión de una curva de demanda de pendiente positiva y esto sólo ocurre con los bienes Giffen.
En su artículo, Jason Welker no sólo está contento con el descubrimiento de la carne de rata como un bien Giffen. Su alegría es mayor.:
We teach about this type of good in IB and AP economics but there are almost NO good examples in the real world! This is twice in one week I’ve discovered new examples of Giffen Goods! Last weak it was chocolate, this week rats! Thank you Freakonomics! Enseñamos acerca de este tipo de bienes en nuestros cursos, pero casi no hay buenos ejemplos en el mundo real. Ahora tenemos dos en una semana. He descubierto nuevos ejemplos de bienes Giffen. La última semana fue el chocolate, y esta semana la rata. Gracias Freakonomics!
We teach about this type of good in IB and AP economics but there are almost NO good examples in the real world! This is twice in one week I’ve discovered new examples of Giffen Goods! Last weak it was chocolate, this week rats! Thank you Freakonomics!
Enseñamos acerca de este tipo de bienes en nuestros cursos, pero casi no hay buenos ejemplos en el mundo real. Ahora tenemos dos en una semana. He descubierto nuevos ejemplos de bienes Giffen. La última semana fue el chocolate, y esta semana la rata. Gracias Freakonomics!
Pero el chocolate tampoco es un bien Giffen. La noticia del chocolate aparece en un post del 27 de Agosto de Jason Welker.Y la noticia proviene, esta vez de la BBC de Londres. Y Jason concluye que:
If the report is correct in its claim that chocolate sales will continue to rise even as the price of chocolate increases, then perhaps chocolate can be considered one of economics’ most elusive and hypothetical creations, the Giffen Good. Si el reporte (de la BBC) es correcto, en el sentido que las ventas de chocolate continuarán subiendo incluso cuando el precio del chocolate se incremente, entonces el chocolate tal vez pueda ser considerado una de las más elusivas e hipotéticas creaciones de la economía: un bien Giffen.
If the report is correct in its claim that chocolate sales will continue to rise even as the price of chocolate increases, then perhaps chocolate can be considered one of economics’ most elusive and hypothetical creations, the Giffen Good.
Si el reporte (de la BBC) es correcto, en el sentido que las ventas de chocolate continuarán subiendo incluso cuando el precio del chocolate se incremente, entonces el chocolate tal vez pueda ser considerado una de las más elusivas e hipotéticas creaciones de la economía: un bien Giffen.
Pero es difícil pensar que el chocolate sea un bien Giffen porque habria que sospechar que es un bien muy muy inferior. Y no creo que mucha gente piense que el chocolate pueda serlo. El problema, una vez más, es la confusión entre demanda y cantidad demandada. El mismo Jason dice en su artículo:
With raw material costs soaring, chocolate prices are predicted to rise. But according to industry representatives, it is predicted that demand will remain strong or possibly continue to grow as producers pass their rising costs onto consumers in the form of higher prices Con los costos de las materias primas en alza, se espera que el precio del chocolate suba. Pero de acuerdo con representantes de la industria, se espera que la demanda permanecerá fuerte o posiblemente continúe en crecimiento cuando los productores trasladen sus altos costos a los consumidores bajo la forma de altos precios.
With raw material costs soaring, chocolate prices are predicted to rise. But according to industry representatives, it is predicted that demand will remain strong or possibly continue to grow as producers pass their rising costs onto consumers in the form of higher prices
Con los costos de las materias primas en alza, se espera que el precio del chocolate suba. Pero de acuerdo con representantes de la industria, se espera que la demanda permanecerá fuerte o posiblemente continúe en crecimiento cuando los productores trasladen sus altos costos a los consumidores bajo la forma de altos precios.
Es decir, el problema del chocolate es un problema de costos que obliga a subir los precios. La subida de los precios reduce la cantidad demandada, pero como la demanda es fuerte o seguirá creciendo, el resultado es precios altos y demanda alta. No precios altos y cantidad demandada alta. No es un bien Giffen y ni siquiera se trata de un bien inferior.
Y si se sigue hurgando en el tema, se siguen encontrando falsos bienes Giffen. ¿El Presidente de Venezuela Hugo Chávez es un bien Giffen? Parece una broma, pero el Blogger de Buen Sancho no piensa así. Para él, Hugo Chávez es un ejemplo muy evidente de bien Giffen. Habría que enviarle este otro ejemplo al Profesor Jason Welker.
Como se ve, aunque Jason Welker piensa que es difícil encontrar los bienes Giffen, parece que éstos empiezan a seguir la sentencia bíblica de creced y multiplicaos. A la carne de rata, le sumamos el chocolate. Y al chocolate le sumamos el Presidente Hugo Chávez. Y los economistas Cubanos tienen varias decenas más de bienes Giffen que sumar a la lista anterior. En un estudio que realizaron sobre la producción agrícola en Cienfuegos, se encontraron con muchos productos con elasticidad precio de demanda positiva (!!). Es decir, descubrieron muchos bienes Giffen. Es posible que el pueblo de Cuba tenga muchas carencias, pero son abundantes en bienes Giffen.
Lamentablemente, todos estos ejemplos se refieren a falsos bienes Giffen que resultan de la incomprensión del concepto mismo. En mis clases siempre sostengo que se trata de una curiosidad teórica que resulta de extender la lógica del análisis del efecto precio,más allá de lo que la realidad permite. Y entonces trato de abrir el debate con los Estudiantes alrededor de las características que debe presentar el bien Giffen. Y siempre busco poner el énfasis en esa diferencia tan simple, entre cambios en la cantidad demandada y cambios en la demanda. Y hasta ahora no encontramos ningún bien Giffen.