Published by Guillermo Pereyra on 27 Feb 2008
El tercio superior y la homologación docente
Los gobiernos tienden a sostener como una verdad incontrovertible, la existencia de una correlación negativa entre calidad de la educación y sindicalización docente. Mientras más sindicalización, menor calidad educativa y viceversa. La explicación sería el natural interés de los gremios docentes de extender la cobertura de la educación con sacrificio de la calidad. Se logra una mayor cobertura con más docentes empleados. Si el sindicato logra reducir la tasa de desempleo su prestrigio se incrementa.

La educación básica en el Perú parece ser un ejemplo consistente con esta concepción. Las pruebas PISA aplicadas el 2001 revelaron que nuestro país ocupa uno de los últimos lugares en calidad educativa a nivel mundial. El propio vice ministro de entonces, y vice ministro ahora, Idel Vexler, declara al respecto que los jóvenes peruanos tienen serias dificultades en cuanto a las competencias de comunicación, no pueden comprender lo que leen, no reconocen el tema central de un texto y no están en posibilidades de relacionar lo que leen con su contexto de vida y trabajo. ¿Qué se hizo entonces? La educación peruana fue declarada en emergencia el bienio 2003-2004 y el Arq. Sota, Ministro de Educación del Gob. de Toledo y ex rector de nuestra Universidad, aprobó el Programa Nacional de Emergencia Educativa 2004-2006. Sin embargo nada cambió.
Hasta que el Gobierno de Alan García con el Ministro Chang decidió culpar al SUTEP y los enfrentó con una propuesta muy efectiva: los Maestros deben ser evaluados. El gobierno decidió evaluar a los Maestros y el SUTEP equivocó totalmente su respuesta y se negó a la evaluación. El resultado: SUTEP 0, Gobierno 1. Y luego vino el segundo round. El gobierno decidió contratar a los profesores para el año escolar 2008, practicando una discriminación inconstitucional: sólo pueden ser contratados aquellos que lograron terminar la carrera en el tercio superior. Pero en esta oportunidad el SUTEP reaccionó adecuadamente. Denunció y demostró la discriminación. La mayor parte de gobiernos regionales rechazó la discriminación. Pero el Ministro Chang se empecinó. Declaró que el DS 004 no se modificaría y que nadie que no perteneciera al tercio superior sería contratado. Se encargó de publicitar que él mismo fue quinto superior. Y se equivocó. En internet se reveló que si bien fue quinto superior en la UNFV, también fue trica (repitió tres veces la misma asignatura) en la PUCP. El resultado: SUTEP 1, Gobierno 0.
Pero en estos dos rounds de enfrentamiento del gobierno con el SUTEP, el resultado ha sido satisfactorio para el país. Hoy día todos estamos de acuerdo con que los Maestros deben ser evaluados y que las contrataciones y los nombramientos deben realizarse seleccionando a los mejores.
¿Y qué ocurre más allá de la educación básica? Específicamente, ¿cuál es la situación en la Universidad Peruana?
Desde el año 2005 la docencia universitaria a través de la FENDUP ha venido luchando sostenidamente por la homologación de los salarios con sus pares del poder judicial. El enfrentamiento del gobierno con la FENDUP, a partir de la Huelga General Indefinida, terminó con la incorporación de la homologación como política de Estado. El gobierno de Toledo cumplió con el primer tramo de la homologación. Para el segundo tramo, el Gobierno de Alan García quizo repetir el triunfo de Chang con el SUTEP y exigió la evaluación como condición previa. Y la FENDUP respondió con la Huelga General Indefinida que terminó obligando al gobierno a cumplir con el segundo tramo de la homologación, pero recién a partir de Diciembre del 2007 y sin otorgar los aumentos correspondientes al período Junio – Noviembre, cuyos fondos presupuestarios están aprobados. Resultado: Gobierno 0, FENDUP 1.
En el mes de Marzo, con el reinicio de las plenarias en el Congreso, la Comisión de Educación debe insistir con el acuerdo de pagar el período Junio-Noviembre. Y en el mes de Marzo también, el Tribunal Constitucional debe resolver la demanda presentada por la FENDUP. Se estima que el resultado será favorable para la homologación docente. ¿Y luego qué?
El gobierno busca un nuevo enfrentamiento con la docencia universitaria. El tercer tramo de la homologación tiene dos filtros. La evaluación de los docentes universitarios y el cumplimiento de los ratios de gestión. Si la FENDUP rechaza la evaluación, puede ocurrir lo que al SUTEP. Al contrario, si la admite se puede y se debe ganar el tercer tramo de la homologación.
Es un reto difícil pero que hay que enfrentar. Los Docentes Universitarios tenemos que comprometernos con la calidad de la educación. Todas las universidades públicas deben organizarse en dirección a la construcción de estándares nacionales de calidad. Y establecer un compromiso social por la calidad de la educación universitaria. El país espera que la homologación docente signifique la mejora de la calidad educativa universitaria. Y los docentes tenemos que estar comprometidos con este objetivo.
Es la única manera de demostrar que no existe, necesariamente, una correlación inversa entre calidad educativa y política sindical. La FENDUP está por la homologación y por eso está comprometida con la mejora sistemática de la calidad educativa universitaria.
