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! Así funciona el sistema tributario ¡
Oct 14th, 2010 by Guillermo Pereyra

Supongamos que todos los días, diez hombres salen a tomar cerveza y la cuenta de todos asciende a $ 100. Si pagan la factura de la forma en que pagan sus impuestos, el resultado sería algo como esto: 

Los primeros cuatro hombres (los más pobres) no pagarían nada. 

El quinto pagaría $ 1. 

El sexto pagaría $ 3. 

El séptimo pagaría $ 7. 

El octavo pagaría $ 12. 

El noveno pagaría $ 18. 

El décimo hombre (el más rico) pagaría $ 59. 

Y eso es lo que hicieron. Los diez hombres bebían en el bar todos los días y parecían bastante felices, hasta que un día, el dueño les hizo una oferta. "Como son buenos clientes ," les dijo, "Voy a reducir en $ 20 su gasto diario en cerveza ." 

Las bebidas para los diez cuestan ahora sólo $ 80. 

El grupo todavía quiere pagar su factura de la forma en que pagan sus impuestos, y entonces los primeros cuatro hombres siguen sin ser afectados. Ellos siguen bebiendo gratis. Pero ¿qué pasa con los otros seis hombres; los que pagan? ¿Cómo dividir el ahorro de $ 20 para que cada uno reciba una parte justa? 

$ 20 dividido entre seis es $ 3.33. Pero si esta cantidad se resta de la cuota de todos, entonces el quinto y el sexto hombre terminarían cobrando por beber su cerveza. 

Entonces el dueño del bar sugirió que lo justo sería reducir la cuenta de cada uno en, aproximadamente, la misma proporción, y procedió a calcular la cantidad que cada uno debe pagar! Así … 

El quinto hombre, al igual que los cuatro primeros, ahora no paga nada (100% de ahorro). 

El sexto ahora paga $ 2 en lugar de $ 3 (33% de ahorro). 

El séptimo ahora paga $ 5 en vez de $ 7 (28% de ahorro). 

El octavo ahora paga $ 9 en lugar de $ 12 (25% de ahorro). 

El noveno ahora paga $ 14 en lugar de $ 18 (22% de ahorro). 

El décimo ahora paga $ 49 en lugar de $ 59 (16% de ahorro). 

Cada uno de los seis está en mejor situación que antes. Y los cuatro primeros siguieron bebiendo gratis. 

Pero una vez fuera del restaurante, los hombres comenzaron a comparar sus ahorros. 

"Sólo tengo un dólar de los $ 20", declaró el sexto hombre. Y señalando al décimo hombre, dijo "pero él recibió $ 10!" 

"Sí, es cierto", exclamó el quinto hombre. "Yo sólo ahorré  un dólar, también. No es justo que él reciba diez veces más que yo!" 

"Es verdad!" -gritó el séptimo hombre. "¿Por qué él recibe $ 10 cuando yo sólo recibo dos? Los ricos se llevan todo!" 

"Un momento", dijeron los primeros cuatro hombres al unísono. "No recibimos nada en absoluto. El sistema explota a los pobres!" 

Los nueve hombres rodearon al décimo y le dieron una paliza. 

La noche siguiente, el décimo hombre no fue a beber, por lo que los nueve se sentaron y tomaron sus cervezas sin él. Pero cuando llegó el momento de pagar la cuenta, descubrieron algo importante. No tenían suficiente dinero entre todos ellos, incluso para la mitad de la cuenta! 

Y es así, jóvenes estudiantes, periodistas y profesores universitarios, como funciona nuestro sistema tributario. La gente que paga los impuestos más altos obtiene el mayor beneficio de una reducción fiscal. Cárgenlos con muchos impuestos, ataquenlos por ser ricos, y entonces no van a aparecer más. De hecho, podrían empezar a beber en el extranjero donde la atmósfera es algo más amigable. 

David R. Kamerschen, Ph.D.

Professor of Economics, University of Georgia

Tomado de http://mikeroeconomics.blogspot.com/2010/10/joke-about-taxes-and-beer.html, traducido al castellano por nosotros con el apoyo del Traductor de Google

El Alcalde de Surquillo tiene razón: Legalizar las drogas
Feb 12th, 2009 by Guillermo Pereyra

 

La presencia del Alcalde de Surquillo, Gustavo Sierra, en el Congreso de la República, portando 8 gramos de marihuana en 19 paquetitos, ha generado un escándalo sin precedentes entre las más diversas instituciones y personajes. La visita de Gustavo Sierra forma parte de su campaña por legalizar el consumo de drogas para los drogadictos. Ha querido llamar la atención del Presidente de la Comisión de Salud para que su propuesta sea debatida y pueda convertirse en Ley.

El resultado: ha recibido todo tipo de epítetos zahirientes desde todo tipo de instituciones: De varios Alcaldes limeños, de la Iglesia Católica, del Primer Ministro, de Congresistas, del Ministerio de Justicia, del Ministerio de Salud, de la Defensora del Pueblo, de CEDRO, de DEVIDA, etc.

Hasta Hildebrandt publicó en La Primera un artículo con el título Un Alcalde sin nombre, para sostener la hipótesis que la propuesta de Sierra era un pretexto para salir del anonimato.

Pero Sierra no sólo ha recibido opiniones en contra de su propuesta sino, además , amenazas de ser denunciado por "incapacidad moral" y pedir la vacancia de su cargo como Alcalde de Surquillo.

El argumento de Sierra, sin embargo, no es absurdo.

Lo que estoy proponiendo es que el Estado asuma un rol protagónico. Se dice de qué manera usarla, pero no cómo obtenerla. Esto es contradictorio porque ignora el problema de la comercialización, el cual debería estar regulado.

La Ley 28002, de Junio del 2003, que modifica algunos artículos del Código Penal , incrementa sustantivamente las penas las penas por tráfico ilícito. Y por esta vía se busca reprimir el consumo. Los artículos modificados son el 296, 297, 298 y 299. El artículo 299 dice textualmente:

Posesión no punible. No es punible la posesión de droga para el propio e inmediato consumo, en cantidad que no exceda de cinco gramos de pasta básica de cocaína, dos gramos de clorhidrato de cocaína, ocho gramos de marihuana o dos gramos de sus derivados, un gramo de látex de opio o doscientos miligramos de sus derivados. Se excluye de los alcances de lo establecido en el párrafo precedente la posesión de dos o más tipos de drogas.

Así que consumir, en las cantidades límites señaladas en el art. 299 del código penal, no es punible. Pero comercializar o microcomercializar drogas es punible. Y entonces Sierra tiene razón.

En su opinión (la de Sierra), la Ley 28002, que determina el marco legal para el tráfico ilícito de drogas, es “hipócrita” pues, entre otras cosas, indica las cantidades máximas de posesión de sustancias y plantas prohibidas, pero no dice dónde adquirirlas.

Si la ley declara que no es punible el consumo propio e inmediato de drogas y, a la vez, prohibe la comercialización, entonces ¿cómo se puede consumir lo que no se puede adquirir?. Si es correcto admitir que no es punible la posesión para el consumo propio e inmediato, la microcomercialización también tendría que tener un carácter no punible. Pero si la microcomercialización tiene un carácter no punible ,la comercialización también lo tendría que tener. Es decir, hay que liberar el comercio de las drogas si se quiere ser coherente con su consumo no punible.

Pero mientras Sierra ha sido duramente criticado en el Perú, ha recibido un respaldo inesperado desde el exterior.. La República de hoy informa que los expresidentes de Brasil, Colombia y México, Cardoso, Gaviria y Zedillo, han pedido la descriminalización de la tenencia de marihuana para uso personal. Y lo han hecho ante la Comisión Latinoamericana sobre drogas y democracia.

Tres expresidentes de los tres más grandes países de América del Sur proponiendo la legalización de la marihuana. Entonces el Alcalde de Surquillo no anda tan despistado.

Pero Gustavo Sierra tiene todavía más defensores y de mucho renombre. Gary Becker, premio Nobel de Economía, también sostiene lo mismo. En un ensayo desarrollado junto a Kevin Murphy y Michael Grossman, sostiene que es preferible legalizar el comercio de las drogas y aplicarles un impuesto, para reprimir el consumo, que reprimir el consumo,  mediante mayores castigos,.

Y lo que hace la Ley 28002 es precisamente éso: Incrementar el castigo. Si bien la propuesta de Sierra no está en la línea de la propuesta de Becker, tiende un puente para comprender la importancia de reprimir el consumo mediante soluciones alternativas. (Seguiremos con la propuesta de Becker). 

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