El DS 004, que discrimina a los docentes por no haber pertenecido al tercio superior durante su formación profesional, nos parece tan absurdo, injusto, ilegal e inconstitucional, que nos resistimos a aceptar que el dispositivo también tiene defensores. Y no nos estamos refiriendo al Gobierno, ni al partido de gobierno, los padres de la criatura.
Nos estamos refiriendo al Presidente del Tribunal Constitucional, al ex presidente del Tribunal Constitucional y al columnista de La República, Mirko Lauer. Los dos primeros asumen una postura de defensa del dispositivo, muy formal , sin pronunciarse sobre el fondo del asunto; y Mirko Lauer, al revés, se muestra más preocupado del espíritu de la norma, del contenido, más que de la forma misma.
La defensa del DS 004 por parte de Mirko Lauer sorprende si tenemos en cuenta que forma parte del Comité Editorial de La República, diario que se ha pronunciado en contra del DS 004. El tema, sin dudas, genera debate y es interesante apreciar cómo Mirko Lauer se ubica en esta oportunidad en la misma trinchera que Javier Alva Orlandini. Si pensaramos como antaño, en la llamada derecha e izquierda, tendríamos que concluir, también como antaño, que los extremos se unen.
Javier Alva Orlandini sostiene en La República que el DS 004 no vulnera la constitución, es decir, que el DS 004 es válido desde el punto de vista constitucional. Toda una autoridad, como el ex-presidente del Tribunal Constitucional, tiene que tener argumentos de peso para sostener ésto. ¿Cuáles son esos argumentos?
El Dr. Alva Orlandini sostiene que le corresponde al gobierno nacional, fijar las políticas sectoriales en materia del personal docente y a los gobiernos regionales, conducir el proceso de evaluación e ingreso del personal docente. Y que esto ha quedado establecido por el Tribunal Constitucional en una sentencia promovida por el Gobierno Regional de San Martín contra el Poder Ejecutivo.
Todo esto es correcto y nada de esto tiene que ver con la distriminación establecida por el DS 004 contra los Docentes, violando el Art. 2 y 26 de la Constitución de la República. El Dr. Alva Orlandini se limita a sostener una verdad que nadie ha puesto en discusión. La política en educación es una política nacional; nadie discute ésto. Pero se utiliza este argumento para concluir que el DS 004 es legal. El periodista pregunta:
Si el TC ya ha fijado posición sobre el tema, ¿eso marca un precedente y, por lo tanto, el DS 004 es totalmente legítimo?
Y el Dr. Alva Orlandini responde:
Esa es mi impresión. El Código Procesal Constitucional establece que las sentencias del TC determinan precedentes vinculantes.
Es posible y muy respetable, que el Dr. Alva Orlandini esté de acuerdo en que los docentes en aula en el Perú sean precisamente aquellos que lograron su formación profesional ocupando el tercio superior académico. Pero eso no lo autoriza a construir una amalgama para sostener que el DS 004 es constitucional. El Dr. Alva Orlandini sostiene la siguiente amalgama: a) El Gobierno Nacional fija la política educativa; b) El DS 004 fija la política educativa en materia de contratación de docentes; c) En consecuencia, el DS 004 es constitucional. !No, por favor! El Dr. Alva Orlandini debería preocuparse un poco más del tema y LEER el DS 004. Allí se sostiene que sólo se puede obtener un contrato como Docente si se ha ocupado el tercio superior en la formación profesional. Y eso viola la constitución.
La caricatura de Carlín demuestra más que mil argumentos lo dicho. De un lado el Ministro Chang otorga un título a nombre de la Nación y de otro lado lo rechaza por no ser del tercio superior. Le sugerimos al Ministro Chang que, en el país no se otorgue un solo título profesional, sino tres tipos de título profesional: título profesional como Profesor del Tercio Superior, título profesional como Profesor del Segundo Tercio, y, Título Profesional como Profesor del Último Tercio. 
En el caso del Presidente del Tribunal Constitucional, el Dr. César Landa, su argumento es que "las normas del ejecutivo deben ser respetadas y cumplidas por todos los ciudadanos, sin excepción, para no generar inseguridad jurídica". Y en este punto coincide totalmente con el Dr. Javier Alva Orlandini. Pero comete el mismo error, no se pronuncia sobre el fondo del asunto.
Las normas del ejecutivo deber ser respetadas y cumplidas por todos los ciudadanos, sin excepción. Estamos totalmente de acuerdo. Pero este principio general se sustenta sobre un supuesto fundamental: las normas que emanan del ejecutivo son normas legales y justas. En otras palabras, el supuesto del respeto a las normas del ejecutivo implica el supuesto que el ejecutivo es eficiente. Pero éste supuesto no se cumple en nuestro país y se cumple menos durante este gobierno.
Si el ejecutivo norma la política de contratación de los docentes, lo tiene que hacer en estricto cumplimiento de la constitución y las leyes. Y esto no ha ocurrido. No sólo se viola la constitución sino la propia Ley de la Carrera Pública Magisterial. Esta ley establece los requisitos para obtener una plaza. Y entre estos requisitos no se encuentra el tercio superior. ¿Cómo se puede exigir para contratar a un profesor, por tiempo determinado, un requisito que no se exige para el nombramiento?
Se nos quiere exigir el cumplimiento de normas que no cumplen con la constitución y las leyes. Un absurdo.
Pero dejemos el aspecto formal para ir al tema de fondo. Mirko Lauer en su columna del 12 de Febrero, Honor al Merito ,sostiene que el rechazo al DS 004 por parte de "Docena y media de presidentes regionales", revela dos cosas: a) la enorme influencia del SUTEP en el interior del país, y, b) la intrínseca debilidad política de los presidentes regionales.
Es decir, el problema no es el DS 004 sino el SUTEP, y el problema con el SUTEP es que los Presidentes Regionales son competidores muy débiles. Pero Mirko Lauer va más allá. El SUTEP es manejado por un partido político, y no le conviene que el ingreso de los docentes a la planilla del Estado se realize por medio de criterios legales rígidos, porque pierde poder. Ahora el problema es el poder de Patria Roja frente al poder del APRA en el manejo del Estado. Una curiosa forma de analizar el problema.
Para Mirko Lauer, la membresía del SUTEP y Patria Roja no deben pertenecer al tercio superior. Dice textualmente:
El Sutep rechaza la idea de contratar solo al tercio superior de los maestros egresados porque es un sindicato, y su obligación es defender a todos sus afiliados por igual. En cuanto sindicato además se mueve por asambleas, y es así que el 66% con las calificaciones más bajas siempre pesará más a la hora de votar que la élite académica.
Entonces Mirko Lauer alucina una asamblea de maestros sutepistas donde la minoría la tiene el tercio superior y la mayoría, es decir los mediocres, la tienen los otros dos tercios. Y la dirigencia debe apoyarse en los mediocres, en los más atrasados, para siempre tener los 2/3 de los votos y siempre ganar. Una hipótesis interesante: Patria Roja y el SUTEP están interesados en mantenerse en el sindicato sobre la base de rechazar todo tipo de medidas que se orienten a mejorar la calidad educativa en el país.
Pero no parece ser ésta la razón por la que Mirko Lauer defiende el DS 004. El DS 004 estaría en la línea de la meritocracia como filtro para mejorar la calidad de la educación. Los que más meritos tienen deben ser los que ocupen los primeros puestos en las vacantes dispuestas para contratos. Y estamos de acuerdo con él . El problema no es el rechazo a la meritocracia. Nadie ha propuesto contratar en primer lugar a los que menos meritos reúnan. El problema es explicar por qué el merito se tiene que alcanzar con el tercio superior formativo. Y aquí me apoyo, de nuevo, para ahorrar miles de palabras, en la caricatura de Alfredo.

No existe correlación perfecta entre el tercio superior formativo y las competencias y habilidades requeridas para el ejercicio profesional. Pertenecer al tercio superior y ser el mejor profesor no tiene porque ser una relación de causa a efecto.
Si esto fuera así, las instituciones de nivel superior que forman profesionales tendrían, también, que exigir el tercio superior para recibir a sus postulantes. Y los colegios secundarios tendrían que exigir el tercio superior de sus postulantes que vienen de la primaria. Y los de la primaria el tercio superior del Jardín de Infantes.
Es un absurdo desde todo punto de vista. Con este criterio la humanidad se divide en dos partes, el tercio superior, y los dos tercios inferiores. El tercio superior gobierna y el inferior acata. Si el SUTEP quiere, en el pensamiento de Mirko Lauer, gobernar con 2/3, Mirko Lauer parece querer gobernar con 1/3.
Los resultados académicos, sometidos a evaluación, dan lugar a un ordenamiento de la población. Y de aquí nace el tercio superior, el quinto superior, el primer decil, etc. Pero es un ordenamiento que resulta de la necesidad, no fundamental, de ordenar a la población sujeta de un proceso de enseñanza aprendizaje.
El objetivo de la formación profesional, y en general, de todo tipo de proceso de enseñanza aprendizaje, es lograr el aprendizaje, obtener los conocimientos, competencias y habilidades necesarios. Al lograr los conocimientos, las competencias y las habilidades, el graduado recibe un Diploma, un Título, que ACREDITA su capacidad para ejercer, en el caso del Docente, la función de Maestro de Aula (y otras más). Todo el que tiene Título tiene esta capacidad. No sólo los que están en el terecio superior.
Mirko Lauer piensa que el tercio superior puede ser un requisito duro de cumplir (sólo lo cumple 1/3) y propone suavizar la exigencia: Dejarle un moderado porcentaje de los puestos al 66% restante. Vamos a ver: 2/3 de los puestos para el tercio superior y 1/3 de los puestos para el resto, para los mediocres. No pues, no es así. Se agradece la generosidad pero no se acepta. Todos los titulados tienen igual derecho. La meritocracia hay que mantenerla: sólo se debe contratar a los mejores. Hay que contratar a los mejores de todos los postulantes, no de una parte de los postulantes. Todos los titulados tienen derecho a postular. Y sólo los mejores ocuparán las vacantes. ¿Cómo? Mediante la meritocracia: los de mayores meritos académicos en el concurso. Sometándolos a todos los exámenes que quieran, pongan el mínimo aprobatorio en la nota que quieran, y escojan a los mejores entre todos. No se pide nada más.
No sé si Mirko, el Dr. Alva Orlandini, u otros personajes que están de acuerdo con el DS 004, pertenezcan al tercio superior formativo. No interesa. Pero no puedo menos que terminar esta reflexión con otra caricatura de Alfredo (que tampoco sé si obtuvo tercio superior alguna vez). Pero es buena.
